El final del Cyllene: León Americano (6) supera a Expressive Smart y Simpática Peluquera /Gza. Revista Palermo
León Americano merecía ganar un Grupo 2 como el Clásico Cyllene, en la carrera más importante de San Isidro el sábado, donde Ser Sincero se graduó en una distancia a la que aspira su gente, y entre yeguas de mediofondo hubo un espectacular empate con Brian Enrique como primer actor
Tres clásicos
adornaron el gran sábado en el césped de San Isidro, con ganadores perseverantes,
como León Americano en la recta; un potrillo que empieza a encontrar su camino
en busca de destacarse en la media distancia como lo hizo en la velocidad, y dos yeguas que hicieron puesta después de
correr 1800 metros
de una prueba que tuvo juego táctico y jockeys sensacionales, uno de ellos sin
darse por vencido cuando la derrota parecía irremediable.
La
diferencia entre León Americano (Zensational), ganador del Clásico Cyllene (G
2-1000 m),
y Expressive Smart (Expressive Halo), su escolta a tres cuartos de cuerpo, fue
más notoria en la pista que en las chapas. Mientras Kevin Banegas llevaba por
afuera al ganador, a Gustavo Villalba no le quedó espacio para cambiar su línea
desde adentro –largó 2- y no pudo atravesar el estrecho paso que quedó entre
Racing Craf (Mastercraftsman) y Simpática Peluquera (War Command), por lo que
tuvo que quedarse junto a los palos.
Lo cierto
es que León Americano no necesitaba contingencias ajenas para obtener el
triunfo más importante de su notable campaña de césped y arena; fue de menor a
mayor y sólo en los 200 supo del látigo de su jockey, que apenas lo paleteó.
“Lo vi
ganar bien”, responde Banegas a la pregunta sobre ese final. “Soltó mucho mejor
que en la anterior acá, cuando largó con la máscara puesta; ahora se puso
cómodo, fue superior en todos lados”. Kevin se refiere al Estrellas Sprint (G
1), donde con semejante inconveniente fue capaz de cruzar el disco segundo de
Labrado (Le Blues), a medio cuerpo. “Está en un buen momento León Americano,
acá siempre rinde más”, completa.
Simpática
Peluquera hizo una enorme carrera, al finalizar 3ª a un cuerpo del ganador.
Única yegua del lote, recién venía de ganar un handicap en la arena de San
Isidro, su triunfo más destacado, y ayer compitió de igual a igual ante
caballos de gran experiencia, afirmándose desde el vamos.
TODO LO QUE
DA SER SINCERO
No se quedó
en su zona de confort en la recta el defensor del stud J. A., de Santa Rosa, La
Pampa. María Fernanda Álvarez y Walter Suárez volvieron a meterlo en los 1400 m, esta vez en el
Clásico Pedro Chapar, en el segundo intento en la distancia tras imponerse en
el Junior Sprint. Y el hijo de Fortify respondió. En la anterior, el Clásico
Vilmar Sanguinetti (1400 m),
Intense For Me (Fortifly) se la sacó del buche en el disco por medio cuerpo y
lo castigó con su única derrota.
Luego de
una suelta presta, Ser Sincero dejó que Bequepingo (Cityscape) tomara la punta,
pero una vez que dejó el codo, Francisco Gonçalves no lo contuvo más y pasó al
frente perseguido por Señor Dan (Señor Candy), de excelente desempeño, y lo dominó
por tres largos en la meta.
María
Álvarez explicó, tras la victoria: “Le tengo agendado el Clásico Candy Ride (1400 m en diagonal, el 4 de
octubre) y después el Anchorena, pero despacio, todavía no hizo un floreo en la
milla. Para esta carrera dio una pasada de floreo, finalizando, pero la
anterior lo corrimos con una partida de 1000 nada más, por eso se cansó un
poquito. Para Francisco llega a la milla; Walter no quiere apurarse, verá el
reloj…”. Juan Epifanio, el propietario, está de acuerdo, revela la cuidadora. Y
expectante.
A BRIAN ENRIQUE NUNCA LE TIEMBLA EL PULSO
Si hay que
exigir, el jockey santafesino está en primera fila. En el Clásico Espirita (L-1800 m) esa perseverancia le
fue imprescindible para alcanzar el triunfo compartido con Tomás Báez. En
efecto, Doña Naif (Full Mast), su yegua, fue la puntera hasta que Game Winner
(Curlinello), la conducida por Báez, la igualó a poco de entrar en la recta
final y pronto la superó.
Allí
apareció El Picante. Doña Naif había sido doblegada a 200 metros de la raya,
pero Enrique no cejó. Remó, empujó y usó la fusta para establecer puesta, un
resultado que fue más festejado en el equipo de San Benito que en el de Doña
Serafina. Incluso, Carlos Bani, entrenador de Game Winner, se quejó porque
consideraba que la línea para dirimir el resultado que finalmente marcó el
empate, estaba mal trazada.
Fue el primer triunfo clásico
de Doña Naif , segundo de su campaña, mientras que para Game Winner fue el
sexto –ya había obtenido un clásico-, en 19 actuaciones.
Celebra Monasterolo, que trabajó a full con Poker Mommy / Prensa Palermo
En la tarde
de las oportunidades para los caballos de 3 años, la potranca, en
el Clásico Francisco J. Beazley (G 2-1800 m), y el potrillo, en el
Clásico Coronel Miguel F. Martínez (G 3-1800 m) fueron ganadores convincentes, con para proyectar esos triunfos.
Como
ocurre desde hace décadas, el aviso de lo que puede pasar en el segundo semestre
en cuanto a tendencias: ganaron dos corredores de aliento criados en el haras
Abolengo e hijos de su padrillo Daddy Long Legs (Scat Daddy), que anuncian
acaso que comienza el jubileo de su temporada, donde los clásicos
tradicionales, de mediofondo para arriba, iluminan las fiestas de los
hipódromos centrales.
Poker Mommy
se impuso de punta a punta y por tres cuerpos ante Érase Una Vez (Il Campione),
una diferencia que se había reducido en los primeros metros de la recta final,
dondeIván Monasterolo trabajó para contener
el asedio de Rebecci (Fortify) y Equipada A Tope (Fortify), y también para que
cambiara el paso y apurara en el cierre.
“Le tenía
confianza”, confiesa el entrenador Franco Scarpello, que obtuvo la tercera
victoria clásica de su breve campaña de tres años presentando. “Por más que subía
la distancia, siempre pintó para esto, tiene brazada para la distancia. Es una
yegua a la que se siguió tendiendo después de su última carrera. Es mansa, no
le pedimos reloj porque los tiempos eran un poco ajustados para volver a
competir. En el final le costó un poco cambiar de mano, Iván La tuvo que
hamacar un par de veces, pero cuando lo hizo arrancó bien de nuevo”.
El jockey
tuvo trabajo extra en esa larga recta de Palermo, tan demandante, pero conoce a
Poker Mommy lo suficiente como para hacerla rendir: “Con Iván formamos un buen
equipo, la entiende, la venía montando desde hace bastante; siempre le gustó.
Es muy bueno tener un jockey que conozca tus caballos”.
Sobre el
futuro de la defensora de Los Betos, Scarpello piensa que “ella no tendría
problema si la llevamos al pasto”, por lo que el Selección (G 1) no parece ser
la única opción.
EL
INCONTENIBLE EVER DADDY
De último a
primero, casi. Ever Daddy coqueteó
con la U en el incipiente lote del Martínez, pero antes de que Rammel (Fortify)
lo dejara en esa posición en la curva, Kevin Banegas apretó los tacos y el
defensor de Tramo 20 empezó avanzar por los palos en su camino al primer puesto,
que tomó a 300 metros
del disco, donde el puntero Emmspacial Boy (Emmanuel) ya cedía –finalizó 6°-. Abierto
descontó Atomic Trigger (Cosmic Trigger), pero sólo para finalizar a cinco
largos del ganador.
Después de
sus dos primeras actuaciones, con un triunfo por nueve cuerpos en 1600 metros en la última,
con William Pereyra en la cruz, Kevin Banegas tomó las riendas de Ever Daddy por
el compromiso de su colega con San Benito. “No tuve la suerte de trabajarlo
pero le hice un largo”, cuenta el jockey nacido en San Miguel del Monte. “Se
había estirado en los 800 pero en cuanto lo llamé respondió”, continúa. Para
Kevin, una distancia no tan común como los 1800 m no tiene misterios,
después de ganar este clásico el año pasado con Billion (Galicado) [reprisará
mañana domingo en el Clásico Italia (G 3-2000 m)], tras una inactividad de nueve meses,
con nuevo entrenador.
“Estudiamos
la carrera, sabíamos que se haría rápida; salió todo bien”, completa Kevin, de
23 años, viviendo ya una larga y fructífera etapa este año, de regreso de una
dura caída en 2021. También para Juan Saldivia, entrenador de Ever Daddy, la
temporada va bien. Ahora sumó otro potrillo para el segundo semestre clásico,
tras la conquista de El Kodigo (Equal Stripes) en la Polla.
Rammel, en busca de otra victoria de grado /Archivo
El Clásico Beazley (G 2) y el Coronel Martínez (G 3), ambos sobre 1800 m, van juntos en un programa, el primero por calendario y el segundo por la suspensión de la reunión del lunes pasado; panorama abierto en estas dos carreras
Uno de los
clásicos por excelencia, que sirven para testear a los pretendientes al Gran
Premio Nacional (G 1-2500 m),
es el Coronel Miguel F. Martínez (G 3-1800 m), que se correrá
esta tarde en Palermo, tras la suspensión de su fecha original, el lunes pasado.
Esta vez, ocupará el 9° lugar en el programa, a las 17.
El Martínez vio diluida, en verdad, su
finalidad primera, que encajaba como preparatorio también pero de otra carrera,
la segunda etapa de la Triple Corona, el Jockey Club (G 1), muy a mano cuando
se corría toda la serie para potrillos de 3 años exclusivamente en el
Argentino.
Es insoslayable la experiencia de Rammel (Fortify) en el proceso
selectivo. Después de ganar el GP Montevideo (G 1-1500 m) le costó, es cierto:
le fue mal en el césped cuando fue el Estrellas Juvenile (G 1) y de regreso en
la arena quedó 3° de Oasis Boy (Asiatic Boy) en el Clásico Miguel Cané (G 2).
Ahora, en el stud Ximena hacen un intento en más tiro en busca de entrar en la
rueda de nuevo.
Claro, se las verá con rivales como Ever Daddy (Daddy Long Legs), que
salió de perdedor por nueve cuerpos en su segunda actuación, en la milla de
Palermo. Su estreno había ocurrido en la fangosa, donde entró segundo lejos de
My Stormy Dark (In The Dark). Luego, como se impone, buenos ganadores en busca
de dar otro paso, como Emmspacial Boy (Emmanuel), el más exitoso del lote, uno
de lo potrillos clásicos que viene teniendo La Plata, con tres victorias en ese
nivel.
La versión para hembras, aunque con la diferencia de que se mantiene
como Grupo 2, el Clásico Francisco J.
Beazley (1800 m),
en el 11° turno de la reunión, a las 18, cuenta en su nómina con una puntera,
Equipada A Tope (Fortify), que acaba de ganar por nueve cuerpos en esta
distancia y sobre pista fangosa, luego de cinco intentos, la mayoría en la
milla, como para sacarse la mufa, aparentemente en condiciones ideales para la
pupila de Nicolás Marín Ferro.
Justamente este entrenador presenta otra carta para tener en cuenta con
Seafarm (Seahenge), que ganó en su única salida, en 1400 m, la misma distancia
de la que proviene Poker Mommy (Daddy Long Legs), que se impuso por cinco
largos en su segunda aparición por plata y de punta a punta.
Guillermo Frenkel Santillán baja un cambio, tal vez, con Érase Una Vez
((Il Campione), que venció en el Especial Artigas y luego no rindió en el
Juvenile Fillies (G 1) sobre pasto, fue tercera en el Güiraldes (G 3) y en el
GP de Potrancas (G 1) terminó 5ª de Neverwalkalone (Agnes Gold). En tanto, hay
un lance grande en Rebecci (Fortify), que es perdedora en la milla, pero a la
que esta distancia puede jugar en su favor.
Para destacar: los 12 ejemplares de los clásicos de hoy, están
inscriptos en Carreras de las Estrellas, por lo que aspiran a obtener los
150.000 pesos del Bono Estrellas Plus.
SUMARIO
DISCIPLINARIO
Por otro
lado, cabe señalar que por las “inconductas”, según el parte de sanciones, de
algunos profesionales que impidieron el ingreso de los caballos a la pista para
correr el clásico se instruye un sumario disciplinario a los entrenadores Fabián
David, Claudio F. Márquez y Pablo D.
Rodríguez, y al ensillador Marcelo Ríos, que deben presentar sus descargos.
"Me sacaba de la montura", dijo Martín Valle, tras festejar la victoria /Gza. Revista Palermo
Nanda Dea, única hembra en el Clásico Ecuador (G 2), fue terminante al imponerse por una amplia diferencia, lo que le abre el calendario para los Grupo 1 del final de temporada
Se sabía
que Nanda Dea (Fortify) era una gran yegua de carrera un tiempo antes de que
corriera el Clásico Ecuador (G 2-1600
m) y como ahora les ganó por primera vez a los machos ya
se le puede extender “el certificado” de millera de alta clase. Ya es
reconocida esa arremetida que ahora le dio la victoria por tres cuerpos y medio
ante Comando Secreto (War Command) y un buen lote de varones, algunos de ellos, es cierto, en proceso de recuperar sus
mejores versiones.
Versátil, ágil
para moverse entre adversarios en momentos álgidos, como en el final de la
curva, fue de adentro a afuera en respuesta a lo que le pedía su jockey, Martín
Valle, y de lo que pedía el desarrollo. También fue firme para pasar entre Bamb
Craf y Zillion Stars por un callejón estrecho, rumbo a triunfo.
Enrique
Martín Ferro, entrenador de la yegua de Santa Inés, explicó las razones de una
sabia anotación: “Después de que Nanda Dea ganó la última carrera le dije a
Sandro [Miserocchi, propietario y criador] que como no teníamos carrera de la
milla en el pasto me animaba a correr contra los machos ahora porque los
referentes, como Irwin, Love The Races y Satu, habían corrido el Clásico
Engrillado”.
Pero claro,
hay un objetivo superior en esa determinación: “La idea fue medirla para correr
en el futuro el Gran Premio San Isidro (G 1) y después por ahí el Joaquín de Anchorena
(G 1). En la milla no hay Grupo 1 para las yeguas y ella tiene ese nivel, como
lo demostró esta vez contra los machos; fue muy superior”.
El cuidador
ponderó también la actuación del jockey: “Martín la corrió impecablemente; en
el codo venía un poco por afuera y le encontró los palos en la recta. Me dijo
que la esperó, pero que ella lo sacaba de arriba y apenas le aflojó el cuerpo
dominó al tordillo [Zillion Stars] con mucha solvencia”.
-¿Qué te sorprendió de Nanda Dea cuando
entraste en Santa Inés?
-La había
visto correr y ya tenía el concepto del Flaco (Juan Udaondo), donde había dos
yeguas superlativas, ella y Punta Turquesa. Nanda Dea estaba de vuelta del
campo por un problema de salud.
La única carrera que perdió
Nanda Dea fue una condicional en la arena pesada y lo cierto es que si Enrique
Martín Ferro hizo una jugada como la del Ecuador es porque tiene una yegua
singular. En cambio, con Nanabush, por caso, prefirió dejar pasar la Polla de
Potrancas (G 1), hace diez días. “Me parecía que iba a ser muy dura para ella y
un cuarto puesto no le sumaba, entonces la dejé en el Clásico Bayakoa (L-1400
m-césped) y ganó bárbaro. Corro los clásicos en los que tengo chance”, analizó.
En la sentencia, El Encinal quebró al puntero Iron Forge
En su primera actuación tras salir de perdedor, el defensor de Doña Pancha doblegó al puntero Iron Forge, dos sorprendentes protagonistas en el Clásico Ensayo (G 3), en la pista donde se correrá el Jockey Club (G 1)
María
Fernanda Álvarez y Guillermo Frenkel Santillán bajaron desde las posiciones
desde las que observaron el Clásico Ensayo – Copa Fernando Santamarina (G 3-1800 m); la entrenadora
desde la tribuna de profesionales, el entrenador desde allí cerca, y se
encontraron en el ingreso a la zona del pesaje. La preparadora de Iron Forge
(Forge) y el cuidador de El Encinal (Il Campione), ganador por medio cuerpo. Bebe
estaba procesando la victoria y casi chocó con María, que lo felicitó con una
amplia sonrisa.
La carrera
de los dos potrillos fue extraordinaria. E inesperada. Aunque se convendrá en
que este clásico, ideal para figuras emergentes, cumplió con esa perspectiva abierta
y con el objetivo que está en su nombre mismo: un test para el Gran Premio
Jockey Club – Longines Cup (G 1-2000
m), el 7 de octubre. Y entre la pléyade de caballos
atropelladores o entretenidos, un puntero natural como Iron Forge se hizo de la
delantera y a medida que transcurría la recta final y no salía una fuerza desde
atrás, crecía la sensación de que se volvería inalcanzable, con una notable
conducción de Gustavo Villalba, que lo trajo en 49 y monedas los 800 y 1m14 los
1200, y se separó más de cinco cuerpos de Bronx (Qué Vida Buena), su más
próximo rival.
El Encinal
había estado ocupado en no llevarse por delante a nadie, pegado a los palos en
el medio del grupo. Después, Juan Cruz Villagra, su jockey, buscó el espacio sin
alejarse mucho de la empalizada pero consiguiendo un oportuno cambio de mano en
los 300. Así, pasó de largo a Iron Forge, que a su vez dejó tercero a Epityrum
por dos largos.
“Le teníamos
cierta confianza porque venía subiendo”, comentó Frenkel. “Pero éramos conscientes
del cambio de categoría, era un clásico duro”. El Encinal venía de salir de
perdedor hace un mes, en su quinto intento, el segundo que hacía en la
distancia del Ensayo. “Es parejo, tiene una atropellada larga. Ahora va a ser más
candidato para el Jockey Club”. Bebe cuenta que Juan Carlos Echeverz,
propietario del alazán del stud Doña Pancha y vocal de la Comisión de Carreras
del Jockey Club, le encargó que se lo comprara en un remate. “Corrió las dos
primeras en Palermo y cuando lo trajimos a San Isidro empezó a funcionar y
siempre fue en ascenso”.
El cuidador
cuenta que compró a El Encinal porque tuvo a una propia hermana, Emperadora,
segunda en el Gran Premio Jorge de Atucha (G 1) el año pasado, y que fue por un
buen precio. El potrillo les sumó a sus dueños –son varios- los 125.000 pesos
del bono Estrellas Plus, adicionales al premio al primero, de 3,2 millones.
El
entrenador Nicolás Martín Ferro no podía ocultar su disgusto porque Villagra
dejó la monta de Epityrum (Portal del Alto), con el que había ganado las Dos
Mil Guineas (G 1). “El Encinal ganó muy bien con Wilson Moreyra la anterior,
cuando Villagra estaba suspendido”, aclara Frenkel. Justamente Moreyra dirigió
a Epityrum ahora y llamó la atención su caída tras pasar la meta, de la que
resultó ileso. “Mi caballo se pialó en el de Villalba”, le detalló a Turf Class, y fustigó a su colega por el
incidente.
Locierto es que Echeverz celebró el triunfo al
hilo como propietario en el Ensayo, pues el año pasado estaba asociado en El Eminente
(Il Campione), del stud El Quintón Lobos, de Enrique Piccardo.
La excepcional Belleza de Arteaga no tiene el permiso de exportación temporaria para competir en el Distaff de la Breeders' Cup, un derecho que se ganó en la pista, por razones que no sólo exceden al turf, sino también al sentido común
Cacho Valenzuela sostiene a Belleza de Arteaga tras uno de sus 11 triunfos
Como suele ocurrir, el turf trasciende las páginas de los medios especializados, sus redes y sus contenidos audiovisuales en general cuando la noticia es negativa. Los títulos ya son lo suficientemente lapidarios para lapidar este deporte. Y nadie que no sea de palo es capaz de escuchar razones. El daño está hecho, por más que sea una mancha más.
Cacho Valenzuela está desconsolado. El sueño de la Breeders’ Cup para su yegua Belleza de Artega se esfuma por una cuestión burocrática que fue explicada a las autoridades de la Aduana, que no entendieron o no quisieron entender. Dos intentos de exportación temporaria llevados adelante por dos firmas distintas, Unicorn y Marovi SA, naufragaron. El primero, porque el ente estatal consideró por debajo de su valor el aforo de 50.000 dólares para una ganadora de tres Grupos 1.
El segundo, en el que esa cifra se elevó a 120.000 dólares, no llegó a buen puerto porque la “división técnica de exportación” la trasladó a la “división valoración” para que opine sobre el valor del animal a exportar justo cuando los dos jefes del área estaban de vacaciones y los suplentes “no estaban muy en tema” (sic) u ocupados en otros menesteres.
Cabe aclarar que el stud Chos Malal, dueño de Belleza de Arteaga, había presentado la documentación en la que constaba la fecha del Distaff (G 1), el clásico que debe correr la yegua el 4 de noviembre en Santa Anita Park, California, y también el primer destino en un centro de entrenamientos de Florida, e incluyó la constancia de contratación de un seguro de caución por 12.000 dólares (el 10% del aforo) que se exigía.
“Nos desayunamos ayer con esto [lo publicaron Infobae y Clarín antes que se notificara a Valenzuela y a Marovi SA]. Hicimos una presentación para ir a correr bajo una exportación temporaria. Su tabla dice que una yegua DE 6 AÑOS DEBE DECLARARSE EN 35.000 DÓLARES. Es raro que se enteraran los medios antes”, cuenta el propietario. Ante el panorama que se avecinaba, trascendió que hasta hubo contactos políticos para destrabar el trámite. “Está todo declarado. No entendemos. La yegua es criada en el haras Juan Antonio [pertenece a Roberto Vignatti, titular de Marovi SA]”, agrega Cacho, relativizando así la necesidad de que su caballeriza se registrara en la Aduana para agilizar los procedimientos al principio.
Un avezado vendedor de caballos al exterior comentó que el valor de 50.000 dólares es para una exportación definitiva, que no era el caso, y que se da la contradicción de que, por ejemplo, la Polla de Potrancas y la Polla de Potrillos se hayan corrido por 10.000 dólares de premio al ganador, pero que su aforo sea de 400.000. “En este país no podés disponer de tus bienes”, concluyó esta fuente.
Aduana prometió solucionar el trámite en breve, pero sus tiempos no son ni parecidos a los que necesita un sangre pura de carreras para aclimatarse a un medio y un hemisferio distintos. Valenzuela tiene una yegua que lo anima a todo, hasta para desestimar una venta en estos días por la proximidad de la aventura de la Breeders’ Cup, pero ahora está en duda su actuación en la carrera que ganaron Bayakoa (dos veces), Paseana y Blue Prize, las únicas no nacidas en los Estados Unidos en conseguir esa hazaña, la última después de obtener el boleto al conquistar el Gran Premio Criadores (G 1), en Palermo.
Si lo que ocurre formara parte del prejuicio o de la negligencia, el turf lo entendería como un azote más. Pero hay cientos de actividades que sufren estos problemas y eso es muy grave.
La yegua de Juan José Caligiuri dejó su zona de confort platense, donde sólo perdió un vez, y cruzó la frontera que separa a una buena figura de la inmensa figura y repite la conquista de hace un año de Una Arrabalera, ganadora en el Argentino, en el arranque de la Triple Corona, después de imponerse en la versión de La Plata
Se estiran Madonna Benois y Gonçalves; Edict, la 2a, asoma por dentro /Foto: Prensa Palermo
Suele decirse
que victorias como la de Madonna Benois en la Polla de Potrancas (G 1-1600 m), en Palermo, son
hazañas, cuando vienen precedidas del triunfo en la carrera gemela de La Plata,
que es de Grupo 2, en la misma distancia. Y más cuando esa yegua nunca había
salido del Bosque, donde ganó siete sobre ocho y relevó a Celestial Filly
(Lizard Island) en el primer puesto del ranking del Sur.
Algo de
aquel calificativo hay que asignarlo también a que la defensora de Tres Jotas se repuso
de una suelta no del todo satisfactoria, que obligó a Francisco Gonçalves a
dejarla más atrás de lo que se preveía en el desarrollo y a acomodarla de a
poco por afuera, hasta el punto de que Neverwalkalone (Agnes Gold) y Edict (Il
Campione) se le escaparon en su lucha por el triunfo y la dejaron a más de tres
cuerpos.
Pero
Gonçalves insistió y Madonna Benois respondió, para superar por medio cuerpo a
Edict, que dirimió su duelo con la de RdI por la cabeza en el 2° puesto. Romane
Sea (Seahenge) terminó cuarta a un largo, después de quedarse sin espacio entre
la escolta y Neverwalkalone, que igual que la ganadora cambiaba escenario y pista por gloria.
Francisco Niso
Ulloa es el manager y director de Tres Jotas, la divisa de Juan José Caligiuri.
Los dos compartieron la emoción en el podio. El veterinario la demostró en
palabras también: “Se dio. Nos hizo sufrir pero se dio. Trabajar en Vacación me
aportó mucha experiencia en ganar y perder carreras. Esto es día a día, minuto
a minuto. Tiene que salir todo prolijo para que se dé una tarde como esta”.
La explicación
está en la médula de las carreras de caballos: “Cualquier cosita te la saca de carrera
y nosotros veníamos hablando todo los días a las 7 de la mañana con el cuidador
y con Juan sobre las revisiones de cada mañana, el viaje. Ya viste, largó mal
tuvo bastantes contratiempos y así y todo pudo ganar. Largó casi parada, se
cruzó un poquito, y de los primeros habrá quedado a tres o cuatro cuerpos. Luego
se puso en carrera enseguida y Gonçalves la dejó por atrás. Me dio la sensación
de que después le corrió la carrera a la de Dany [Neverwalkalone] y perdió algo
cuando se echó un poco adentro y volvió para afuera y descontó”.
La decisión
de correr la Polla del Argentino parece sencilla, un fruto que cae por maduro. Sin
embargo hay cuestiones que se ponen en la balanza, además de definir que se está
saliendo de una zona de confort. “Vinimos a correr y a tratar de que nos quede
una yegua entera, no a venir adelante y que se nos termine a 200 metros de llegar,
porque no la recuperás más; prefiero perderla por correr de atrás y no ir a
fondo y quedarte sin nada. A ella le viene bien expectante, es ágil, un gato”,
analiza Ulloa.
“Me preocupé
un poquito porque tenía unos kilos menos (438 contra 455 de la Polla platense),
pero cuando le sacaron la manta me quedé más tranquilo y pensé que podría ser
una cuestión de la balanza (Niso trabajó 20 años en la Veterinaria de San
Isidro). También puede ser que necesitaba venir con ese peso para ganar esta
carrera, quién sabe.
-¿Qué sigue, ir al césped?
-No, seguramente
el Selección. No tenemos que hacer
locuras [ergo, no hay más pruebas]. Veremos si está para correr enseguida, como
nos mostró hasta ahora, o si esta exigencia nos cambia la secuencia.
Sobre
Marlotte (El Corredor), la extraordinaria madre de
Madonna Benois -y de otra yegua clásica, Mery Laurent, desde hace pocas horas en el campo, para cría-, Niso recordó: “Tenemos un propio hermano y está preñada por
Angiolo, por parir en 20 días. La realidad es que Madonna Benois fue criada en
La Mission, con el equipo de Fredy Pont Lezica, donde fue alojada Marlotte hace
dos años, con la cría al pie”.
Aquí, otra situación
que abunda en nuestro turf, donde competir impide compartir.
“Figura El
Paraíso en el Stud Book como criador porque teníamos un convenio de crianza –explica
el jefe de Tres Jotas- y cuando nos fuimos de allí lo dimos de baja, pero el registro
no la dio de baja a Madonna Benois y a otra yegua, no sé por qué. A mí me
interesa ser justo y respetar el trabajo de la gente, no llevarme una copa, no
hay ninguna disputa sino que merece reconocimiento el que trabajó, que fue
Fredy. Digo que Madonna Benois fue criada en lo de Pont Lezica, que vive de su
laburo y esto es importante para él, y fue domada en el campo del Gato Sessa,
Los Sauces. Hay que fomentar los lugares donde se invierte y se trabaja bien”,
se explaya Niso.Lo cierto, lo que se observó,
fue que Victoria Duggan, propietaria de El Paraíso, donde nació la yegua, recibió el
trofeo del criador, como también lo es que en La Mission Robles, dirigido por Fredy Pont
Lezica, la potranca de meses se hizo caballo de carrera y ahora ganó la Polla
de Potrancas. No habiendo disputa de propiedad o de dinero, el Stud Book tal
vez pueda reescribir sus registros y le
dé a las partes la mejor solución, compartiendo el título y zanjando una diferencia que es inevitable y frecuente.