lunes, 28 de junio de 2021

El ojo de Alberto Stein, el trabajo de Raúl Alonso y el toque de Pellegatta construyeron a Mahagonny

La ganadora del Estrellas Distaff (G 1) quedó a salvo de una reducción en el haras La Leyenda y les dio la razón al propietario, el veterinario y el cuidador


    Hapsa


Es una mañana de ensayos normal en Palermo. Desde la tribuna Oficial, Roberto Pellegatta observa los trabajos de sus pupilos, mientras por radio recibe llamadas de Juan Franco Saldivia desde el opuesto, su asistente principal, el que presenta los caballos en los programas y está siempre en el hipódromo. Roberto está orgulloso de él y no lo oculta, con lo que se sabe que le cuesta elogiar, sea un humano o un equino, muchas veces con la sonrisa y la ironía que no lo dejan mentir. También, el entrenador está orgulloso y no deja de ponderar a Mahagonny (Storm Embrujado). “Es buena buena”, suelta una frase que uno escucha hace muchos años y que tiene en un cofre, guardada para caballos especiales.

Pellegatta asegura que su yegua va a ganar el Gran Premio Estrellas Distaff-Copa Sr. Alejandro Menditeguy (G 1-2000 m) y quien no lo conoce podría pensar que es optimismo rayando la soberbia. En cambio, el que lo conoce y ve su rostro serio, ya sin sonrisas, ve a un sabio, y que no es sólo un estado de ánimo lo suyo. Lo cierto es que, como en la pista se ven los pingos, Juan Carlos Noriega llevó a Mahagonny a su victoria más importante desde la gatera 8 a la punta (había quedado 8ª en el sorteo para la elección) y ya no la dejó.

Marquesa Key, de notable reaparición tras su bajón durante la pandemia, fue segunda a tres cuartos de cuerpo y merece un párrafo aparte. Fue desclasificada de la 4ª posición en el GP Estrellas Juvenile Fillies (G 1) del año pasado por tratamiento prohibido –leve, ligó un mes- y luego vendida por el stud Nuestras Hijas, donde la entrenaba César Zapico, a Puey, al cuidado de Enrique Martín Ferro. Corrió mal para sus antecedentes en la Polla de Potrancas (G 1) y el Selección (G 1), en noviembre, y se le dio descanso hasta este regreso, cuando siguió a Mahagonny casi desde la largada y llegó cerca.

Sobre la ganadora, Raúl Alonso, veterinario jefe del haras –“un poco encargado también”, dice- y el stud La Layenda, donde está desde que se instaló en San Antonio de Areco, en 2009, comentó: “Siempre fue una yegua muy linda, desde destete. Alberto [Stein, propietario de La Leyenda] decidió reservarla después de que vendiera a la madre (Mirá Vos, por Afleet Alex, ahora en Vadarkblar), cuando se redujo el plantel”. ¿Y cuándo mostró que sería clásica? si es que lo hizo, se le pregunta. “No te puedo decir que pintaba para crack pero era una potranca interesante, el pedigree convencía a Alberto y acá están los resultados. La madre tuvo dos machos antes, uno muy lindo, que no corrieron bien, y después vino ella, son las únicas crías vivas en La Leyenda”.

En la foto de la premiación que se publica con estas líneas, Alonso, que trabajó en Vacación entre 2022 y 2009, está con Renata Stein, esposa de Alberto y otro brazo en la dirección de la cabaña. “Estoy contentísimo por este triunfo y por el segundo puesto de Carta Embrujada [en el Juvenile Fillies], fue una buena carrera, perdió cabeza nomás…”

domingo, 27 de junio de 2021

Queen Liz, la emoción de "Baracus" y la alegría de todo Rubio B.

 

    Foto Hapsa

El vértigo de siete clásicos en la reunión de Carreras de las Estrellas deja a todos con la lengua afuera, cuando llega el Gran Premio Estrellas Sprint-Copa Sr. Luis Villamil (G 1-1000 m), auspiciada por Haras Home, la última de la serie. Por eso uno empezó a bajar por la escalera hacia la zona de la premiación apurado, con la campana todavía repiqueteando, pero fue inevitable detenerse. El causante, un hombre con la típica bolsa de las pilchas de un caballo, revoleando una manta como si fuera el poncho de Soledad, y pronto se supo por qué gritaba sin respirar, ahogado por el aliento que faltaba a esa altura de la carrera, pero también por las lágrimas.

La yegua, su yegua, Queen Liz (Lizard Island), empezaba a dominar la carrera, y la voz de Raúl Pérez ya tapaba el relato que venía desde los parlantes. Gritaban varios en esos peldaños en los que suelen ubicarse los hombres y mujeres que en el stud y en el hipódromo cuidan de cada detalle para que un caballo llegue 10 puntos a ese momento. “Se llama Baracus”, revela Enrique Sauro, veterinario jefe del haras La Pasión y del stud Rubio B., y lo refirma Guzmán Marsiglia, el hombre que hace el trabajo que menos se ve y más se requiere en los escritorios de la caballeriza de Ricardo y Nicolás Benedicto.

Queen Liz, una máquina de juntar ganancias a los 6 años, con 10 triunfos y varios arrimes, se llevó en su 24ª actuación el Grupo 1 que anduvo merodeando cuando fue segunda de Strategos (Zensational), en el Féliz de Alzaga Unzué, y no hace mucho en pos de Fondo Tropical, en el Ciudad de Buenos Aires. “Estábamos buscando el Grupo 1 desde que fue segunda de Strategos”, confirma Nicolás Benedicto. Mientras el peón de la yegua (en la foto del pesaje, entre Ricardo Benedicto y Sauro) empezaba a alentarla, Francisco Gonçalves (“la montó cien veces y nunca la pudo correr”, se dijo en el pesaje) la llevaba de adentro hacia afuera (largó 2, quedó última en el sorteo y Daniel Bordón, que la presenta, no tuvo opción) y se puso cómoda desde la mitad del trayecto, para ganar por un cuerpo ante Luthier Blues (Le Blues), un joven caballo de 3 años que viene de Azul y ya sabe lo que es estar en una trifecta con la ganadora.

Por ahora, en La Pasión/Rubio B. aseguran que no hay planes para llevar a Queen Liz al haras y convertirla en madre. Y lo cierto es que después de semejante victoria no parece necesitar que la manden a cuarteles de invierno.

La historia de Emotion Orpen en el Classic estaba escrita hace rato

El caballo de un solo ojo que Firmamento no vendió, ganó el clásico máximo de Carreras de las Estrellas en su tercer intento, en la tarde en la que volvió el público a Palermo

     Foto Hapsa

La historia del Gran Premio Estrellas Classic-Copa Escribano Hernán Ceriani Cerndadas (G 1-2000 m) se escribe sola. Tuvieron tan poco misterio el desarrollo y el desenlace, pero generaron tantas sensaciones esperadas y emotivas, que parecía haber poco para decir y mucho para disfrutar, salvo reafirmar que Emotion Orpen (Orpen) cumplió como siempre, resultado al margen, y que dio gusto ver a Rodrigo Blanco celebrar a la par de la gente de Firmamento, parado en los estribos, antes del pesaje.

Las dos situaciones son bien conocidas, no necesitan explicaciones. Rodrigo es un jockey clásico y Firmamento es una muestra permanente de calidad, inversión, apetito competitivo y búsqueda. A todo eso, al éxito en la máxima prueba de la serie de la Fundación Equina Argentina, se le sumó una estrategia cumplida al pie de la letra, sin que se develara un enigma. El desarrollo de la carrera estuvo marcado desde el día de la elección de gateras, cuando la primera bolilla en salir fue la de Emotion Orpen y el entrenador Alfredo Gaitán Dassie eligió el puesto 8, el más externo del lote. Luego, la suerte para One Samurai (First Samurai) quedó última en el bolillero pero no fue un problema el hecho de que sólo le quedara la puerta número 2; Asiatic Till quedó como el único que lo separaba de la empalizada en la curva de Dorrego.

Entonces, One Samurai fue el puntero y Emotion Orpen corrió cómodo, sin otra  urgencia que la de acomodarse, aunque el jockey no buscara ir más adentro, para no enredarse más tarde. En la recta le fue sencillo Blanco quedar libre a media cancha y ponerse a salvo del ataque de Sharkan (Treasure Beach), el mejor de la yunta de Las Canarias, que se mantuvo cerca en el trámite pero no pudo ante un rival que estuvo más fresco en el desenlace. Sharkan finalizó segundo a dos cuerpos y medio y Rohit Joy (Fortify), el otro componente del equipo, quinto; One Samurai dio por cumplida su misión en el derecho y su 7° y penúltimo lugar fue lo de menos.

“Los caballos buenos hacen lo que es bueno”, dijo Rodrigo Blanco en la premiación. “Vino muy cómodo, lo sentí ganador siempre; por lo único que me tenía que preocupar era encontrarle un lugar en la recta para atropellar”. Y Gaitán Dassie ponderó a su equipo –Luciano Cabrera, jinete de One Samurai, también estuvo en el pesaje- y recordó que su hijo Lucas, una parte de él, viajará el martes a Arabia Saudita, para trabajar en una caballeriza real. Sobre correr el Latinoamericano en Chile, el domingo 24 de octubre, en Maroñas, el cuidador comentó que va a ser una decisión que se tome si es que Emotion Orpen es nominado.

El caballo de la historia que empezó triste, cuando se descubrió que no tenía su ojo derecho por lo que fue imposible venderlo, corrió por tercera vez el Classic (fue 2° de Dandy del Barrio en 2019 –Violence- y 3° de In Your Honor –Asiatic Boy- en 2020). Al final, había algo que decir sobre Emotion Orpen, su respaldo profesional tan notable y sus propios méritos, el mejor broche para la 31ª versión de Carreras de las Estrellas.

sábado, 26 de junio de 2021

Carreras de las Estrellas, el mejor ejemplo de lo que el turf puede hacer, sin depender de la mano benefactora del Estado

Hoy cumple 30 años el festival de clásicos que le da prestigio a las carreras de caballos y lo celebra con el espectáculo de su 31a. versión, en Palermo, desde las 12




 Las Carreras de las Estrellas cumplen 30 años y son un ejemplo de calidad, perseverancia, trabajo, esfuerzo, inversión y de lo que el turf –y muchas otras industrias, claro- puede lograr sin recurrir al Estado, sin esperar la bendición oficial para encarar algo superador, que beneficie a todos, desde el trabajador del haras hasta el del hipódromo. Una iniciativa tomada de la Breeders’ Cup de los Estados Unidos que fue adaptándose, mejorando sus maneras para no ser un gueto exclusivo, escuchando opiniones sn cerrarse y que lo sigue haciendo. Con aciertos y errores, por supuesto.

Hoy se corre la 31ª versión del emprendimiento de la Fundación Equina Argentina (FEAR) que nació de la visión de Pedro Blaquier, Luis Villamil, Raúl Félix María Lottero, Lito Bestani, Hernán Ceriani Cernadas, Ignacio Correas, Juan Carlos Bagó y Alejandro Menditeguy, que en diferentes tiempos (meses más, meses menos) pusieron la piedra basal a un aporte que tiene en los hipódromos de Palermo y San Isidro,  administrados por HAPSA y el Jockey Club, no sólo la excelencia del imprescindible escenario, vital, sino que además lo convirtieron en la mejor demostración de que en nuestro deporte hay que complementarse, unirse más allá de la dialéctica y los discursos; de la charla de café vacía, si no deriva en la solución de los problemas.

Hoy Palermo recibe los seis grandes premios de Grupo 1 y el clásico de Grupo 3 que abarcan todos los niveles de la competencia desde 2011: Classic, Distaff, Juvenile, Juvenile Fillies, Sprint, Mile y Junior Sprint, una lista a la que se suma el Clásico Provincias Argentinas, que se organizaron para el mes próximo en Río Cuarto. Cuando todo empezó, con los tres clásicos para productos de 2 años solamente en San Isidro, el futuro era incierto pero el rumbo era seguro. Hasta Mirtha Legrand fue convocada alguna vez, cuando “Promoción” era una oficina nominal, a la que el turf (casi todos) veía como un gasto y no como una inversión, lo que en algunas ramas se mantiene.

La mayoría de los ganadores en Carreras de las Estrellas, El Compinche, Refinado Tom, Sei Mi, Potrillón, Intérprete, Team, Wally, Ollagua, Joy Epífora, Ivar, Kiriaki, Cachorra Wells, Caldine y Latency, por mencionar unos pocos, recibieron distinciones Carlos Pellegrini. Y todos los ganadores sumaron prestigio en el exterior, con lo que se cotizaron mejor con miras a la exportación.

Hoy estarán en la pista Fiel Amigo, Power Up, Tropeadora, Yuto Bataraz Key, Mahagonny, Emotion Orpen y Queen Liz, como algunas de las estrellas en Palermo. Los dirigentes, de cada lado del mostrador, no pudieron elegir un día mejor para abrir aunque sea una hendija y que, desde las 12, algunos aficionados concurran al histórico hipódromo Argentino de Palermo.  

viernes, 25 de junio de 2021

De las Estrellas a Arabia: Lucas Gaitán vuela con alas propias


 

Lucas Gaitán se marcha a Arabia Saudita el lunes. El entrenador, que estaba empezando a hacer su camino para dejar de ser simplemente "el hijo de Gaitán Dassie”, como referencia inevitable cada vez que se lo leía en los programas de carreras; el que había encontrado una primera puerta cuando su padre decidió que podía presentar sus caballos en La Plata, estará este sábado en el Estrellas Distaff (G 1-2000 m) con Serenata Huasteca (Easing Along), una de las tres yeguas de Pozo de Luna, y pocas horas más tarde viajará a Riad, la capital saudita.

“Se nos va, se va a entrenar a Arabia”, dice Alfredo en el sorteo de partidores en Palermo, sonriendo, sin lamentarse, contento porque su hijo más chico tiene temprano, a los 25 años, una gran oportunidad para desarrollarse. “Voy solo”, responde y quizá sorprende Lucas, cuando uno se mete en los detalles más humanos, y al ahondar sobre si está de novio lo admite pero aclara que las parejas deben ser un matrimonio para vivir en el Golfo Pérsico. Allí lo recibirá el Príncipe Abdulaziz bin Ahmad bin Abdulaziz, sobrino del Rey Salman bin Abdulaziz y propietario de Athbath Racing, una caballeriza que hasta hace un año y medio preparaba exclusivamente caballos de raza Árabe y desde entonces se amplió a los sangre pura de carreras.

“Seguro que le va a ir bien porque es muy inteligente y capaz”, vuelve a meter baza Alfredo, que llevó a su hijo temprano a la villa hípica de San Isidro, cuando ya era una presencia habitual en el hipódromo, sobre todo en las premiaciones. Hace un par de años, el exitoso padre casi debió despedir a su hijo mayor, Nicolás, que había sido tentado para trabajar en Dubai, algo que finalmente descartó.

“La verdad es que sé muy poco sobre lo que voy a encontrar allá –revela Lucas-, tengo que conocer a los caballos; Gustavo Calvente, que corrió a Miriñaque en Riad, me dijo que la pista es muy buena”. La experiencia del jockey del tordillo argentino en el King Abdulaziz Racecourse, que pasó varios días en la capital árabe preparando al ganador del Nacional 2019 para el festival de la Saudi Cup, fue más allá en los detalles.
Lucas Gaitán está a punto de cruzar un umbral lejano para aquel chico que jugaba y sonreía tras cada triunfo de su padre en el hipódromo. Devenido entrenador bien formado, algo de lo que dio cuenta en cada charla con los cronistas hípicos y confirmó ahora, cuando hizo un aporte tras otro en el análisis de los caballos del clan Gaitán en las Estrellas, estará al menos un año moldeando su perfil profesional, en una tentadora experiencia en el desierto.



jueves, 24 de junio de 2021

Las distinciones Pellegrini: un muestrario de opiniones, algunos pocos errores y problemas sin solución


Tetaze fue elegido Caballo del Año 2020 y Elvas, Yegua del Año; Miguel Crotto, presidente del Jockey Club, otorgó el Pellegrini del Año, el máximo trofeo, a "Todos los Actores de la Industria del Turf


Desde que se abrió la votación a los aficionados, las distinciones Carlos Pellegrini son irrefutables, genuinas. Y desde siempre, son discutibles. Hay algunos errores en ciertos rubros, como que Tetaze haya sido el preferido como Caballo del Año pero no como Mejor Caballo Adulto. Son apreciaciones y opiniones, pero en general los batacazos de 100 pesos no existen. Las votaciones, que completan las entidades hípicas y los medio espacializados, están para ser discutidas y en esto la consigna del Jockey Club lleva 42 años desde que se convirtió en un espacio imprescindible y esperado.

Lo que debe preocupar es que los problemas del turf no se solucionan que se enuncian cada año, pese a que se formó con buenas intenciones la Unión Hípica (de criadores y propietarios), y que la participación del público es baja en los Pellegrini (800 votantes). Miguel Crotto, presidente del Jockey Club, señaló en su discurso –grabado- tres puntos sin resolución y que no atraviesan lo declarativo: “los nulos avances” en la puesta en funcionamiento del centro único de control del doping; el juego ilegal, que tiene “un presente y futuro mediocres” para ser combatido; y la Ley del Turf bonaerense, que “desde 2016 perdió importancia”.

La pandemia no debería ser excusa porque los niveles de recaudación parecen indicar que las apuestas se activan en hipódromos que recortaron sus gastos, y que el Fondo de Reparación sigue llegando, es cierto que con atrasos (se anunció una pérdida de 170 millones de pesos en 2020) pero se observa que el público que entra en el circuito online del turf para jugar o no se interesa demasiado por elegir a los mejores o en todo caso no es mucho más significativo cuantitativamente que aquellos 800. Las invitaciones para hacer un cotejo de este tipo están al alcance de la mano.

La elección del Pellegrini del Año, potestad del presidente de la organización madre de la hípica, es una tradición que no debe perder entidad. No hay duda de que existe reflexión, consultas y hasta intereses –no es el caso ahora-, que rodean a tan solitaria e individual definición. El intangible “A todos los actores de la industria del Turf”, un genérico, está muy bien y no se ve mal que se repita en estas circunstancias, pero hay otras formas de premiar a tan enorme masa que trabaja, invierte, apoya y disfruta de las carreras, que los dirigentes seguramente deben conocer y que no siempre depende de la voluntad de los Estados nacionales o distritales. Acercarse a esos sectores que hacen la actividad será la fuerza y la llave para generar de una vez las soluciones.

  El acto de ayer, donde se agasajó a los mejores de 2020, fue virtual, a través de distintas plataformas del hipódromo de San Isidro, y sin los premiados y sus responsables presentes. Pablo Carrizo, Sebastián Heredia y José Medina oficiaron de maestros de ceremonia en el acto que contó con la locución de Diego Notario y el trabajo de la TV de San Isidro. A continuación, la lista de los galardonados:





miércoles, 23 de junio de 2021

El éxito del stud La Frontera en 2021 se forja en La Plata

La caballeriza mendocina celebró ayer el 1-2 en el Clásico General Manuel Belgrano (G 2) y marcha tercera en la estadística general



A esta altura está claro que para el stud La Frontera el hipódromo de La Plata no es de alternativa. Tiene una de sus bases allí, por supuesto, pero saca nuevas figuras y no se obnubila por llevarlas a Palermo y San Isidro enseguida. Sobre 94 carreras este año suma 26 triunfos, 25 en el Bosque y sólo 1 fuera de allí, en el Argentino. La divisa mendocina obtuvo 11 clásicos en 2021, 10 en la capital de la Provincia de Buenos Aires y uno en el escenario porteño, donde Ideocrática (Remote) alcanzó una de sus tres conquistas de ese nivel, en el Clásico Jamelao (L-1400 m).

La invicta Agua Máxima (Interdetto), que el sábado correrá el Estrellas Juvenile Fillies (G 1), el velocista Recoome (Roman Ruler) y Vetrato (Remote) se suman a la exitosa lista clásica. Este último acaba de marcar uno los grandes momentos de la caballeriza de Francisco Fraguas en esta temporada, con la definición del Clásico General Manuel Belgrano (G 2-1200 m), en la que Río Mágico (Remote) le ganó por el pescuezo, para generar un sensacional 1-2. La atropellada de Vetrato había sido temible, bien al estilo platense, pero aguantó justo el caballo de 3 años entrenado por Jorge Mayansky Neer. Gran Emperio (Emperor Richard) fue otro gran protagonista del formidable final del clásico: vino siempre por dentro, con poco espacio en la recta final,  y acaso allí haya un motivo para pensar que pudo arruinarle su gran tarde a La Frontera… y a estas líneas. La foto aquí lo acredita. Merece desquite el defensor de El Pescadito, de Venado Tuerto, al que dirigió Juan Rivarola.

Se saludaron tras cruzar el disco Francisco Fernandes Gonçalves, jockey ganador, y Brian Enrique, su escolta y compañero de yunta. Uno, volviendo de su convalecencia por una caída, con su mano de siempre, el otro en pleno proceso para consolidarse en un turf que empieza  un recambio de sus figuras nacionales en el que nadie se quiere bajar. También fue el regreso de Río Mágico, que no competía desde que en esta pista ganó el Clásico Benito Lynch (G 3), en su cuarta victoria al hilo, en diciembre pasado. Sólo en el estreno había perdido este hijo de la yegua Bonjoy (King’s Best), criado en Vacación.


Fronteras afuera –perdón por la redundancia- el fin de semana próximo se producirá el debut en los Estados Unidos de Great Escape (Equal Stripes), el último ganador del Gran Premio de Nacional (G 1), ya puesto a punto pacientemente por Nacho Correas en su cuartel general del hipódromo de Keeneland. Otro hito de 2021 para La Frontera, cuyos colores defenderá allí con un caballo al que también preparó Mayansky Neer. Se descuenta que, por esta vez, La Plata prestará la chaquetilla.

Emociones fuertes y espectáculos sensacionales, el ADN de los triunfos de Drive Joy

  Driv e Joy conti en e  a Hop On (8); un final d e susp e nso / Pr ensa Pal ermo El defensor de Firmamento ganó por el hocico el Clásico ...