| Cieren Fallon, jockey de Lake Forest (2) improvisó en un trámite inesperado / Sam Stephenson-Goodwood |
Entrenado por Julio Félix Penna, el hijo de Jerry Honor se impuso en los Clásicos Major Suckow y Presidente de La República; el inglés, se llevó el martes el Lennox Stakes y al día siguiente fue 7° en el Sussex Stakes (G 1)
Un día antes de que el 3 años Bow Echo consumara la hazaña de ganar el Sussex Stakes (G 1-1600 metros), el miércoles último en el festival de Goodwood, en el Reino Unido, Lake Forest ganaba el Lennox Stakes (G 2-1400 metros), en la jornada inaugural del hipódromo cercano a Londres, en una trabajosa gestión, en la que tuvo que dejar el resto para batir por el pescuezo a Rogue Diplomat.
Semejante esfuerzo no estaba en los planes de William Haggas, entrenador del hijo de No Hay Never, pero eso no hizo a que los propietarios cambiaran de idea sobre presentarlo al día siguiente en el durísimo Sussex Stakes. Maureen Haggas, asistente de su marido William, explicó tras el Lennox que ambos cuidadores pensaron que habría mucha velocidad en el desarrollo, “lo que no ocurrió”.
Ese esfuerzo no arredró a los propietarios, que insistieron en correr 24 horas después. “No tendrá carreras hasta que comience la temporada de York, así que si está bien ¿por qué no?”, había comentado Maureen, y lo justificaba: “Lo hemos hecho una o dos veces cada año. La otra noche con una yegua, que entró segunda las dos veces... y definitivamente corrió mejor en la segunda noche. Martin Pipe – un legendario entrenador, ya retirado – siempre decía que si corren en días consecutivos, en el segundo les va mejor. Si tienen un día en el medio, no tanto”.
Finalmente, Lake Forest terminó 7° en el Sussex, a seis cuerpos del notable Bow Echo, ante rivales mucho más prestigiosos y con algunos problemas de tráfico.
La hazaña de Good Time en Brasil
En las décadas del 40, 50 60 y 70, los caballos argentinos competían seguido en los hipódromos de América del Sur, que formaban parte de una agenda casi tan común como tener hoy el Gran Premio Latinoamericano. Eran tiempos de dominio de los nacidos en la pampa húmeda, cuando viajar y ganar era natural, sin los complejos de estos tiempos.
En 1963, Julio Félix Penna llevó a Good Time a Brasil, para correr en el mitin de Gávea, Rio de Janeiro. Y el hijo de Jerry Honor ganó el Clásico Major Suckow (1000 metros), el sábado del festival del Gran Premio Brasil, y al día siguiente, el Presidente de la República (1600 metros), ambos actualmente de Grupo 1, una convención que se impondría años más tarde.
Hace 25 años, Julio y Guilllermo Penna, hijos de Julio y entrenadores, recordaron en una nota en La Nación, que Ramón Ciafardini fue el jockey de Good Time en todas sus victorias aquí, pero su trágica muerte en un accidente automovilístico hizo que en Brasil lo reemplazara su hermano Héctor.
A pesar de la diferencia en la distancia de las carreras, del viaje, de los complejos, Good Time pudo ganar dos clásicos emblemáticos de Brasil. Debo confesar que el argentino, al igual que Lake Forest y todos los caballos que intentaron e intenten una empresa parecida van a tener toda mi admiración. Aunque terminen juntando gorras.












