sábado, 19 de abril de 2025

El Final Day, un cierre a toda orquesta del All Weather Championship, la serie de clásicos sobre pista sintética, en el reino –y la cuna- de las carreras de césped

 


Salamanca se imponen el cerrado final del Easter Classic / Grossick Racing Photography


 

Las pistas de Polytrack, Tapta y Fibresand en cinco hipódromos británicos sirvieron al sistema de puntaje que clasificó a los mejores para las siete especialidades que definieron ayer en la última reunión, en Newcastle
 
 

Las carreras planas de alto estatus tienen una pausa en el invierno boreal, ya se sabe, pero sólo en las pistas de césped, mientras en el pasto está la temporada fuerte del steeplechase (con vallas y obstáculos) y el trote. Entonces, en Gran Bretaña entran en escena las superficies sintéticas, que se crearon para que descansen los trazados principales y se protejan de las inclemencias del tiempo, al igual que en Francia, por mencionar los más ilustres.  

Ayer finalizó el certamen británico denominado All Weather Championship, aludiendo al nombre con el que fueron lanzados los materiales sintéticos, aptos para todos los climas. En las islas se utilizan tres tipos de terreno, los reconocidos Polytrack y Tapeta, y el Fibresand, según sus nombres comerciales. Son cinco los hipódromos que abarcan el torneo, que se extendió esta vez entre el 22 de octubre y hoy, 18 de abril: Chelmsford City, Kempton Park, Lingfield Park, Southwell, Wolverhampton y Newcastle, con algunos fuera del territorio que se sumaron.   

Para calificar al Final Day los postulantes debieron competir al menos tres veces en esos escenarios, y/o en Dunkalk (Irlanda), alguno de Francia con sintético y solamente dos en arena: Dubai y Arabia Saudita. En Newcastle terminó ayer la 12ª versión del campeonato, que en su última reunión repartió 1 millón de libras en premios en siete categorías: Caballos de 3 Años en 1200 metros; Sprint (1200 m); Mile (1600 m); Marathon (3200 m); Handicap para Jockeys Aprendices Fillies & Mares (1400 m) y Middle Distance (2000 m).

El Middle Distance carrera central (Vía At The Races):

https://www.attheraces.com/atrplayer-popout/VOD/1500357?showResult=yes

Esta última, sobre Tapeta (una mezcla de arena y caucho), angosta en este caso, que dio 175.000 libras en premios, la bolsa más alta junto con el Marathon, se impuso el caballo de 4 años Salamanca (Sea The Stars), de punta a punta y en un final en el que tuvo que emplearse para contener a su hermano paterno, Old Harrovian, por el pescuezo, y a Charlotte’s Web (Night of Thunder), 3° a ¼ de cuerpo, en 2m10s49/100. David Egan llevó las riendas del ganador, que es entrenado por Jane Chapple Hyam y pertenece a P.W. Harris.










































domingo, 13 de abril de 2025

“Lo que más me incomodaba era la suelta, porque desde la gatera 2 das mucha ventaja, si vas a buscar por afuera", dijo Facundo Coria, que conoció a Enjoy Dancing esta semana, y ganó el Clásico Olavarría



A la izquierda, Enjoy Dancing pasa de largo a Durmia y Realizada Cat


El jockey pasó por varios contratiempos antes de que la yegua del stud Rodolfo Pedro obtuviera su conquista más importante, en la recta de San Isidro 


El triunfo de enjoy Dancing en el Clásico Olavarría (G 3-1000 m) no produjo el primer caso ni lo va ser de un ejemplar que gana una carrera importante con un jockey qu nunca lo había motado, ni siquiera en un vareo. Claro que para un jinete experimentado como Facundo Coria so no fue impedimento para que la yegua entrenada por Edgardo Martucci consiguiera su primer éxito de grado a su manera, con sus hábitos, pero con una serie de contingencias que el encargado de llevar las riendas resolvió de manera impecable, como si conociera desde su primera actuación a la defensora del stud Rodolfo Pedro.

A nuestro juicio, lo mejor es escuchar de la propia boca (y la mente) de Coria la descripción de lo que pasó en la recta de San Isidro: “el lunes a la noche, Martucci me había ofrecido la monta y como trabajaba en San Isidro ese día no la pude trabajar; entonces la monté el jueves y el viernes (en Palermo, donde está radicado el cuidador). Además observe cómo corría en los videos y vi que la yegua corre de menor a mayor”, explicó Facundo tras el clásico.

Y continuó, ya entrando en el desarrollo: “Lo que más me incomodaba era la suelta, porque desde la puerta 2 das mucha ventaja si tu intención es buscar por afuera, así que trate de ir corrigiendo de a poco; entre los 500 metros y los 600 ya estaba en una línea con las de afuera, bien posicionada y con buena acción”.

-Fue un desarrollo complicado para Enjoy Dancing.

-En general le cuesta cambiar de mano, pero en los 500 me cambió, así que mejor todavía; la veía con alma de ganadora, para definir, y en los 200 tenía afuera a Ortega Pavón con Durmia, que le mañereó y se fue para adentro, por donde venía el pelotón, y me quede sin lugar, pero trate de corregir muy sobre la patas hasta los 100 metros, donde las pasó. Tiene una atropellada tremenda, y eso que la tuve que armar de nuevo.

El desenlace hizo recordar una de las últimas carreras que ganó Expressive Smart (Expressive Halo), el gran caballo que entrenaban María Álvarez y el Colo Walter Suárez que Facundo dirigió y trabajó un buen tiempo. “Me encanta correr 1000 metros de atropellada o cerca, pero no adelante, porque comprobe´ que más o menos el 85% de los caballos que tienen buen final, ganan y como en la recta se sale fuerte, me encanta finalizar de atropellada. Antes era imposible correr por afuera en el pasto y ahora es favorable venir por ahí. Igualmente, no me gusta largar 18 o 20, porque corren muchos, prefiero salir por la mitad”.

A los 45 años, Facundo Coria dice que está mejor que nunca físicamente –lo cual, en nuestra opinión, resulta decisivo para tomar conductas en plena carrera- y ahora que conoce bastante tras esta victoria por medio curpo ante Durmia (Cityscape), que a su vez dejó tercera por medio pescuezo a Realizada Cat (Hurricane Cat). Vale la pena comprobar la puntillosa descripción del jinete en el video.      

























































sábado, 12 de abril de 2025

“Cuando empezás no esperás tanto; creo que recibí más de lo que merecía”, dice Juan Carlos Noriega, en el agasajo que le ofrece el hipódromo de Palermo

 


 


Chupino, en el centro del agasajo del hipódromo de Palermo / Prensa HAPSA


Ya es una institución, una parte querida y agradable en los hipódromos, por eso Palermo lo mima con un handicap al que asiste la familia que construyó en Buenos Aires con Paola, su esposa; Sol, de 24 años, y Guido, de 27 -esta vez ausente-, sus hijos, junto con su sobrino, el también jockey Lucas Noriega Cobián; el mismo Chupino había ganado la primera versión de “su” handicap, en 2022  



El Handicap Juan Carlos Noriega lo ganó Galitza (Bodemeister), una yegua de Rubio B. entrenada por Juan Carlos Etchechoury (h) y dirigida por William Pereyra, que venció por el hocico a Costa Dark (In The Dark), a la que doblegó por segunda vez, sin luz, en un duelo en el que la conducida por Juan Villagra supo meter una victoria también.

Después de la premiación, Noriega comentó: “Ya van como cuatro handicaps como este, creo. Y el primero lo gané yo, con una yegua de unos amigos del stud Chazón de Oro; la cuidaba Sergio Carezzana [Nice Dubai, en 2021]”. Así, todo quedó en Córdoba, donde nació Noriega, orgulloso oriundo de El Crispín, Río Primero, para más datos. 

-Corriste con todos los grandes cuidadores.

-He tenido la suerte de correrle a todos los grandes cuidadores y a las caballerizas importantes. Hace 34 años que corro -desde 1991-; en septiembre voy a cumplir 35 años radicado en Buenos Aires. Vine a los 17 años, tengo 51. 

Tiene los números aprendidos, Chupino, será por el agasajo que le brinda Palermo. “Estoy muy feliz porque cuando empezás no esperás tanto. Y bueno, todo fue llegando y lo hice con mucho sacrificio, trabajo. Siempre digo que he dejado muchas cosas de lado, como fiestas de 15 y casamientos en Córdoba… la vejez de mi madre. Creo que recibí más de lo que merecía, aunque hice sacrificios para conseguirlo también. La cosa es que estamos acá parados y seguiremos así, no sé hasta dónde pero seguimos.

-A veces es mejor no preguntarse eso, sino pasar las etapas sin más.

-Siempre vamos mirando; cuando me dé cuenta de que estoy de más con los caballos daré un paso al costado, pero por ahora me siento bien, estoy bien físicamente, la verdad es que tengo un físico privilegiado para lo que hago. Toco madera, no he tenido golpes grandes ni problemas de peso. Ahora va cambiando el físico, pero no tengo mayores problemas.

-¿Y cómo estás en el vestuario, con los compañeros?

-Con los chicos me llevo excelentemente; hay varios que podrían ser mis hijos. Tengo un hijo de 27 años (Guido), y corro con jockeys de 18, 20, 22, con los que tengo una onda espectacular, me llevo muy bien con todos; es raro que me lleve mal con la gente. Imaginate que la mayoría de los jockeys me trata de “abuelo”, “nono”. Y a mí que me gustan un poco las bromas… Me siento muy cómodo con ellos. Paso más tiempo en la pista y trabajando que en mi casa. Ahora corro un poco menos pero puedo estar 8 horas en el cuarto de jockeys.

-¿Cómo te mantenés en forma?

-Corro, troto y juego al padel, que es lo que me gusta hacer. Me divierto, hay muchos jockeys que lo practican. Se ríen todos porque el jueves empecé a hacer Yoga, entre otras cosas, para elongar un poco, pero me mantengo muy bien con este físico. 

Mientras, Carly Etchechoury, uno de los grandes, anunciaba que Galitza irá al haras para reproducción, a mediados de año. Antes, podría correr un par de clásicos. También habló de Noriega, el entrenador: “Me corrió muchas veces. Incluso, cuando Leandro Gonçalves corría para Firmamento y se accidentó, Noriega lo reemplazó y entró 2° en el Clásico Old Man (G 3), por caso. Después no pudo correr la Polla de Potrillos (G 1) por un compromiso y el caballo lo ganó con Luciano Cabrera. También le corrió mucho a mi papá (el recordado Pochi), a Dany, a Javier”.

















































 






viernes, 11 de abril de 2025

“Me emocioné hasta las lágrimas”, dijo Hugo Miguel Pérez sobre el ejercicio de amistad, trabajo en el campo y en el stud, que devolvió a Royal Rimout a las pistas

 





El caballo del stud Castañón se lesionó en el Anchorena 2023 y volvió a competir después de 16 meses de trabajo en el haras El Cartujo, que lo llevó para ser padrillo pero se lo devolvió al entrenador porque para que antes continuara su campaña  


Una de las historias más fuertes de la reunión del miércoles pasado en San Isidro fue el regreso a la competencia de Royal Rimout, que a los 6 años y con una enorme campaña clásica, dejó atrás 16 meses sin ver la pista un día de carreras. El caballo del stud Castañón ganó sin esforzarse al máximo el Premio Espíritu Gauchesco (1987), sobre 1400 metros de la pista de arena de San Isidro, el escenario en el que había competido por última vez el 16 de diciembre, cuando se clasificó 16° en el Gran Premio Joaquín de Anchorena (G 1-1600 metros) a más de 13 cuerpos del ganador, Huapango Torero (Suggestive Boy). 

“Royal Rimout se lesionó después de su actuación en el Anchorena (sufrió una sesamoiditis, sin llegar a una fractura); se fue a descanso al haras San Francisco Chico, donde se le hizo un tratamiento con células madres”, cuenta Hugo Miguel Pérez, su entrenador. “Estuvo varios meses en un piquete, suelto durante el día, y de noche adentro a box. Pasados 3 meses, su veterinario, Gustavo Ruzzante, lo fue a revisar por pedido mío y me dijo que todavía le faltaba tiempo”.

Royal Rimout pasó otros tres meses en descanso. Continúa Miguel: “Estaba en el piquete al lado de Macho Fabuloso y un día me llama Mariano Fragueiro y me dice que necesitaba un padrillo para su haras El Cartujo; le dije ¡¡Tengo a Royal Rimout!!” El presidente de Propietarios es un gran amigo de los hermanos Roberto y Mario Guerrieri, los dueños del stud Castañon, por lo cual  enseguida se pusieron de acuerdo y Royal Rimout se fue al haras El Cartujo”.

Sin embargo, el caballo criado en el haras Firmamento, ahora de 6 años, estaba en condiciones de torcer ese destino en la reproducción. “Mariano lo empezó a trotar para mantener a su futuro padrillo en estado atlético, saludable, y notó que estaba sano”, cuenta Pérez. Al abogado Fragueiro Frías le llamaba la atención que el stud Castañon no figurara en los programas como antes, y yo, que cuidé por más de 20 años con Castañón, en ese momento no tenía un caballo de los Guerrieri”. Poco tiempo después, Fragueiro le devolvió a Royal Rimout a su entrenador “porque está fenómeno y de paso les damos una alegría a Roberto y Mario”.

Royal Rimout volvió a su box de siempre, “con Chiki su amado peón; se lo veía fuerte, y se fue a su box solito, como siempre se revolcó y empezó a pedir la ración... me emocioné hasta las lágrimas”, confiesa el cuida, que lo fue poniendo de a poco. Llego el día y lo anoté, pero no se llenó la carrera. 

El resto lo vimos el miércoles, fue un paseo de salud".

Así fue. Como si el tiempo sólo hubiera salteado algunas hojas en el almanaque, el hijo de Remote y Royal Allie, ganó por 5 cuerpos sin sentir la fusta de Cristian Velázquez, cotizado como favorito. Su cartilla, con dos segundos de Grupo 1 y otros tres de Grupo 2 avalaron el concepto de la tribuna. Una historia de cariño, amistades y su propia tenacidad, lo devolvió a la competencia para ganar.      






























Emociones fuertes y espectáculos sensacionales, el ADN de los triunfos de Drive Joy

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