viernes, 12 de julio de 2024

"Sorprendió a propios y extraños", una frase que Mi Chica Ideal hizo tan real que hasta su entrenador suscribió en el Clásico Morales

 

Jorge Peralta festeja su segunda victoria clásica en la reunión platense del jueves / Prensa Hip. La Plata

La potranca de Abolengo ganó en forma contundnte, algo que su entrenador, Luciano Cerutti, admitió que no espraba que s dira por un margn de cuatro cuerpos ante adversarias con expriencia clásica y triunfos muy amplios


Aquello de “sorprendió a propios y extraños”, frase a la que echábamos mano los cronistas de turf con frecuencia en otros tiempos –ahora menos- y que  explica cómo hasta “al mejor cazador se le escapa la liebre”, tiene un espacio ahora para describir el triunfo de Mi Chica Ideal (Daddy Long Legs), en el Clásico Miguel Luis Morales (G 2-1600 m).

El propio entrenador, Luciano Cerutti, admitó: “Esperaba que corriera bien pero me sorprendió”, le dijo a la TV deel hipódromo de La Plata.

Todo se explicaría con el hecho de que la potranca de Abolengo tenía tres actuaciones fallidas en San Isidro y Palermo antes de la anterior, su estreno en el Bosque, con el que salió de perdedora. Y que ahora se medía con ganadoras clásicas, como Soy La Líder (Manipulator), y Bayonne (Puerto Escondido) e India Mariña (Il Campione), recientes ganadoras contundentes.

Dirigida por Jorge Peralta, que un par de carreras antes en el programa se había quedado con el Clásico Otelo A. Orlandi (L) con Candy Fy (Fortify), Mi Chica Ideal salió por el partidor más externo y corrió abierta todo el tiro, y en la recta final atropelló fuerte para pasar de largo a las punteras Byron Star (Equal Stripes) y Bayonnee. En el disco, la ganadora sacó cuatro cuerpos sobre Jin Jin (Full Mast).

Comentó Peralta: “Habíamos quedado con el  entrenador en que corriera tranquila, poniéndola de a poquito, y se dio como esperábamos el desarrollo; vino libre y cuando le fui buscando el resto me respondió”. No se privó de nada el jockey: en su primer clásico del día había vestido la chaquetilla de Vacación y con Mi Chica Ideal, la de Abolengo.

Cerutti, en tanto, explicó por qué su yegua mejoró respecto del comienzo de su campaña: “Había debutado en San Isidro y corrió mal; la llevamos a Palermo y mejoró algo pero en la siguiente estuvo muy nerviosa por el viaje y no corrió bien, entonces se decidió correr en La Plata [el medio donde es entrenada]”.

El preparador sí espraba un buen desempeño de Mi Chica Ideal, “pero no que ganara como ganó”, reconoció. Cerutti, que está acostumbrado a entrenar yeguas destacadas y clásicas, seguramente estará expectante de la próxima actuación de Didia (Orpen), que fuera pupila suya aquí y que estará mañana en el Diana Stakes (G 1-1800 m, césped) en Saratoga, Nueva York, en busca de su segunda victoria de Grupo 1 consecutiva.




















miércoles, 10 de julio de 2024

En cada regreso, Super Number deja la piel y se mantiene competitivo, como en el espectacular final del Clásico 9 de Julio de La Plata

 

Con Francisco Gonçalves, Super Number asoma ante Husson Chuck (4) y Storm Sound / RRPP Hip. La Plata


Lesionado en la Polla de Potrillos del Bosque, que ganó en 2022, el defensor de Marías del Sur volvió a mostrar su guapeza para imponerse en esta etapa de su reciente segunda reprise, y Rubén Quiroga, su cuidador, piensa encarar el año con la mira en el Joaquín V. González (G 2) 


El hecho de que un caballo como Super Number haya tenido que atravesar tantas vicisitudes en una campaña que parecía destinada a llegar a lo más alto siempre es para lamentar. Caballo clásico, de los que se juegan de entrada por la victoria, el hijo de Super Saver ganó el Clásico 9 de Julio – Día de la Independencia (G 3-1600 m), en La Plata, en la segunda reprise de una campaña de sólo diez actuaciones, a sus 5 años.

En 2022, el defensor de Marías del Sur se afincó en el Bosque, donde se impuso en el Pedro Goenaga (G 2-1500 m) y Polla de Potrillos (G 3-1600 m). Sin embargo, en el inicio de la Triple Corona platense una lesión cortó la posible e incipiente serie de triunfos. Lo recordaba ayer Rubén Quiroga, entrevistado por Daniel Sinegub, de la TV del hipódromo: “Cuando ganó la Polla de Potrillos acá sufrió un pisotón en un talón y le costó mucho tiempo recuperarse. Cuando volvió, corrió dos carreras seguidas y se volvió a sentir y ahora se está recuperando; está casi recuperado del todo”.

El incidente fue en agosto; Super Number volvió a competir en marzo de 2023 y en junio resultó 4° de Natan (Señor Candy) en el Gran Premio Estrellas Classic (G 1-2000 m), tras correr valientemente en la punta hasta los 200 metros finales. Allí, vino otro parate, esa vez de once meses, hasta que en marzo pasado volvió en el Clásico 25 de Mayo de 1810 (G 2-1600 m), en el que Storm Sound (Hi Happy) lo quebró por el pescuezo luego de un intenso mano a mano que sostuvieron desde el codo.

Mucho de esto mismo se vio este martes. Super Number se ubicó al anca de Storm Sound hasta la recta final, donde lo igualó. Pero Storm Sound se resistió, al tiempo que se sumaba Husson Chuck (Chuck Berry) por afuera, para que el desenlace ya fuera entre tres, con Super Number apretado entre los otros dos. En el disco, el conducido por Francisco Gonçalves puso la cabeza ante Storm Sound, con el destacado Lautaro Balmaceda en las riendas, y Husson Chuck, con Franco Menéndez, terminó tercero al pescuezo, en un final sensacional.

El jockey brasileño fue el jinete de Super Number desde aquel Goenaga: “Por suerte salió más manso que en la anterior, cuando le puse un poco más de intención y se me embaló, aunque igual había hecho un carrerón reprisando. El entrenador siempre lo trae con los diez puntos y hoy guapeó como siempre”.

Quiroga aseguró que Super Number va a seguir en La Plata: “Apuntamos al Joaquín V. González (G 2-1600 m)”, y quiso formular un reconocimiento a quienes trabajan con él en el establecimiento de Pehuajó Sur, Entre Ríos, donde también fue entrenado el notable Durazzo (Fortify). “Todos los que trabajan en Marías del Sur se merecen estos resultados”, enfatizó.

 






















lunes, 8 de julio de 2024

"Queríamos que Doña Lagertha se hiciera clásica", dijo Manuela Basombrio tras la victoria de la yegua en el Victorica Roca

 

Doña Lagertha, entre Near You (izq.) y Pecadora Joy / Prensa Palermo


La integrante más conspicua de la familia propietaria de San Benito, de asistencia perfecta en los hipódromos, comentó el éxito del sábado en medio de una especie de meseta para una divisa acostumbrada a celebrar con frecuencia en el alto nivel    


El desenlace del Clásico Inés Victorica Roca (G -1600 m) valió por toda la tarde del sábado en el hipódromo de Palermo, fría pero muy concurrida. Tres yeguas pudieron ganar hasta que en el disco prevaleció Doña Lagertha (Seahenge) por el hocico ante Near You (Remote), con Pecadora Joy (Fortify) tercera a la cabeza.

Las tres llegaron por distintas vías a la definición: Doña Lagertha, tras venir expectante, no más cerca del 4° puesto, abierta; Near You última, desconectada en el opuesto, con siete rivales por delante en la recta final, y Pecadora Joy en la punta, nada de dormir el desarrollo, jugando sus cartas sobre la mesa, con Martín Valle en la montura.

Doña Lagertha salió del grupo que seguía a la puntera cuando Brian Enrique decidió soltarle rienda hasta último momento, mientras Near You atropellaba con la sirena encendida, llevada como poseída por Francisco Gonçalves. Tres maneras diferentes de buscar un mismo objetivo; un margen exiguo como para pensar que alguno de los escoltas se equivocó.

“¡Qué lindo final!”, decía Manuela Basombrio propietaria y criadora, tras la premiación. “Sabía que a la de adentro (Pecadora Joy) le había ganado, pero la de afuera (Near You) entró muy fuerte. Picante la corrió bárbaro, la esperó un montón, y ella corrió espectacular. Aguantó en el disco”.

-Qué buen momento de Doña Lagertha.

-Sin duda. Había debutado ganando por seis cuerpos acá en Palermo –en 2023- y siempre la consideramos una yegua de otro nivel, pero como toda yegua buena tuvo muchos problemas; fue segunda en el clásico Güiraldes y corrió la Polla ya con algunas complicaciones y hubo que mandarla al campo. Tuvo de todo un poco.

Nada muy diferente a mil historias que ofrecen los caballos de carrera, pero cada una encierra una trama en la que el amor de los humanos que intervienen pone la recuperación a mano. “Pensamos que no iba a volver pero volvió”, sigue Manuela. “Perdió en la reprise también con problemas –físicos- y después ganó, por eso la anotamos en un handicap que salió muy lindo y ella fue livianita, algo que, sabiendo sus problemitas, le venía bien. Ahora corrió el Victorica Roca porque quisimos que se hiciera clásica”.

Todos sabemos que Manuela es una apasionada con un gran conocimiento, por eso le  pedimos que describa a Doña Alas, la madre de Doña Lagertha. “Es una Orpen que fue muy corredora; ganó como por 14 cuerpos debutando –le erró por uno, fueron 15-; dio  a Doña Lágrima (Safety Check), placé clásico. Pertenece a toda la línea buena de San Benito, la fundadora, que no falla [incluye a Doña Polenta, Handle With Care], muy clásica”.

Sobre los altibajos en los resultados, otra de las aristas inevitables del turf a las que San Benito no puede escapar por más que sus mesetas no suelen ser prolongadas, opina Manu: “Esto es muy difícil, a veces los resultados no llegan aunque siempre haya mucho trabajo atrás. Cuando uno hace o al menos trata de hacer las cosas bien tenés que estar tranquilo, los resultados en algún momento llegan”.

Filosofía turfística pura, que Manuela Basombrio resume en una frase: “Todos la queremos mucho a Doña Lagertha y por suerte se nos dio”.

 


 

























domingo, 7 de julio de 2024

Epityrum, en otro tiempo un caballo con poca suerte, ganó el Clásico Chacabuco sin más ayuda que su atropellada

 


Celebra Martín Valle, de paciente conducción con el hijo de Portal del Alto / Prensa Palermo

 

La última vez que había ganado el pupilo de Nicolás Martín Ferro fue en las Dos Mil Guineas del año pasado y ahora ganó por tres cuerpos en el inicio del Campeonato Palermo de Oro Verde; el defensor del stud Mística es hijo de madre una norteamericana y nieto materno de la clásica Venusberg  


De los rivales importantes de Epityrum en la lista del Clásico Chacabuco (G 2-2400 m-césped), el único que le sacó el cuerpo a esta carrera de Palermo fue Menino do Rio (Fortify), cuyos antecedentes en el césped porteño no se comparan con los que ostenta en San Isidro y no parecían recomendar su inclusión.

Para aquel, en cambio, competir el sábado suponía reconocer el terreno para entrar en el Campeonato de Oro Verde y la decisión fue inmejorable: ganó por tres cuerpos luego de atropellar en la difícil recta final, para vencer a Ronda de Ases (Forge) y a Crazy Talent (Equal Talent), 3° a dos largos, en 2.29.64/100.

Comenta Nicolás Martín Ferro, entrenador del defensor del Stud Mística, de Azul: “Epityrum es un caballo al que en su campaña le faltó un poco de suerte. Ganó las Dos Mil Guineas (G 1) del año pasado y después siempre arrimó, siempre corrió bien y últimamente le estaba faltando esa suerte, desde esa carrera no podía ganar”.

En el turf se sabe de caballos que aparecen en su temporada de dos años ganando un Grupo 1 y luego no pueden alcanzar alturas clásicas. Con Epityrum, Martín Ferro trabajó para que reapareciera la confianza. “Hasta lo bajé a la categoría a ganadores de una y dos, pero siempre le faltaban cinco para el peso”, recuerda. “En la última le tocó perder chiquito un handicap en la arena de San Isidro, que con su recta corta no lo beneficia mucho. Es un caballo lindísimo, muy grande, de buena brazada. Lo trajimos al Chacabuco pensando en el Campeonato de Oro de Palermo y me encantó porque no conocía la cancha, pero anduvo como si hubiera corrido toda la vida”.

El entrenador además, ponderó el trabajo del jockey: “Martín [Valle] hizo un gran trabajo, lo trajo por dentro, sin perder un metro, entró al derecho y el caballo le respondió. Hay que esconderlo un poco, no mostrarle la cancha porque por ahí se quiere ir para adelante”.

El “problemita” que se viene

El objetivo de que Epityrum explorara una superficie nueva está cumplido. “Ahora, se nos abre un lindo panorama para el segundo semestre”, destaca Nico. “Intense For Me (Fortify) quedó espectacular –fue 2° de Vundu en el Estrellas Classic (G 1) con un desarrollo problemático-, no tiene nada y lo más probable es que corra el Gran Premio San Martín (G 1-2400); él ganó el Clásico Buenos Aires (G 3-1600 m) en esta cancha de Palermo. Y agrega, sonriendo: “Ahora se me viene un problemita porque tengo a Epityrum, y Treasure Island (Treasure Beach) también vendría para la segunda etapa del campeonato. La verdad, es un lindo problema tener a tantos caballos buenos para la distancia así que no me puedo quejar”.    

Ya que estaba, se le pregunta a Martín Ferro por Earth God (Cosmic Trigger), 3° cerca de Colifato Novo (Lenovo), en el Estrellas Juvenile (G 1) luego de sufrir un corte en una pata: “La herida está mejorando como queremos, con cicatrizantes; se lo volvió a  vendar y dentro de una semana se la sacaremos para ver si puede volver a caminar. Por ahora más que nada nos interesa que no haga movimientos, después veremos a dónde apuntamos. Quiero tener el caballo antes que evaluar una carrera”.

Epityrum, el caballo que acaba de cumplir 4 años, es hijo de Portal del Alto y Estás Afuera (Bernstein), una yegua estadounidense con todo el bagaje del haras La Quebrada en su pedigree: su madre es Venusberg (Southern Halo), ganadora del Estrellas Juvenile Fillies (G 1), entrenada por Coco Bullrich y con los colores de Cobra Farm.






















miércoles, 3 de julio de 2024

Eduardo Ortega Pavón: la tranquilidad, la familia, La Providencia y la distancia con los cuidadores que esconden lesiones

 

Ortega llevó de las riendas a Giustino en el éxito del Old Man / Prensa Palermo


A los 38 años, el jockey paraguayo, que continúa con su idea de "correr menos" y este año ganó 76 veces sobre 537 carreras, opta por montar ejemplares de entrenadores  que conoce y en los que confía; el potrillo Giustino, de La Providencia, que se impuso en el Clásico Old Man, lo tiene entusiasmado 

 

“Estoy corriendo menos y con caballos de más calidad, con más chances. Renegás mucho si no, no me gusta perder y eso me pone más nervioso”. Eduardo Ortega Pavón repitió ahora un pensamiento que había expuesto hace casi un año (“Es cuestión de tranquilizarse un poco. Cuando uno no gana se apura, hace cualquier cosa para ganar y es peor. Entonces paré un poco y estoy cómodo”) y del cual asegura no apartarse, aunque en este lapso haya habido novedades como  su vínculo con el stud La Providencia.

-¿Seguís yendo a correr a Paraguay?

-No. El año pasado fui, ahora estoy tranquilo. Estoy corriendo en la Argentina desde 2009, quince años. Me he golpeado mucho por correr caballos que no conocía bien. Tenemos que cuidarnos los jockeys; hay pocos cuidadores que te dicen cómo está el caballo. La mayoría quiere que le corras su caballo porque le tiene fe y por ahí no te cuentan si tienen algún problemita, entonces esquivo más por eso. A los entrenadores que conozco los sigo corriendo siempre y también a los del Interior de confianza.

El encuentro con el jockey paraguayo se produce tras la victoria de Giustino (Full Mast), que defiende los colores de la caballeriza brasileña, en el Clásico Old Man (G 3-1400 m), en Palermo. Por un  instante, la charla toma otro cauce.

Eduardo cuenta, recuerda momentos difíciles no para quejarse, sino porque uno pregunta: “En 2015 estuve como siete días en terapia intensiva por un golpe; después se me salió un hombro, una rodilla…”. Sonríe al recordar esos incidentes casi de rutina, que no diferencian entre un jockey de la alta competencia y otro con menos posibilidades. “Estoy contento, bien con la familia, bien mi papá y mi mamá. Los dos están bien acá gracias al doctor Horacio Focaraccio, que les  hizo estudios, los trató. Es un tipazo; a mi papá hace dos años que lo atiende”. El médico de la Gremial de Profesionales y del Departamento Médico del hipódromo de San Isidro por décadas, es un puntal para el imprescindible bienestar de los jockeys. 

 

Giustino no para de crecer

 “Este potrillo es muy bueno (lo remarca Ortega, se pone más serio) ganó debutando muy bien y ahora la mira está en la Polla. Andaba mucho mejor para estos 1400 metros y respondió. El desarrollo fue limpio. En la anterior lo corrimos adelante porque era el debut, había muchos caballos; es un potrillo bueno y no queríamos tener contratiempos. Ahora se trataba de un clásico”, diferencia.

La modificación en la estrategia encontró un caballo virtuoso. “Con el cuidador –el tandem Jose Luiz Correa Aranha y Marina Bragante Lopez- decidimos amansarlo, pensando en la Polla. Él es manso y tiene mucha calidad, todo lo que see encuentra en un caballo bueno. A  la mañana hace muchas cosas de un caballo serio”.

Finalmente, se le pide a Eduardo Ortega Pavón un balance de Carreras de las Estrellas, donde condujo tres ejemplares de La Providencia: “No me fue muy bien con Greezzo (Hi Happy), un potrillo al que le tenemos mucha fe; la cancha estaba muy húmeda y él es un caballo de más de 550 kilos –pesó 572 ese día-; cuando le saqué el apoyo se perdió, no se afirmó en esa pista tan mojada”. Grezzo finalizó 8°, a cinco cuerpos de Colifato Novo (Lenovo), el ganador del Juvenile.

“La potranca [Guiltless, por Full Mast, también de La Providencia] corrió bastante bien, quedó 5a a cuatro cuerpos; los patrones estaban satisfechos”. La restante carta fue Rihallah (Cityscape), 11ª en el Distaff (G 1-1800 m), que volvía al césped y no se adaptó al estado de la pista.

















 





martes, 2 de julio de 2024

En Palermo, Filippiada le dio el primer triunfo clásico al padrillo Il Mercato y una gran alegría a dos familias

 


Filippiada superó a Popova y Pulp Fiction (8) / Prensa Palermo


En el camino hacia la Polla de Potrancas (G 1), la potranca del stud La Familia Ingalls se impuso en el Clásico Manuel J. Güiraldes (G 2), con la conducción de Gustavo Calvente y entrenado por el equipo que dirige su padre Héctor integra su hermano Franco

 

El cambio de categoría de los caballos de carrera, que en los productos 2021 significa pasar de los 2 a los 3 años, no pudo ser mejor para Filippiada, la potranca que le dio la primera victoria clásica a su padre, Il Mercato (Not For Sale), el padrillo del haras La Pasión cuyos hijos están comenzando a competir esta temporada.

En el Clásico Manuel J. Güiraldes (G 3–1400 m), en Palermo, además, la potranca cumplió con las expectativas de dos familias: una, concreta, la de Gustavo Calvente, jockey; su padre, Héctor, entrenador, y la de otro hijo de éste, Franco, galopador,  asistente. La otra es más simbólica, nominal. El stud de Filippiada es La Familia Ingalls, un propietario nuevo, que se acercó el año pasado a los Calvente.

Filippiada había debutado el 10 de mayo con un 9° puesto a menos de siete cuerpos de Dona Rima, en los 1200 metros de Palermo y en la siguiente, sobre 1400, se impuso por tres cuerpos a Aspira A  Ser, en franca recuperación. Cuenta Héctor Calvente: “Es una yegua importante. Tenía un poco de miedo porque estaban todas las reservadas pero me gustaba mucho”.

-Sólo le fue mal en el comienzo.

-Los chicos (Franco y Gustavo) habrían querido que la esperara para el estreno porque querían que ganara debutando y uno es medio porfiado, entonces la corrí igual, pero la siguiente ganó muy bien.

-Ahora también ganó bárbaro, con mucha fuerza en el final.

-Nos gustaba. Tuvo un poquito de contratiempos antes del codo, pero salió bien. Me pone muy contento por el patrón, el señor Cianchi, que es de La Pampa. Ya teníamos a Galán y Guapo, un ganador de dos. Recuerdo que me dijo que tenía una potranca que servía y cuando la trajo nos dimos cuenta de que era así.

Gustavo Calvente trabajó bastante con Filippiada, que tuvo algún percance en el opuesto, donde el jockey debió sofrenar para no llevarse por delante a los cinco potrillos que lo precedían, con Corricella (Cosmic Trigger) y Señora Silvina (Lizard Island) liderando el lote. Después, en la recta final, se acomodó buscando hacia el centro de la pista y cuando avanzó Pulp Fiction (Daddy Long Legs) a su derecha, se apretó con los que venían adentro. Nada la pudo detener.

La hija de Il Mercato se repuso a todo eso bien manejada desde las riendas por el jinete, que al cruzar el disco celebró con ganas, como merecía el entorno, que ya empieza a mirar hacia la Polla de Potrancas (G 1-1600 m), quizá con un paso previo por el Clásico General Luis María Campos (G 2-1600 m), el 27 de este mes.





















Bill Mott tiene un adversario especial en su intento por ganar un segundo Kentucky Derby al hilo: su hijo Riley

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