Quinta victoria del conducido por Juan Villagra, tras algunos intentos de Grupo 1 /Prensa Palermo
El caballo entrenado por Guillermo Frenkel Santillán ganó posiciones desde el último puesto en el codo y en el desenlace controló con esfuerzo el avance de Hop On por medio cuerpo, en el Handicap Advocate, en Palermo
Forty Fain
venía de causar cierta desilusión cuando quedaba 6° a quince cuerpos de Napa
Valley (Il Campione) en el Gran Premio Palermo (G 1-1600 metros) después de
dos contundentes triunfos, uno de ellos a nivel de hándicap y en 1400 metros, las mismas
condiciones de la carrera que ganó ayer, el Handicap Advocate (1400 m), en Palermo, con un kilo
más en la montura ahora (59 kg).
De nuevo
con Juan Cruz Villagra en las riendas, el hijo de Fortify tuvo una tarea extracurricular
esta vez: debió luchar para quedarse con la primera chapa, exigido por Hop On (Endorsement),
rival que cargó cuatro kilos menos, atropelló fuerte con chances ciertas de
ganar e igualó su línea a 100
metros del disco, una amenaza que conjuró Forty Fain con
un cambio de velocidad en los pasos finales, para imponerse por medio cuerpo.
Y no ganó
para sustos el jockey ganador, que tuvo que apurar la marcha en el codo para no
perder el tren de los que corrían adelante, tras quedar retrasado, y en el
final debió apretar los tacos para conservar el primer puesto.
La carrera
se prestaba para que Preston Boss (Holy Boss) rindiera mucho más, en su
reaparición luego de tres meses de descanso, pero volvió a padecer los síntomas respiratorios que no le
permiten desempeñarse a pleno.
“Es un muy buen
caballo; fue una carrera enredada, a pesar de que corrían sólo cinco caballos. Forty
Fain venía último pero enseguida se acomodó…”, dijo Guillermo Frenkel Santillán,
entrenador del caballo que defiende los colores del stud A Lo Johnson, uno de
cuyos propietarios, Diego Medici, es de Chivilcoy.
“Prefiero que corra 2400 metros”, opina Jose Correa Aranha, entrenador del defensor de La Providencia, que admite que quizá había sido un error mandarlo a correr en punta en el Carlos Pellegrini, donde finalizó octavo
La sensación que tuvo Jose Luiz Correa Aranha en la tribuna de Profesionales del hipódromo de San Isidro, cuando Grezzo, el caballo que entrena, cruzó el disco del Clásico Botafogo (G 3-2000 metros), fue que este hijo de Hi Happy le había ganado a Don Tigre (Cityscape) por poco, con un avance más insistente que relampagueante. La impresión era certera, pero cambió de idea al minuto, por un instante.
“Lo vi ganar cuando cruzó el disco en vivo, por la cabeza, pero en el replay en cámara lenta me pareció que estaba muy complicado, porque esa imagen favorece un poco al que viene por dentro y Grezzo es un caballo grandote. Eso lo ayudó [por su fuerza], fue una linda victoria”, comentó luego de la premiación, consultado por Turf Class. Grezzo se impuso por el hocico al valiente puntero Don Tigre; 3° concluyó Mare Internum (Daniel Boone).
“Grezzo es muy corredor, pesado, de 550 kilos, le gusta la pista pesada, el rigor del jockey; Eduardo Ortega Pavón lo conoce muy bien, pero debió reemplazarlo Jorge Peralta, que estuvo a la altura y ganó una carrera espectacular. Fue la primera vez que lo corrió; el jueves le hizo un galope para conocerlo y en el clásico lo corrió bárbaro”.
-¿Es un caballo para 2000 metros o 2400?
-Yo prefiero 2400, porque es un caballo voluminoso, con una velocidad constante, que no para. Sin embargo, estamos obligados a correr el Martínez de Hoz (G 1-2000 metros); seguramente tenemos que anotarlo para la carrera del 15 de febrero.
-Con la carrera de hoy demostró que lo tenés “ligereado”, listo para esa distancia.
-Él tiene una velocidad natural. Me parece que en el Carlos Pellegrini nos equivocamos en venir en la punta y no lo necesitaba. Grezzo tiene que correr de menor a mayor, no necesita venir de punta.
En el stud La Providencia, el hijo de Gringa Única siempre fue considerado para la ruta clásica de los 3 años en 202. Tanto que compitió en las Estrellas Juvenile (G 1-1600 metros-césped de San Isidro), donde resultó 8° de Colifato Novo (Lenovo); el Ensayo (G 3-1800 m), 7°; Jockey Club (G 1-2000 m), 4°; ganó el Provincia de Buenos Aires (G 3-2400 m) y finalizó la temporada 8° en el Carlos Pellegrini (G 1-2400 m).
Ahora, el panorama de Grezzo parece claro. Aunque va a tomar una parada técnica en los dos kilómetros del Martínez de Hoz, antes de reanudar el derrotero de galopador que prefiere Correa Aranha.
Gustavo Calvente y el caballo fuera de serie, notables /Prensa Maroñas
El caballo que corre en cualquier pista sin pausa, tiene ahora el futuro entre la Saudi Cup (G 1) y una posible venta; “hay ofertas por él desde que ganó la Polla de Potrillos”, cuenta el entrenador del héroe del GP José Pedro Ramírez (G 1)
La jornada del Gran Premio José Pedro Ramírez (G 1-2400 metros) será inolvidable para el turf argentino por la victoria de El Kodigo, la segunda consecutiva para el equipo del entrenador Roberto Pellegatta, encabezado otra vez por Juan Franco Saldivia. Una conquista esperada, al menos para la poderosa legión que viajó desde la Argentina, que incluyó competidores en los otros tres clásicos de la jornada cumbre de la hípica de Uruguay, que no estuvieron a la altura de la lógica expectativa que habían generado.
Y aunque se sabe que no hay dos caballos idénticos, se comprobó que las circunstancias los afectan o benefician de manera diferente, como también es conocido. Correr o no con 21 días de intervalo fue una cuestión importante en los días previos para definir el salto del Río de la Plata, y mientras el hijo de Equal Stripes había competido en el Carlos Pellegrini (G 1-2400 m), donde quedó segundo a medio pescuezo de Intense For Me (Fortify) en los últimos 20 metros de la recta de San Isidro, tras dominar casi toda la recta, Cuan Chef (Daddy Long Legs) terminó 6° a 8 1/2 cuerpos en Maroñas. El caballo entrenado por Alfredo Gaitán Dassie, ganador del Nacional (G 1), dejó pasar el Pellegrini porque sus allegados pensaron en el Ramírez, más que nada para evitar esfuerzos a repetición, y en carrera fue a la punta con el previsible asedio de Supimpa TH (T..H. Approval), compañero de yunta de su hermano paterno Suablenanav T.H., ganador de la Triple Corona de Maroñas y pata fuerte del trío de Phillipson.
En tanto, Treasure Island (Treasure Beach), el caballo argentino restante en la máxima carrera de Uruguay, quedó 7°, al pescuezo de Cuan Chef. Sus propietarios y el entrenador Nicolás Martín Ferro, optaron por el Ramírez después del triunfo en el Dardo Rocha (G 1) y dejaron pasar el Pellegrini. Nada que reprocharse. En las carreras se hacen apuestas, se opta a cada paso. Antes de largar, ni en la peor pesadilla se veía a Cuan Chef sucumbir si lo iban a pelear adelante. El notable galopador del Derby de Palermo parecía invulnerable. El caballo del stud Bien de Abajo, que prepara Nico Martín Ferro, tiene una reconocida ductilidad para adaptarse a los desarrollos.
El caso de Brienne Trigger (Cosmic Trigger), que ganó la Copa de Plata (G 1) el día del Pellegrini y el 6 de enero falló en el Gran Premio Ciudad de Montevideo (G 1-2000 m), es el opuesto al de El Kodigo: después de correr en el fuego un trecho, perdió fuerza en la recta y cruzó el disco 9ª, a más de diez cuerpos de la uruguaya Dale Flojita (Sloane Avenue), la ganadora.
Saldivia, que es el entrenador de El Kodigo y Brienne Trigger, comentó en la mañana del jueves, ya terminado el trabajo en la cancha de Palermo: “Son dos caballos distintos. A Brienne Trigger le gusta la cancha liviana; me preocupaba un poquito es que al ser tan favorita, con mucho entusiasmo alrededor, que la arena estaba suelta, muy cansadora, y a ella le gusta la cancha firme. Tanto en Palermo como en San Isidro siempre fue de carrera, como está siempre; en Maroñas no hizo pie desde el vamos y así y todo no me parece que haya corrido mal, aunque esperábamos que terminara entre las tres primeras. Pero conociéndola y viendo que William Pereyra no la exigió más de los 300 al disco, terminó a 10 cuerpos”.
El entrenador ahondó en el análisis: “En Maroñas no apretaban la arena; cada vez que se corría una carrera pasaban la rastra y se ponía más brava. Yeguas de Grupo 1 echaron 2m4s. En el Ramírez del año pasado, Ever Daddy (Daddy Long Legs) marcó 2m27s y ahora El Kodigo metió 2m30s, lo que indicaría que la cancha estaba brava, cansadora y por eso fracasaron los otros caballos nuestros; esperábamos que anduvieran bien aunque nos ganaran, pero no la manera en que corrieron”. Saldivia se refiere a Escolastic Girl (Suggestive Boy), 7a en el Montevideo; Único Happy (Hi Happy), 12° a 21 largos de Sí Señor (Señor Candy) en el Pedro Piñeyrua (G 3-1600 m), con Emmspacial Boy (Emmanuel) 13° a 23 cuerpos y Santiago Canalla (Cosmic Trigger) que no cruzó el disco tras lesionarse.
Además, en el Gran Premio Maroñas (G 3-1000 m) Ser Sincero (Fortify) resultó 5° a 5 y ¾ cuerpos del ganador, Metido A Bacana (Put It Back); la yegua Candy And Giant (Giant’s Pleasure terminó 15ª y Arellano (Angiolo) 16° y último.
De todas formas, Juan Franco admite: “Personalmente me gusta entrenar en ese tipo de pistas; hay que respetarla aunque está suelta, los caballos argentinos no están acostumbrados a esas canchas y lo pagamos al correr de visitantes”.
Entre la Saudi Cup y la venta
El Kodigo arribará este viernes a la Argentina y luego en el stud Juan Antoinio se evaluará cómo continuará su campaña junto con el cuidador. “Está la posiblidad de ir a correr la Saudi Cup (G 1-1800 m-20 millones de dólares en premios-el 22 de febrero), y también la chance de venderlo; hubo ofertas desde que ganó la Polla de Potrillos (G 1, en 2023). El objetivo de finales del año era correr el Carlos Pellegrini, y si lo hubiera ganado no hubiese ido a Maroñas, pero al quedar segundo nos decidimos por el Ramírez. Corrió bien las dos, pero en la arena tiene un plus. Creo que en la Argentina no tiene nada más que demostrar”.
Cuan Chef estuvo dos meses sin competir tras ganar el Derby / Prensa Palermo
Cuan Chef, El Kodigo y Treasure Island están en una excelente tapa de sus campañas y losespecialistas los consideran para ganar el Gran Premio José Pedro Ramírez (G 1), junto con Suablnanav TH, el potrillo local, que viene de adjudicarse la Triple Corona
Los
caballos argentinos que viajaron a Montevideo para competir en la serie
internacional del Gran Premio José Pedro Ramírez (G 1-2400 metros) están en
un excelente momento, a juzgar por la confianza respetuosa que se aprecia en
los entrenadores. El Kodigo (equal Stripes), Cuan Chef (Daddy Long Legs) y
Treasure Island (Treasure Beach) conforman un grupo homogéneo en cuanto a su
alta calidad, de los más fuertes que hayan cruzado el charco desde 2004, año de
la reapertura del hipódromo de Maroñas.
Un ganador del
República Argentina (G 1) -y otros tres Grupo 1-, un ganador del Gran Premio
Nacional (G 1) y un ganador del Gran Premio Dardo Rocha (G 1) son una garantía
de clase y abren una elevada expectativa, cada uno con su característica aunque
con el común denominador de ser corredores honestos, de jugarse en la punta del
desarrollo o venir bien cerca.
Por el lado
de los locales también hay una lógica confianza en Suablenanav TH (T.H.
Approval), el potrillo que ha deslumbrado obteniendo la Triple Corona y busca convertirse
en el quinto Cuádruple Coronado del turf uruguayo. En Uruguay todos hablan de
una prueba de fuego para el defensor de Hs. Phillipson, porque se medirá con
los poderosos y consagrados caballos argentinos en la inevitable confrontación
con los mayores.
La
caballeriza brasileña agregó otros dos adultos de la prueba: Pluto (Discreetly
Mine), que trae una larga serie de victorias al hilo, y Supimpa TH (T.H.
Approval), un potrillo que no mostró la
fuerza de sus compañeros a priori. Los brasileños con campaña en Uruguay, Master
Of Puppets (Put It Back), que fue quinto en el Carlos Pellegrini (G 1), a dos
cuerpos de Intense For Me (Fortify), y Universal Horse (Universal Law), tienen
experiencia como para ser protagonistas.
Los otros
caballos argentinos en los clásicos de esta tarde en Maroñas son Brienne
Trigger (Cosmic Trigger), la ganadora de la Copa de Plata (G 1) en San Isidro,
que para la mayoría será la favorita del Gran Premio Ciudad de Montevideo-Copa
Presidente Jorge Batlle (G 1-2000 m-yeguas), donde también correrán Escolastic
Girl (Suggestive Boy) y La Firmante (Señor Candy), una yegua de La Pomme
radicada en la Banda Oriental.
En el Gran Premio Pedro
Piñeyrua (G 3 - 1600 m)
estarán Santiago Canalla (Cosmic Trigger), Único Happy (Hi Happy), posible
candidato, y Emmspacial Boy (Emmanuel), y en el Gran Premio Maroñas (G 3-1000 m), donde sería favorito
el brasileño Metido A Bacana (Put It Back), que corre en Uruguay, irán Arellano
(Angiolo), Candy And Giant (Giant’s Pleasure) y Ser Sincero (Fortify).
Comienza a festejar el jockey, decisivo en el triunfo de la yegua / Prensa Palermo
Los
problemas de tráfico que la yegua sufrió en la Copa de Plata fueron el motor
para un cambio de estrategia que, en una prueba sin aquellas exigencias, resultó
ser un acierto
Dos buenas
conclusiones deben sacar en el stud Juan Antonio luego de la victoria de Luz
Delito en el Clásico Apertura (G 2-2200 m), que se corrió en la pista de césped de
Palermo. Una: la hija de Lizard Island está capacitada para desempeñarse como
puntera definida, firme. La otra: sus dueños, el entrenador, Juan Saldivia, y
sobre todo su jockey, Gustavo Calvente, se sacaron una espina con esta
conquista conseguida con las agallas de la zaina doradilla, que aguantó todos
los ataques para vencer por pescuezo y un cuerpo a Ceniza Pampa (Hat Ninja) y
Operata (Hi Happy).
“Quedó bien
después de la Copa de Plata, donde tuve mucha mala suerte y, aunque no se pudo
ver mucho, perdí una carrera tremenda”, relata Calvente. En el césped de San
Isidro, Gustavo llevó a Luz Delito por dentro, sin espacio para progresar ni
para abrirse, y sólo en los tramos decisivos la yegua pudo soltar la carga que
tenía guardada, con poco tiempo y distancia para obtener más que la 6ª
posición, a cuatro cuerpos de laganadora, Brienne Trigger (Cosmic Trigger).
“Quería que
viniera libre ahora, hizo el tren a su medida y ganó muy bien. Ella es muy
guapa, aguerrida”, continuó diciendo el jinete a Info Turf.“Ni sintió el
esfuerzo, entonces se quiso correr este clásico y por eso decidí quedarme; es
una yegua muy importante para nosotros”.
Lo de
quedarse es en referencia al viaje a Montevideo, que sólo pudo concretar
después del Apertura y bastante apurado. En Maroñas, Calvente llevará las
riendas de otros dos defensores de Juan Antonio: El Kodigo (Equal Stripes),en el Gran Premio José Pedro Ramírez (G 1-2400 metros), la prueba mayor de Uruguay, y Santiago Canalla (Cosmic Trigger), en el Gran Premio Pedro Piñeyrua (G 3-1600 m).
Gustavo
Calvente, fue protagonista absoluto de lo que pasó con Luz Delito en la
pista: sus ganas de tener desquite del
desarrollo de la Copa de Plata –de ahí que demorara su partida a Uruguay- y su
reconocida habilidad en la montura tuvieron la mejor recompensa.
Don Latido aportó cinco de los 100 impactos de San Benito
Andrés Basombrío recuerda a Handle With Care, yegua fundadora del haras y stud finalizó 2024 con una marca notable, que merece destacarse después de apenas 25 años de vida del establecimiento que nació con el siglo XXI
Para San Benito, el haras y el stud, la marca de 100 triunfos clásicos, cifra que alcanzó hace unos días con Don Latido (John F Kennedy) en el Clásico Invasor (G 3-1400 m), fue una sorpresa que le dieron los medios de comunicación, pero una vez que todos -propios y ajenos- procesaron la novedad hubo una sensación de que se trató de un logro lógico, una consecuencia natural en una empresa que lleva más de 25 años de vigencia y que combina el profesionalismo con que se trabaja con una impronta familiar.
La primera victoria clásica había llegado en 2002, con Doña Arequera, una hija de Roy y Airbound (por Damascus), en el Viamonte (G 2), unos cuatro años después del inicio de la cabaña. Dany Etchechoury, el entrenador de la casa, que prepara a Don Latido, y Jorge Valdivieso, fueron los profesionales en esa carrera. Andrés Basombrío maneja la batuta y su mano derecha es su hija Manuela, que tenía 3 años cuando Doña Arequera abrió la cuenta y quizá estuvo en San Isidro aquel día, junto con sus hermanos Ramón (32) y Pedro (26). Lo que es seguro es que estuvo el sábado, como ocurre en los últimos años, esta vez para alentar a Don Latido, y a menudo opinando con acierto en cada carrera.
“Es algo que se fue dando con los años y llegó. El reconocimiento de Diego Mitagstein en Turf Diario -fue el primero en revelar el dato de los 100-, luego la tapa de Revista Blanca, fueron espectaculares. Ver toda esa repercusión nos puso muy contentos a todos. Nunca llevamos el conteo”, comentó Andrés. “Y nos recuerda un montón de cosas, como lo agradecidos que estamos a todos, a los que están y los que estuvieron en San Benito”. El criador sabe que la pasión del turf no se esparce sólo como un legado, por eso se entusiasma porque también su hijo Ramón “está trabajando conmigo, pregunta, observa las carreras por streaming o en el hipódromo”.
Como muchos haras de prestigio, y todos los valientes emprendedores en un turf no siempre grato, San Benito honra su inversión con resultados… y más de 30 puestos de trabajo. “Esto lo hacemos entre todos los que formamos San Benito, que es un orgullo para nuestra familia y, por supuesto, siempre agradeciendo a nuestros queridos caballos”, enfatiza Basombrío, un veterinario que no ejerce ahora. Don Incauto, ganador del Latinoamericano (G 1); Doña Polenta, Don Empeño, dueño del Joaquín V. González (G 1) y hoy padrillo en Don Florentino, son algunos de los 12 ganadores de Grupo 1 de San Benito y provienen del tronco fundador del haras.
“La enorme mayoría de nuestros caballos clásicos desciende de la familia más importante de San Benito, que es la de Handle With Care, la hija de Woodman que compramos enEstados Unidos, y fuimos tocados por la varita o iluminados por Dios, porque tampoco eramos tan sabios entonces; la trajimos a la Argentina y se formó San Benito, como pasa con tantos haras que tienen su familia insignia”, asegura el cabañero. “Las hijas, de las hijas, de las hijas (se ríe al repetir) siguen produciendo”, añade.
San Benito tuvo la satisfacción de los 100 éxitos clásicos en una temporada si se quiere atípica, porque faltaron ganadores de ese nivel entre los productos de 2 y 3 años, un sello de la divisa azul y rosa. “No tuvimos un potrillo o una potranca que se destacara este año”, señala Andrés. “Sobre el final tuvimos una hija de Doña Ley, por Fortify, Doña Enigma, que ganó el Clásico Melgarejo, el día en que San Benito dio doblete clásico con Don Latido, en el Urbano de Iriondo. Tuvimos una generación tal vez afectada por la sequía, a la que le faltó maduración y salió con problemas pero confiamos en que van a andar mejor en la medida que avance este año”.