| Paoloni ya le alivió los metros finales a Personal Filly, en su segundo éxito / Prensa Hip. La Plata |
Dirigida
por primera vez por Juan Pablo Paoloni, la yegua que tiene los genes de las
históricas Doria, Dorine, Personal Ensign y Forty Doriana, todas campeonas, se
recuperó del fallido en el GP Jorge de Atucha (G 1) y se afirmó en el barro
platense
La yegua tiene la genealogía profunda que viene de los años 60, la de
Doria y Dorine, que en los Estados Unidos se consagró a través de la invicta en
13 actuaciones Personal Ensign, ganadora de la Breders’ Cup Distaff (G 1) de
1988, por caso y con origen en el legendario haras Ojo de Agua.
Con todo ese bagaje y su propia campaña llegó ayer a su estreno en La
Plata: un triunfo, la segunda colocación en el Jorge de Atucha (G 1-
El entrenador Juan Franco Saldivia instruyó al jinete a actuar expectante, bien escondida detrás de Siesta, Niña Pastori y American Model, y en la recta final su atropellada fue tan firme, que su acción convida a pensar con optimismo en las distancias más extensas que vienen. Seis cuerpos fue la diferencia que marcó Personal Filly sobre su escolta, finalmente Siesta; Niña Pastori terminó tercera, a otros dos largos, en 1.39.07, sobre pista pesada.
Paoloni, de
San Genaro, Santa Fe, comentó para la TV del hipódromo de La Plata: “Era una
carrera bastante dura, con muy buenas rivales, y la potranca llegaba bien. Juan
y su equipo hicieron un trabajo bárbaro”. Al piloto lo alienta el futuro, con
mayores distancias. “Es tranquila,
dócil, noble, hace todo bien”, resume.
Tiene una familia muy ganadora, la abuela fue campeona
n la Argentina, le
apunta Daniel Sinegub, refiriéndose a Forty Doriana, aquella yegua clásica de
La Biznaga que ganó el Félix de Álzaga Unzué, el Suipacha y el Ciudad de Buenos
Aires, todos de Grupo 1 y con Jorge Valdivieso.
Sin dudas, Personal Filly puede retomar impulso ahora, incluso agregando un escenario a su portfolio, para afrontar la segunda mitad del año.
















