| El brasileño Obataye está en la terna por Caballo del Año 2025 / Hip. de San Isidro |
La XLVII versión de los reconocimientos que el Jockey Club instituyó en
1980 tiene previstos los 19 rubros más importantes del turf, que abarcan la cría,
el entrenamiento y la competencia, y como siempre, reserva la selección del Pellegrini
del Año, máximo trofeo hípico, al presidente del Jockey Club, Juan Mariano
Villar Urquiza
Las distinciones Carlos Pellegrini nacieron en 1980 y como toda innovación, sobre todo en el turf, tuvieron alguna resistencia, comentarios agoreros sobre su futuro y críticas por el método de votación, claro. Se entregaron en 1981 por iniciativa del Jockey Club que presidía el arquitecto Roberto Vasquez Mansilla.
Y como el dirigente había capeado otros vendavales unos meses antes, como los que le vinieron cuando impuso la informática a las apuestas, el totalizador con las exactas, imperfectas y trifectas ante la pizarra y las llaves, sin talonarios (¡todo en la misma ventanilla!); los cierres del sport sobre la largada – esto fue más difícil -, para sumarse a la modernidad avasallante, sin tocar la Triple Corona, los clásicos ilustres, y sumando nuevos a la pista esmeralda que brillaba, renovada, en el hipódromo de San Isidro.
Aquella comisión de carreras que tuvo a Cesar Iraola, Ignacio Pavlovsky
padre, Clemente Zavaleta, Ignacio Correas, Miguel Lagos Mármol, entre muchos
otros laderos innovadores, en diferentes etapas, hizo que aquel germen siguiera
floreciendo, aún luego de la muerte de Vasquez Mansilla, ocurrida de manera súbita,
precisamente durante la entrega de los
Pellegrini de 1990.
Esta 47ª edición de hoy creció hasta 19 rubros, de los que saldrán
elegidos los mejores de
Hay una distinción más, la más valiosa, que es el Pellegrini del Año,
una responsabilidad exclusiva del presidente del Jockey Club cada año. Así,
Juan Mariano Villar Urquiza cerrará la fiesta de esta noche anunciando un nuevo
galardonado y con un discurso sobre el estado de la actividad.






.jpeg)




















