| (Foto: Prensa Hip. La Plata) |
Conducido por Lautaro Balmaceda, el fondista del stud siguió haciendo los deberes para competir por segunda vez en el Gran Premio Dardo Rocha (G 1), con una victoria cómoda, por 13 cuerpos, en el Clásico Organización Sudamericana de Fomento del Sangre Pura de Carrera (G 1)
Para Omar Labanca, el Gran Premio Dardo Rocha es un objetivo que, si pudiera medirse por méritos, está justificado a pleno con Sono Perfetto. Y lo es por acumulación, por la fuerza de los hechos, por haber ganado siete de diecisiete, pero sobre todo por la cantidad de colocaciones y por su evolución, desde aquel potrillo millero y mediofondista a este caballo protagonista de los clásicos de fondo al que le faltaba el Grupo 1 para darle más lustre a su foja.
El máximo clásico del hipódromo de La Plata está a la vuelta
de la esquina, el 19 de noviembre, y ayer, al ganar por 13 cuerpos el Clásico
Organización Sudamericana de Fomento del Pura Sangre de Carrera (G 3-
Hace un año, Sono Perfetto fue el puntero en un Dardo Rocha más exigente, con muchas figuras, distinto, en el que salió a la descubierta y finalizó cuarto, a nueve cuerpos de The Gladiator’s Hat, el ganador. Este año, el hijo de Tetaze no contará con los kilos en su favor, pero tendrá una carga de experiencia invalaorable.
Balmaceda y Labanca coincidieron en su asombro por el desempeño de Sono Perfetto. “Hizo todo muy fácil”, dijo el jockey; “esperamos un buen Rocha”, añadió. Y el entrenador admitió que, aunque dejaron a su pupilo florearse adelante, “ganó un poco más fácil de lo que esperaba”.
Cuando Sono Perfetto le ganó a Nassau el Clásico General
Belgrano (G2 –



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