lunes, 8 de junio de 2026

Christmas Day dio “media sorpresa” en el Epsom Derby, porque retiraron al favorito en pleno desarrollo y se desató una fuerte polémica

 


Ronan Whelan le dio una gran conducción a Christmas Day / Megan Rose Photography/The Jockey Club



El triunfo del pupilo de Aidan O’Brien fue espectacular, indiscutible, pero otro pupilo del entrenador irlandés, el favorito Benvenuto Cellini, fue “retirado” mientras ya se corría la segunda etapa de la Triple Corona inglesa por un tropiezo en las gateras, con lo cual se decidió devolver todas sus jugadas en detrimento del pozo total


“¡Es Christmas Day, en el Derby Day!”, denota su euforia el relator de Epsom, el
hipódromo de Surrey, en el área de Londres. Sorprendió el caballo que hasta este sábado
había ganado dos clásicos de Grupo 3 en Leopardstown, el último en 2400 metros, la
distancia del Epsom Derby (G 1) y que por primera vez era dirigido por Ronan Whelan, un
irlandés de 33 años de no muy extensa campaña con el entrenador Aidan O’Brien, que
presentó a tres de los trece ejemplares de 3 años que salieron a dirimir la segunda gema
de la Triple Corona británica.

Whelan ubicó al hijo de Camelot en persecución de Action, un hijo de Frankel que formó ese trío de O’Brien que marcó la punta bajo un diluvio que no dio respiro en la tarde. 
“Cuando vino la lluvia me sentía tranquilo porque el caballo ama la pista blanda y en el desarrollo me dio una buena sensación. Además, sé que Wayne [Lordan, jockey de Action, del trío de Ballydole] corre con parciales francos adelante”, comentó el jinete que una vez reemplazó a Ryan Moore, que había tenido una caída, y ahora aprovechó aquella oportunidad.

Action dio por cumplida su misión a poco de entrar en la recta final y Christmas Day pasó al frente alejándose del resto. En el disco superó por 2 y ¾ cuerpos a Maltese Cross (Sea The Stars) en 2.43.75. 

Para Aidan O’Brien fue la duodecima conquista en el Derby de Epsom, una de las cuales fue con el mencionado Camelot, que se impuso dirigido por su hijo Joseph, esta vez clasificado 3° como cuidador de James J Braddock (Zarak). Y fuel 50° Classic (Derby o 2000 Guineas o St Leger o Grupo 1 histórico) para eentrenador.


Benvenuto Cellini y una controversia que recién empieza

En el turf de Gran Bretaña hubo una mezcla de estupor e incredulidad. Sensaciones que
van a permanecer un buen tiempo, auguran los aficionados de siempre, en un país de
profunda tradición en el juego y sobre todo en las apuestas hípicas. Porque ocurrió en el
Epsom Derby, seguramente el clásico más célebre, el que al instituirse hace más de 250
años marcó a fuego un nombre que luego utilizarían otros países y hasta otros deportes,
en forma oficial o como sinónimo de cualquier encuentro clásico, como el Derby de la
Madonnina, Inter-Milan.

Benvenuto Cellini era el favorito de la carrera del sábado en la previa y en la pista se clasificó 10° luego de largar retrasado, sin poder recuperarse de una largada lenta, con Ryan
Moore en sus riendas. Las autoridades mostraron más tarde un video tomado desde
dentro de la gatera en el que se observa que la pata izquierda del caballo parecía rozar un
parante mientras se abrían las puertas. Luego de cruzado el disco se supo que el caballo,
que completaba el terceto de Aidan O’Brien ya mencionado, había sido declarado “no
competidor”, es decir que a los efectos estadísticos y del juego figuraba como “retirado”,
según prevé la Regla 4 de las leyes del turf inglés.


La situación hizo que la cotización a ganador de Christmas Day fuera de 7 a 1 en lugar de los 20 a 1 con qucerraron las operaciones en la pizarra. ¿Por qué? Porque se resolvió reducir en 25% el sport del caballo que ganó para repartirlo en la bolsa total, algo que podría entenderse como lo inverso a los pozos que aquí incrementan jugadas como “pozos sorpresa” o similares.




Sin embargo, un par de casas de apuestas, Ladbrokes y Coral, anunciaron que no aplicarán la Regla 4, por lo que asumirán el costo de abonar los tickets ganadores aun habiendo devuelto parte de lo apostado a quienes hicieron sus posturas por Benvenuto Cellini. 

Para muchos, el precedente que se sienta es peligroso, “un tiro en los pies”, un “auto sabotaje”, como calificaron algunos medios hípicos, porque cualquier roce en las gateras o una suelta perezosa generaría un análisis de video o una convulsión en las pizarras. Casi como un VAR del turf.























































jueves, 4 de junio de 2026

Pablo Giovanetti, el nuevo entrenador del stud Gran Muñeca: “No me imaginaba estar donde estoy hoy”

 


Pablo Giovanetti (izq) en la premiación del Clásico Adolfo y Aníbal Giovanetti; a la derecha, Valdi



De apellido histórico en el turf, nieto de Bernardo, hijo de Adolfo y sobrino de Aníbal “Chiquito”, estuvo alejado de las carreras por más de diez años y volvió tras su último paso por el haras La Pasión, convocado por Hernán Gasibe




“Me fui en pandemia a Pinamar con mi mujer y mis tres hijos. Ahora me vine en esta aventura a la que me trae Gran Muñeca que se une al deseo de volver acá, donde fui tan feliz. Una oportunidad que me llega de la nada, en este momento de mi vida” cuenta Pablo Giovanetti en el hipódromo de San Isidro.

“En Pinamar no quería mirar carreras porque me generaba mucha nostalgia. Me costó alejarme, tengo una personalidad difícil. Mi última etapa como entrenador había sido muy desgastante y preferí dar un paso al costado”


En aquel momento Pablo trabajaba en el haras La Pasión. “Ahí me di cuenta de que debía salir de la zona de confort, de lo que bien o mal aprendí a hacer desde chico”, recuerda. Así, a los 55 años, el cuidador tiene ahora la chance de volver sobre sus pasos en una organización grande, ganadora, clásica, con un notable manejo profesional desde la crianza de SPC hasta la competencia.

“No me imaginaba estar acá hoy, porque al margen de Dany, Carly [los Etchechoury], que son mis primos, no me quedé con contactos y tampoco los busqué, entonces que se hayan acordado de mí es para agradecer. A lo mejor no fue por mi trayectoria, sino porque soy buena persona y eso me genera orgullo”, redondea.

Luego, se manifiesta optimista sobre el futuro del turf: “Estoy convencido de que la actividad es sana; al hipódromo puede venir la familia, por eso, para el que nació en un stud cuesta dejarla. Y ojalá que esta vuelta sea por mucho tiempo”, se ilusiona Pablo, que está separado de su mujer, que se quedó en Pinamar con sus hijos. Giovanetti fue gastronómico allí, tenía la concesión del buffet del club CET, de hockey. Ahora vive en la oficina de Gran Muñeca, en la caballeriza de San Isidro.

“No conocía nada después de tantos años, salvo a Hernán Gasibe, de cuando trabajé con Dany Etchechoury, pero él empezaba a insertarse cuando yo me estaba yendo. No tuvimos contacto por más de diez años. Y un día, volviendo de llevar a mi hija al colegio, me llamó para pedirme reunirnos porque tenía una propuesta. “Ahora trato de disfrutar, aunque cada carrera es un examen”.

Giovanetti vive un proceso lógico. Confiesa que no conoce algunos padrillos, a los jockeys jóvenes. “De los que conozco y me corrían está Noriega, Rodri Blanco que está volviendo y ya ganó; quedan pocos corriendo de mi generación. A Brian Enrique lo conocí por Gran Muñeca y estoy encantado, me parece un pibe bárbaro y corre muy bien. Estoy haciendo una escuelita de nuevo con los jockeys”.

Claro que había una base. En el haras hay una estructura armada, su dueño es un tipazo [Maximiliano Enzweiler], el manager Hernán Gasibe, el veterinario Pablo Rivera, con el que había trabajado en La Pasión, todo el grupo de trabajo.

Pablo es hijo del gran Adolfo y sobrino de Aníbal, “Chiquito”, quienes fueron homenajeados ayer en San Isidro con el nombre del clásico que ganó Tiffony Mo. Y es nieto de Bernardo, el que inició el linaje. “Yo no hice mucho”, dice Pablo. “Mi papá falleció cuando yo terminaba el secundario entonces lo perdí además como maestro, y me acerqué a Chiquito primero y a mis primos después, hasta que surgió La Pomme”.

El presente es intenso para Adolfo Pablo Giovanetti, que sigue siendo Pablo en una segunda vida en las carreras, algo que tiene en la sangre y que no piensa dejar en los triunfos de su padre y su tío. Y hasta piensa en la chance de Gran Muñeca cuando se entusiasma por la calidad de los productos que la cabaña venderá en el remate del martes próximo, en el haras. “Hay unos potrillos y potrancas increíbles, por padrillos que ganan a cada rato, así que es una linda chance para tener algo bueno. Es un privilegio estar donde estoy”, remata, con un toque de marketing genuino, que revela que ya tiene puesta la camiseta turquesa y negra a cuadros.




 




























































martes, 2 de junio de 2026

Alfredo Gaitán Dassie y el triunfo de Narancello en el Clásico Coronel Pringles (G 3): “Un día se nos tenía que dar”

 


Sobre el disco sacó la ventaja Narancello sobre Le Cornette, para su primer clásicoPrensa Hip. de Palermo



El entrenador celebró la victoria del caballo de Establecimiento Mariana Eva, tenaz animador de las pruebas de velocidad en Palermo, donde había arrimado ante El Epecuen, Labrado y Le Cornette, al que ahora venció por medio cuerpo



Hasta la mitad del trayecto del Clásico Coronel Pringles (G 3-1000 metros) daba la impresión de que Le Cornette iba a responder a su condición de favorito e iba a hacer pesar su experiencia ante rivales a los que duplicaba en edad pero sólo con medio kilo más, como Naranccello. Pero hacia el final de la carrera, llegando al disco de la recta de Palermo, este defensor de Establecimiento Mariana Eva tuvo un paso más, y lo quebró en 20 metros, superando incluso alguna maña de Le Cornette, al que William Pereyra le fue cerrando su línea, a contrapelo de la tendencia general de terminar lo más cerca posible de la verja en estas carreras.





Medio cuerpo fue el fallo en el final; Martinique resultó tercero por igual margen. Solo en lo alto de la tribuna Paddock, una atalaya que conoce bien, Alfredo Gaitán Dassie pegó algún grito quizá como desahohogo, mientras iba escaleras abajo rumbo a la premiación. “Un día se nos tenía que dar. Corrimos un par de clásicos el año pasado, después el Gran Premio Álzaga Unzué, donde corrían 24 caballos y entramos décimos a cuatro cuerpos y medio. Todas carreras buenas con Le Cornette, en Palermo, entramos cerca de Labrado…”, resumió el entrenador.

Narannccello ganó cuatro carreras de diez y el Félix de Álzaga Unzué (G 1) fue la única que corrió en pasto, casi una rareza tratándose del cuidador de Riton, Seaborg, Repartija...

“Estamos muy contentos; este caballo fue criado por Francisco (Pérez Werten, dueño de Establecimiento Mariana Eva), que tiene a la madre (La Huracana, por Hurricane Cat); hoy llegaba al stud la hermana, (La Campionessa, por Il Campione), que va a cumplir 3 años y recién la trajimos ahora para darle tiempo, tiene un físico extraordinario”, se entusiasma Gaitán.

Francisco Pérez Werten tiene a Cool Day de padrillo en el haras Chenaut, donde cría bajo la batuta de Fernando Urdapilleta y Hugo Arrieta. Alfredo elogia a Pérez Werten porque cría además con otros padrillos, diversifica; con la chaquetilla de Mariana Eva, cuidador y dueño ganaron Grupo 1 con Cuan Chef (Nacional), y el propio Cool Day (Copa de Oro y Carlos Pellegrini).

“Si hubiera clásicos en 1200 metros, Naranccello arrasaría; acá no hay carreras tan importantes en 1200, 1300 y 1400 metros. En la Argentina tenés que saltar de 1000 metros a 1600 en este nivel”, lamenta.

En la definición del clásico del lunes, la persistencia de su jockey fue vital: “A Martín Montoya diría que lo tengo como monta oficial de Francisco; lo fui haciendo yo y le doy todas las montas de él. También ganó un par de carreras de RdI con nosotros. Hoy no puedo tener a los mejores jockeys porque están contratados en otras caballerizas, entonces tengo que hacer uno”, analiza Alfredo.

Y cierra con una de esas sentencias que le gusta dejar: “Es fácil ganar con buenos jockeys teniendo buenos caballos, más difícil es ganar con uno que estás haciendo. He ganado muchas carreras y Grupo 1 con aprendices. Así que estoy muy feliz por Martín Montoya, un pibe trabajador, liviano, que si sigue haciéndome caso y trabajando va a ser un gran jockey”.

Una frase a la que Gaitán Dassie podría ponerle su sello.




































































Christmas Day dio “media sorpresa” en el Epsom Derby, porque retiraron al favorito en pleno desarrollo y se desató una fuerte polémica

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