jueves, 16 de abril de 2026

Las distinciones Carlos Pellegrini, en una noche para premiar a los mejores

 


El brasileño Obataye está en la terna por Caballo del Año 2025 / Hip. de San Isidro

 


La XLVII versión de los reconocimientos que el Jockey Club instituyó en 1980 tiene previstos los 19 rubros más importantes del turf, que abarcan la cría, el entrenamiento y la competencia, y como siempre, reserva la selección del Pellegrini del Año, máximo trofeo hípico, al presidente del Jockey Club, Juan Mariano Villar Urquiza   
 

 

Las distinciones Carlos Pellegrini nacieron en 1980 y como toda innovación, sobre todo en el turf, tuvieron alguna resistencia, comentarios agoreros sobre su futuro y críticas por el método de votación, claro. Se entregaron en 1981 por iniciativa del Jockey Club que presidía el arquitecto Roberto Vasquez Mansilla.




Y como el dirigente había capeado otros vendavales unos meses antes, como los que le vinieron cuando impuso la informática a las apuestas, el totalizador con las exactas, imperfectas y trifectas ante la pizarra y las llaves, sin talonarios (¡todo en la misma ventanilla!); los cierres del sport sobre la largada – esto fue más difícil -, para sumarse a la modernidad avasallante, sin tocar la Triple Corona, los clásicos ilustres, y sumando nuevos a la pista esmeralda que brillaba, renovada, en el hipódromo de San Isidro.  

Aquella comisión de carreras que tuvo a Cesar Iraola, Ignacio Pavlovsky padre, Clemente Zavaleta, Ignacio Correas, Miguel Lagos Mármol, entre muchos otros laderos innovadores, en diferentes etapas, hizo que aquel germen siguiera floreciendo, aún luego de la muerte de Vasquez Mansilla, ocurrida de manera súbita, precisamente  durante la entrega de los Pellegrini de 1990.  

Esta 47ª edición de hoy creció hasta 19 rubros, de los que saldrán elegidos los mejores de 2025 a criterio de las entidades hípicas y los medios de prensa especializados.

Hay una distinción más, la más valiosa, que es el Pellegrini del Año, una responsabilidad exclusiva del presidente del Jockey Club cada año. Así, Juan Mariano Villar Urquiza cerrará la fiesta de esta noche anunciando un nuevo galardonado y con un discurso sobre el estado de la actividad.


































































domingo, 12 de abril de 2026

Cada vez más madura, la cordobesa Lissette Island aguantó la tormenta en el final y ganó por primera vez en el pasto

 


Lissette Island se adelanta a La Meninha y Free Prize (3), que empataron el 4° lugar 


La yegua que trae de Río Cuarto su propietario y entrenador, Germán Knutssen, impuso condiciones de punta a punta en el Clásico Olavarría (G 3 – 1000 metros), donde cinco rivales se apiñaron en un margen de medio cuerpo del 2° al 6° puesto del marcador, en San Isidro




Entre las batallas que libró Lissette Island en su campaña de sólo 13 actuaciones, la de ayer en el Clásico Olavarría (G 3-1000 metros), en San Isidro, fue la del final más que le demandó ser más aguerrida, con seis yeguas que se le vinieron al humo para reducir diferencias a lo mínimo indispensable para entrar en el photochart: ½ pczo. sobre Forever Rim; que dejó 3ª por ½ cabeza a Save Your Tears; luego Free Prize y La Meninha, empatando el 4° puesto al pescuezo; 6ª La Combatiente a ½ cabeza, y 7ª Bichita de Luz, a un cuerpo y medio.


Siete veces cruzó el disco primera la yegua que es entrenada por Germán Knutssen – uno de sus propietarios, addemás - en Río Cuarto, donde además organiza remates de sangre pura. Un cuidador que debió esperar que el trabajo en la caballeriza y en la cancha aplacaran el genio de la zaina, una conducta que seguramente se volvió virtud esta vez, para sostener el triunfo ante el malón que se le vino en el cierre.

Tres victorias de grado, todas de Grupo 3, suma ahora Lissette Island, un producto “todo cordobés”, desde su nacimiento y crianza en el haras La Fortaleza, que ayer pisó por segunda vez el césped (fue segunda en el inicio de su campaña en 1200 metros, también en San Isidro) y se defendió con el empuje de Martín Valle, que nunca la había montado.



Rio New, cada vez mejor

Ubicado en posición equidistante en la escala de pesos que le ofrecía el armazón de handicacp del Clásico Mesa del Sena (L – 1400 metros en diagonal), Rio New (55,5 kg) ganó en su estilo, de punta a punta y con algún saltito en la vuelta de William Pereyra al comando de sus riendas. Viejo Varieté (57,5) terminó segundo a cuatro largos, tras dirimir por medio cuerpo su puja con Stormy River (53,5).

Fue el quinto éxito de Rio New, el segundo consecutivo y el más importante del defensor del stud Garabo.













































































sábado, 11 de abril de 2026

Holy Holy Rim, del stud O.S. como la inolvidable Semilleta, se afianza en la distancia y encara una auspiciosa temporada

 


Cuarta conquista de Holy Holy Rim / Prensa Palermo


Con Lucas González en las riendas y Roberto Andrés Pellegatta, el hijo de Remote ganó por cinco cuerpos ante Super Inter y Epityrum el Handicap Arturo A en los 2500 metros de Palermo



Había que esperar una carrera como la que hizo ayer Holy Holy Rim, en el Handicap Arturo A (2500 metros), por más dificultades que oponían rivales como Epityrum y Super Inter, por mencionar a los principales.

Un buen 2025, cerrado con el improbable Carlos Pellegrini (G 1), donde quedó lejos, obligó a Roberto Andrés Pellegatta, su entrenador, a darle una corta pausa al hijo de Remote, que había reprisado a fines de enero con un 4° de El Emporio en el Clásico Haras Argentinos (G 3-2000 metros), en Palermo.

Al hipódromo donde es entrenado volvió esta vez, en una distancia en la que sus allegados se están convenciendo de que llega bien. En este handicap, Holy Holy Rim, con 54 kilos, se mantuvo expectante. Lucas González, su jockey, no se preocupó por desempeñarse en una línea por dentro, y en la recta final, donde Super Inter venía en la punta, atropelló para dominarlo sin esfuerzo, por cinco cuerpos, para su alcanzar la cuarta victoria de su campaña. Tercero a un largo y medio finalizó Epityrum.

“Tengo caballos desde 1967, siempre con el stud O.S., y también tenía caballos en La Plata en el comienzo”, dice Jorge Iglesias, propietario de Holy Holy Rim, al que uno recuerda de su presencia en los remates de los 80 en el Tattersall de Palermo, por caso, y por Semilleta, claro. La tordilla, hija del gran Farmer, le dio al propietario el triunfo de la Polla de Potrancas (G 1) de 1984, y era parte de su relación con Ezequiel Fernández Guerrico, dueño del haras Argentino.


Iglesias resaltó también, a Turf Class, su amistad con Juan Carlos Bagó. Seguramente esas dos fueron las influencias que tuvo para iniciarse. Y con el dueño de Firmamento, aclara, mantiene el vínculo. “Me ayudó mucho cuando tuve el haras. Yo tenía yeguas del haras Argentino y Bagó me las compró cuando tuvimos que liquidar el haras Los Amigos. El entrenador con el que más caballos cuidé fue Pochi Etchechoury”, detalla.

La caballeriza O.S. continuará dando de qué hablar, augura Jorge Iglesias: “Tengo dos caballos y mis hijos tienen otros dos. Hay un potrillo que anda bien, propio hermano de Gordianus, todavía no debutó”, se entusiasma. “Eligió bien”, asegura Iglesias, refiriéndose a Roberto Andrés Pellegatta.















































































Las distinciones Carlos Pellegrini, en una noche para premiar a los mejores

  E l brasil e ño Obatay e   está  e n la t erna por  Caballo d el Año 2025 / Hip. d e San Isidro   La XLVII versión de los reconocimientos...