lunes, 24 de agosto de 2026

La gran actuación de Full Serrano en un clásico de cracks que ganaron Candy Ride, y Gentlemen y en el que Cigar cortó su increíble serie

 


Superada la exigencia a la que lo obligó Full Serrano, Knightsbridge ganó cómodamente / Foto: Benoit

 

 

El caballo criado por Gran Muñeca resultó 3° en el Pacific Classic (G 1) tras protagonizar una lucha valiente con el favorito Knightsbridge; Bill Mott, entrenador del ganador, admitió que la puja por la punta de su pupilo con el hijo de Full Mast le recordó el infausto resultado de 1996 con otro fenómeno que cuidó    

  

La notable actuación de Full Serrano en el Pacific Classic (G 1-2000 metros-US$ 1.003.000 en premios), en Del Mar, tiene varios aspectos positivos para prestarles atención, todos ellos positivos. La tercera posición del caballo criado en el haras Gran Muñeca es producto de su constancia para pelear por la punta en el desarrollo, aún cuando su rival en ese cometido fue nada menos que Knightsbridge, el favorito, en un lote durísimo.

Porque además del hijo de Nyquist, el sensacional ganador, en las gateras estuvieron Hit Show (Candy Ride), vencedor de la Dubai World Cup (G 1) 2025 ante Forever Young; el japonés Finger (Gun Runner), dueño del Tokyo Derby y debutante en los Estados Unidos; Navajo Warrior (Candy Ride), con tres éxitos consecutivos, entre ellos el del Pimlico Special (G 3), y Subsanador, que reaparecía de tres meses y finalizó penúltimo, a más de 25 cuerpos, tras correr cerca de la punta por un trecho.




“Full Serrano me emocionó. Obligó a su rival [Knightsbridge] y le dio pelea hasta que pudo; estoy muy contento”. Las palabras del experimentado John Sadler fueron todo lo elogiosas que merecía el caballo argentino, que lideró cabeza a cabeza con Knightsbridge en 45.94 los 800 metros y 1:35.66 los 1600, lo que agotó al caballo guiado por Joel Rosario, y facilitó el avance de la yegua Original Sin (Curlin), finalmente segunda a 6 y ¼ cuerpo del ganador. Full Serrano quedó 3° a 1 y ¼.

Otro punto que debe sumarse a los méritos de la campaña de Full Serrano en los Estados Unidos, donde se consagró al obtener la Breeders’ Cup Dirt Mile (G 1-1600 metros) en el propio hipódromo de Del Mar, en 2024 (tras ser 2° en otro Pacific Classic), es la manera en que sobrelleva sus problemas en los medios, que incluyeron una fisura y le impidieron reaparecer en el San Diego Handicap (G 2) hace poco, con lo que habría llegado al clásico de ayer en óptima forma, y no con cinco meses sin competir.




Entre los nombres de padrillos mencionados en este Pacific Classic se observan descendientes de Candy Ride, Hit Show, Navajo Warrior, o de hijos de éste (Vekoma, Gun Runner), como Forges Steel y el mencionado Finger. Candy Ride ganó el Pacific Classic de 2003 ante Medaglia d’Oro, sumándose a Gentlemen, que en 1997 se impuso al brasileño Siphon. Jay Hovdey, laureado periodista de The Blood-Horse y Daily Racing Form, y marido de la ex jocketa Julie Krone (que dirigió a Candy Ride en aquel Pacific Classic), escribió en su artículo del TBH que habló con Bill Mott, entrenador de Knightsbridge, que no estuvo en California para la carrera y la siguió por streaming.

Los parciales de Knightsbridge y Full Serrano les recordaron al cuidador y al periodista el duelo entre el inolvidable Cigar, su pupilo, y Siphon, en el Pacific de 1996. Richard Mandella puso al caballo brasileño a pelearle la punta al crack de Allen Paulson y Dare And Go, también al cuidado de Mandella, ganó de atropellada y cortó la serie de triunfos consecutivos de Cigar en 16.

Uno juego de equipo que hizo historia en la gran carrera de Del Mar.

 































































sábado, 22 de agosto de 2026

Don Logrado ganó una maratón, pero lo mejor está por venir

 


Brian Enrique montó a Don Logrado en sus nueve actuaciones


 

Entusiasma en cada actuación el alazán de San Benito, que ahora subió su estatus al ganar cómodamente en los 3000 metros del Clásico Pueyrredón (G 3) y solidifica su campaña en la que nunca bajó del tercer puesto, en nueve salidas.
 

  

Desde que empezó a competir, en octubre del año pasado, cuando Don Logrado tenía 3 años, sumó nueve actuaciones, con cuatro victorias, una de ellas en el Clásico Cocles (L-2400  metros), la más reciente y la más importante hasta ayer. Su campaña es envidiable, por más que la haya iniciado unos meses después de la etapa fuerte de cada generación que sale a la luz, ya que nunca bajó del podio.




En el Clásico Pueyrredón (G 3-3000 metros), el alazán criado en San Benito, cuyos colores defiende, hizo una carrera similar a la que le dio el triunfo hace un mes, de nuevo en el césped de San Isidro: le ganó por cuatro cuerpos a Playa Chopera, la única yegua del lote, que marcó el camino desde la largada. 

Para Don Logrado se abre el mejor panorama que pueden ofrecer los clásicos para fondistas en el segundo semestre, un desafío que siempre animó a San Benito, que explora en busca de las carreras fuertes del calendario y lo hace con esa costumbre de buscar el padrillo con libertad, sin el riesgo de atarse al destino del reproductor propio.

Ambas válidas, por supuesto, sobre todo si el emprendimiento es respaldado por profesionales como Carlos Daniel Etchechoury, toda una garantía en el training para distancias largas, ganador de tres de las últimas seis versiones del Pueyrredón, y por Brian Enrique, que siempre está a la altura.        












































































martes, 18 de agosto de 2026

Palermo pretende correr un Nacional descafeinado, sin metas ambiciosas ni consensos

 


Great Escape ganó el Derby 2020


 

El hipódromo porteño presentó ante la OSAF una propuesta para bajar la distancia del gran premio que cierra la Triple Corona de 2500 metros a 2100; una idea que fue rechazada por la Asociación de Propietarios de Caballos de Carrera
 

  

El hipódromo de Palermo no es de HAPSA, la firma consignataria. La Triple Corona mucho menos. Su dirigencia piensa que puede seguir los arbitrios de algún directivo que no quiere ver clásicos más allá de 2 kilómetros n pista de arena, sin distinción. Es el  mismo funcionario que una vez, mientras se terminaba de construir la pista de césped porteña, le aseguró a un diario que en ella no se iba a correr ningún clásico de Grado, en una muestra de altruismo, desprendimiento y amplitud de oferta a los propietarios, hacia el Jockey Club y hacia el hipódromo de San Isidro.

Allí están el Gran Premio General San Martín (G 1), que se correrá el 5 de septiembre en césped y en 2400 metros, desde los 1800 originales en la arena, por mencionar uno de máximo nivel y que lleva años en esa nueva distancia y superficie, para desmentirlo. En ese caso no hubo objeciones, quizá porque se siguió una tendencia del mundo, válida, entendible, por la que las carreras de fondo más importantes se hacen en pasto.

Tampoco las hubo con el Gran Premio República Argentina (G 1), mucho más joven –se corre desde 1979- cuando fue llevado a los dos kilómetros y resistió su destino nómade en un calendario que no terminaba de ubicarlo.  

Pero ¿había que tocar el Gran Premio Nacional? Bajarlo de 2500 metros a 2100 no atenta contra una costumbre, como se pretende acusar a los que defienden la medida a implementar el año próximo. Tal vez sea para acomodar los sistemas de entrenamiento sin mucho rigor por superpoblar los programas con pruebas de 1400 metros para abajo. Uruguay acaba de tomar una determinación igual con su Nacional.




Y no se trata de ser retrógrado, arcaico o tradicionalista. Ni reaccionario. Ni de pensar en “el peoncito que le habla al crack”, pidiéndole que no se manque para el clásico emblema de Palermo, como cantan los versos de Bajo Belgrano. No es nostalgia.

El último peldaño de la Triple Corona retrocedería hasta tocar el tiro de la instancia previa, el Jockey Club (2000 metros). Nuestro Derby no debe estar en la secuencia ilustre para darles una chance en la arena a los que vengan de intentarlo en el césped o para los que no llegaron a tiempo. Ganarlo es premiar al potrillo de 3 años integral, casi un arquetipo de la raza. El mejor, el más fuerte, el mejor preparado. Un elegido.

Por otro lado, esgrimir a los ratings como parámetro en carreras de la Triple Corona es dejar en manos de los puros números un discernimiento que aleja los criterios que ofrece la competencia.  

En los Estados Unidos (ya que miramos ese turf para hacer estos cambios), el Belmont Stakes (G 1), final de la serie, fue acortado sólo por los cambios de calendario y escenario por la pandemia y las obras de remodelación de Belmont Park. Nada más.

Aquí, la Asociación de Propietarios de Caballos de Carrera critica en una nota dirigida a Lotería de la Ciudad de Buenos Aires (LOTBA) la medida que Palermo presentó ante Comité Fiscalizador de Calidad del Calendario Clásico por “inconsulta”, pues “la propuesta fue elevada sin escuchar previamente la voz que representa a Propietarios y Criadores, que somos quienes financiamos la producción del caballo argentino y asumimos el riesgo económico de la actividad”, reza un fragmento del documento firmado por Mariano Fragueiro Frías, presidente de la organización.

Pasado mañana, jueves 20, el Consejo Directivo de la OSAF (que Palermo integra, además de ser parte del comité) evaluará esta modificación propuesta por Hipódromo Palermo junto con el resto de los cambios presentados por hipódromos de la región, para su aprobación.





















































La gran actuación de Full Serrano en un clásico de cracks que ganaron Candy Ride, y Gentlemen y en el que Cigar cortó su increíble serie

  Superada la exigencia a la que lo obligó Full Serrano, Knightsbridge ganó cómodamente / Foto: Benoit     El caballo criado por Gran M...