lunes, 1 de junio de 2026

“Ganar el clásico fue un sueño, todavía no caigo”, dijo el jockey aprendiz Leo Nicolás Acuña luego de la victoria de Tía Corazón en San Isidro

 



Tercer triunfo en cinco salidas del defensor del stud Adeodato



La hija de Besitos, de 3 años, venía de lograr su primer triunfo en la categoría alternativa y sin escalas saltó al Partícula (G 2) donde con un desempeño excepcional se impuso de punta a punta tras sacar una amplia e indescontable diferencia desde el vamos

 


Leo Acuña acaba de ganar con Tía Corazón el Clásico Partícula (G 2-2000 metros) y baja del palco de la premiación en San Isidro serio, luego de aclarar al ceremonial del Jockey Club quiénes lo acompañaron para que fueran anunciados al recibir los trofeos. Y cuando se prestaba a contar cómo ganó Tía Corazón, la primera pregunta fue capciosa:

-Sos de familia de turf ¿no?

-Sí, muy ligada al turf, mi abuelo, mi papá, mis tíos, mi mamá, una familia muy burrera. Mi hermano Diego corre acá aunque ahora está un poco alejado de las pistas por cuestiones de la vida, está un poco pesado y está corriendo en el Interior.

-Vos estás corriendo mucho…

-Estoy hace cuatro años en San Isidro trabajando todos los días para que se den estos resultados. Estoy muy cómodo en este momento.

Leo hizo la escuela de Aprendices en la Gremial de Profesionales. “El profesor que tuve, Edgardo Gramática, es un crack; le debo todo a él”, enfatiza y agradece. En agosto del año pasado empezó a competir formalmente como aprendiz, tras ingresar en marzo de 2022 en ese instituto.




Y de las influencias que le vienen en los genes a Leo Acuña ni hablar. “Comencé de muy chico, a los 7 años corriendo cuadreras de Santa Fe (su provincia natal). Acá tuve que terminar el secundario; hice un pequeño esfuerzo – se ríe – pero es obligatorio y cumplimos”.

Donde también Leo absorbió conocimientos indispensables para el trabajo y para adaptarse al medio fue “en el stud La Quebrada, de Elvio Bortulé, y en el de Armando Cervantes”. Ahora, con 84 victorias y su primer clásico de Grupo en el bolsillo, está más independiente, conviviendo “con amigos míos”.

Ganar el Clásico Partícula con Tía Corazón “fue un sueño”, dice el jockey, “todavía no caigo”.

-¿Tenías en la cabeza el desarrollo?

-Le tenía mucha fe porque venía de ganar muy bien, pero ahora eran contrincantes muy bravas y había que respetarlas. Gracias a Dios se me dio a mí.

-Venía de ganar la alternativa...

-Fue muy guapa, luchó desde el principio hasta el final. Mi duda fue si venía muy apurado, pero la traje tranquilo y en cuanto la contemplé un poco y le pedí el resto me respondió muy bien. La corrí cuatro veces y ganamos dos, las tres últimas vino en la punta.

El jockey ponderó la decisión del propietario del stud Adeodato, de Concepción del Uruguay, Luis María Ribol, de estirar a Tía Corazón a 2000 metros. “Le dio el toque perfecto porque se desprende fácil adelante y se aguanta”. Ribol es además quien figura como entrenador.

Paola, la mamá de Leo, esperaba cerca de la tribuna de profesionales, sin invadir el momento ‘deportivo’ del jockey, para darle el abrazo afectivo, de familia bien de turf.

  

























































“Ganar el clásico fue un sueño, todavía no caigo”, dijo el jockey aprendiz Leo Nicolás Acuña luego de la victoria de Tía Corazón en San Isidro

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