lunes, 9 de mayo de 2022

Rich Strike, el plebeyo ganador del Kentucky Derby que nació en los campos de la realeza hípica: Calumet Farm



La consagración de Rich Strike es la reivindicación de una cabaña histórica (@Kentucky Derby)


La estación de montas de Lexington, la más ganadora en la historia de la Carrera por las Rosas, volvió a dar un héroe después de 31 años, que transcurrieron entre la quiebra, dos cambios de dueños y la muerte del padrillo Alydar en circunstancias que están bajo sospecha desde 1991 y nunca pudo dilucidarse con certeza


Faltaban 50 metros para cruzar la meta del Kentucky Derby (G 1-2000 m) y todos empezaron  a manotear los libros, las revistas, las tabuladas y a fatigar las teclas de cada dispositivo electrónico que tuviera al alcance para saber quién es Rich Strike (Keen Ice), el alazán que pasaba al frente ante los más creídos, como Epicenter (Not This Time), favorito en las apuestas y finalmente 2° a ¾ de cuerpo, y Zandon (Upstart), 3° a 2 largos. El caballo entró a la máxima competencia del turf estadounidense una hora antes del plazo para cerrar la nómina definitiva, cuando D. Wayne Lukas retiró a Ethereal Road y le dejó su lugar al primer suplente.

La segunda reacción fue recordar esta carrera de 2009, cuando ganó Mine That Bird (Birdstone), que abonó 103,20 a ganador. En el ranking de sorpresas, Rich Strike, con los 163,60 que pagó el sábado –el segundo sport más alto en la historia-, está por encima de su predecesor, algo a lo que contribuyó el ingreso impensado en el Derby. En lo espectacular de las atropelladas de ambos, Mine That Bird, con su paso de último a primero en corto trecho, gambeteando rivales en zigzag en la recta, está por encima del vencedor del 148° Derby de Kentucky.   

De los 147.294 aficionados en las tribunas, ni los que lo incluyeron en las combinadas podían creer que el defensor de RED TR-Racing estaba definiendo la primera etapa de la Triple Corona de los Estados Unidos.




Sonny Leon es el segundo jockey venezolano que gana el Derby. El primero fue Gustavo Ávila con Canonero II, en 1971. El propietario, Richard Dawson compró su primer caballo en 2019 y hoy tiene cinco. A Rich Strike lo adquirió junto con el entrenador Eric Reed en una carrera de reclamos de 30.000 dólares en septiembre pasado. Reed le dio clases de turf al propietario y le recomendó comprarlo porque le veía potencial para el Derby, a pesar de que en realidad buscaban otro caballo de ese claiming. Rich Strike ganó esa carrera por 17 cuerpos.

Pero todo lo plebeyo que tiene el nuevo héroe de la carrera máxima de los Estados Unidos lo compensa con creces Calumet Farm, la estación de montas que está al lado de Keeneland, con sus instalaciones en blanco y bordó que se pueden ver desde que uno deja New Circle Road y toma Versailles Road, cuando se dirige al célebre salón de ventas o a su hipódromo o al aeropuerto de Lexington. Allí reside Keen Ice (Curlin), el padrillo que el establecimiento promociona como el caballo que le ganó a American Pharoah (Pioneerof The Nile) en el Travers Stakes (G 1), algunas semanas después de que éste obtuviera la Triple Corona, y ahora tiene la medalla de ser padre de un ganador del Derby.

Calumet es el criador más ganador del Derby de Kentucky: suma ahora diez victorias, desde 1941. En 1991, cuando Strike The Gold (Alydar) agregó la novena conquista, el mundo del turf se conmocionó con la noticia de que el haras había declarado su bancarrota y las demandas que siguieron enviaron a la cárcel a su presidente, J.T. Lundy. Un destino que no soñó el fundador de la cabaña, William Wright, en 1931, ni se sospechaba en su mejor etapa, que empezó cuando su hijo Warren Wright se hizo cargo, en los 40, la década en la que la chaquetilla brilló con cuatro éxitos en el Derby.

El hijo adoptivo de Warren continuó en el mismo camino, pero el yerno de este, Lundy, al que la revista Connoisseur, dedicada al arte y la cultura, describió en 1991 como un hombre para quien “una gran noche radicaría en sentarse ante el televisor para ver repeticiones de series como Los Dukes de Hazzard”. La compra del padrillo Secreto, ganador del Epsom Derby y los enormes gastos en otros sementales y en infraestructura hicieron que el haras que Lundy recibió sin deudas fuera vendido con más de 100 millones de dólares de déficit. La muerte de Alydar (Raise a Native) en circunstancias que despertaron sospechas, tras una fractura de la pata derecha por patear la puerta de su box y una recaída inesperada después de ser operado, precipitó la liquidación de Calumet. Un herrador declaró que nunca tuvo noticias de que el padrillo pateara allí dentro.

Calumet fue vendido en 1992 en una subasta pública a la familia Kwiatkowsky. El acontecimiento excedió los límites del turf a nivel mundial. Diez años después lo compró Brad Kelley, uno de los terratenientes más grandes de los Estados Unidos. Whirlaway (1941), Pensive (1944), Citation (1948), Ponder (1949), Hill Gail (1952), Iron Liege (1957), Tim Tam (1958) y Forward Pass (1968) precedieron a Strike The Gold en la lista de ganadores del Kentucky Derby.

Quién sabe si Rich Strike, el 10° héroe de la casa, será capaz de revalidar semejante triunfo  en el futuro. Poco importa, en realidad. Lo cierto es que lo acompaña un halo que lo llevó a meterse en la Triple Corona por una hendija urgente y le dio alas para la atropellada feroz y noble a la vez. El aura de Calumet se resiste a desaparecer.












sábado, 7 de mayo de 2022

A los 86 años, D. Wayne Lukas conserva la mano para entrenar enormes ganadores como Secret Oath, en el Kentucky Oaks

 

Luis Saez, un festejo particular al ganar el Kentucky Oaks (@KentuckyDerby)

El notable cuidador, que fue coach en el básquetbol universitario y saltó a las carreras en los 70, obtuvo su cuarto Kentucky Oaks con la confianza que lo había llevado, por ejemplo, a enfrentarla con los machos, y ahora le dio el triunfo más importante para yeguas de 3 años, en Churchill Downs


  Escuchar al legendario D. Wayne Lukas decir sobre la victoria de su pupila Secret Oath (Arrogate) que “la verdadera satisfacción es por la gente que trabaja con estos caballos,  y la alegría que eso les da a estos propietarios, que se dieron la oportunidad de disfrutar y vivir esta emoción”. A los 86 años, el entrenador de pelo blanco más ilustre de los Estados Unidos, puso en pausa la competencia que existe en las carreras de caballos, al ganar el Kentucky Oaks (G 1-1800 m-1,3 millones de dólares en premios).

  Todd Pletcher, rival de Lukas con tres yeguas y segundo con la favorita Nest (Curlin), a dos cuerpos, esperó a quien fue su jefe en los comienzos como asistente, en el camino que va de la premiación a la zona interna de Churchill Downs, para darle un abrazo que Wayne D. retribuyó, mientras murmuraba unas palabras, sonriendo. Pletcher, a quien uno conoció en los tiempos en que entrenaba a More Than Ready (Southern Halo) nos dijo entonces que lo más importante que había aprendido de él era la organización de sus caballerizas, diseminadas de este a oeste.

  Lukas que vino del básquetbol universitario, donde entrenó en  la Universidad de Wisconsin, el Estado donde nació, en sus comienzos como preparador trabajó con caballos cuarto de milla, en los 70. Entre otros de sus discípulos destacados se suman Kiaran McLaughlin -el cuidador de Invasor y agente de Luis Saez, el jockey ganador del Kentucky Oaks-, Dallas Stewart, Randy Bradshaw, Mark Hening y Mike Maker. Además de los innumerables premios que recibieron sus caballos, Lukas fue distinguido con el Eclipse Award of Merit. Cuatro veces ganó el Kentucky Derby y cinco el Kentucky Oaks, además de 20 pruebas de la Breeders’ Cup. Con todo ello se ganó el apodo de “The Coach”.




  El entrenador continúa con su costumbre de llevar de tiro y montado en un pony a sus caballos sobresalientes rumbo a los ensayos, en las vísperas de un gran acontecimiento, y no deja de sonreír ni de saludar a todos los que están en su camino. “¡Lukas puede entrenar aún, D. Wayne lo hizo!”, exclamó Travis Stone, el relator de Churchill Downs, cuando Secret Oath cruzó la meta. La yegua venía de ganar tres al hilo en Oklawn Park, incluido el Honeybee Stakes (G 3-1700 m), y Lukas le enfrentó con los machos antes de llevarla a Louisville, en el Arkansas Derby (G 1-1800 m), donde fue 3ª de Cyberknife (Gun Runner) a tres cuerpos y medio.

  Luis Saez la ubicó a la expectativa, mientras la mejor dos años de 2021, Echo Zulu (Gun Runner), dejaba en la punta a Yuugiri (Shackleford), que llevaba pólvora en su avance. Secret Oath empezó a mejorar antes del segundo codo y en la recta dominó a Echo Zulu, ya puntera, para contener en el final a Nest. El festejo del jockey, sacando la lengua tras cruzar la raya, acaso tenga que ver con cierto disgusto por el hecho de que los pronósticos del hipódromo la ubicaran 10 a 1, en cuarto término.

  La ganadora fue criada en Briland Farm, de Kentucky, que se quedó con ella luego de que no llamara la atención en las ventas de yearlings de Keeneland, en 2020. Ahora, Secret Oath le dio el mayor triunfo Ron y Stacy Mitchell, el matrimonio dueño de Briland, que sólo compite con caballos nacidos en su campo cercano a Lexington.











viernes, 6 de mayo de 2022

En el Kentucky Derby están los mejores potrillos, como Zandon, Epicenter, Taiba y Mo Donegal, pero falta la gran estrella

 

Zandon, el favorito según las cotizaciones tempranas, ejercitó en gran forma (@DerbyMedia)

Los ganadores de los clásicos más importantes en el camino hacia la Carrera por las Rosas inician la Triple Corona de los Estados Unidos, un país que se paraliza ante la carrera que cada primer sábado de mayo se corre en Churchill Downs, en la ciudad de Louisville


Están todos los buenos, pero falta una estrella. En el 148° Kentucky Derby (G 1-2000 m-3 millones de dólares en premios-1,86 para el 1°) que se correrá mañana, sábado 7, en Churchill Downs, no está esa figura estelar que llena el hipódromo, eso lo logra la primera etapa de la Triple Corona de los Estados Unidos por sí misma. Eso sí, están los ganadores de los clásicos previos más importantes, todos de 2022. Es como si el 2021 clásico para la generación 2019 estuviera borrado de las tabuladas. Por caso, Corniche (Quality Road), el campeón 2 años, ganador de la Breeders’ Cup Juvenile (G 1), volvió al training recién a mediados de abril, tras un descanso, y estará en nuevas manos: Todd Pletcher reemplaza al suspendido Bob Baffert.

Sí estará en la gatera de 20 puertas Zandon (Upstart), el probable favorito, ganador del Blue Grass Stakes (G 1-1800 m), donde superó a Smile Hapy (Runhappy) por dos cuerpos y un cuarto tras venir en el medio del lote y cargar en la recta final de Keeneland, hace poco menos de un mes. Su escolta también correrá el Derby.

Criado por un exgobernador de Kentucky, Brereton Jones, en su prestigioso Airdrie Stud, Zandon sólo salió cuatro veces a la pista para competir, que incluyó un segundo lugar al hocico de Mo Donegal (Uncle Mo), otro de los indicados mañana, en el Remsen (G 2), en Aqueduct, donde más tarde fue el héroe del Wood Memorial (G 2-1800 m). Su propietario, Jeff Drown, correrá por primera vez este Classic en sus veinte años en las carreras.




Epicenter (Not This Time) es el caso de un caballo dúctil, que no está apegado al estilo estadounidense que prevalece, el de correr firme desde la suelta, sino que puede hacer un desarrollo más táctico. Así se impuso a Zozos (Munnings) y Pioneer of Medina (Pioneerof the Nile) en el Lousiana Derby (G 2-1900 m), en Fair Grounds, donde su jockey, Joel Rosario, tuvo paciencia para encender los motores cuando los rivales empiezan a bajar su ritmo. La madre de Epicenter es Silent Candy, hija del padrillo argentino Candy Ride.

Un interrogante plantea Taiba (Gun Runner), pues corrió sólo dos veces, aunque la última vale por cuatro: venció a dos adversarios del Derby, Messier (Empire Maker), con el que luchó casi toda la recta hasta los 100 finales para dejarlo 2° a dos cuerpos y ¼, y Happy Jack (Oxbow), 3° a diez largos, en el Santa Anita Derby (G 1-1800 m). Messier y Taiba son dos de los ejemplares que debieron dejar el establo de Bob Baffert y ahora son preparados por un ex-asistente suyo, Tim Yakteen, que no es una pantalla, sino que los tiene en su propio stud.

Además de esta trifecta, hay otro ganador de uno de los derbies que se derramaron por los Estados Unidos en estos cuatro meses de 2022, White Abarrio (Race Day), que se quedó con el Florida Derby (G 1-1800 m), en Gulfstream Park, y uno que es más exótico, como el japonés Crown Pride (Reach the Crown), que sorprendió en Dubai al obtener el UAE Derby (G 2-1900 m).




Con todo, no será la primera vez que un caballo que proviene de la carrera cumbre para los 3 años en el emirato compita en el mayor clásico de los Estados Unidos: son 16 hasta ahora los que vinieron del desierto a correr en Churchill Downs, ninguno pudo ganar y el que mejor clasificado finalizó es un conocido de los argentinos, Master of Hounds (Kingmambo), 5° en 2011 y hoy padrillo en el haras El Paraíso. Mañana se sumará también Summer is Tomorrow (Summer Front), que escoltó a Crown Pride en Meydan.

Abierto, con buenos ganadores pero sin figuras que encandilen, el Kentucky Derby ya dejó atrás el affaire Medina Spirit-Baffert con la firmeza y el valor de sostener un fallo justo, que recayó sobre el más exitoso entrenador de los últimos 25 años con todo el peso de una historia de casi 150 años.


La reaparición de Ivar

En el 11° turno del programa de mañana, sábado 7, volverá a la competencia después de sis meses Ivar (Agnes Gold), el caballo brasileño con campaña en la Argentina (ganó el Estrellas Juvenile y el Gran Criterium). El defensor de RdI correrá en The Old Forester Bourbon Turf Classic (G 1-1800 m-césped), donde figura como enemigo en las apuestas, con Joe Talamo en la montura. En los Estados Unidos, Ivar ganó la Shadwell Turf Mile (G 1) en Keeneland y en la última actuación finalizó 3° en la Breeders' Cup Mile.







jueves, 5 de mayo de 2022

Con genes y propietario chilenos, "otro" Medina estará en las gateras del Kentucky Derby 2022, el sábado próximo en Churchill Downs


Pioneer of Medina no tiene nada que ver con Medina Spirit, descalificado hace un año y pertenece a Sayama U.S. Stable, la división estadounidense del stud del productor agrícola chileno-israelí Oussama Aboughazale, que hace casi 20 años compite también en Norteamérica 



Pioneer of Medina, ganando en Tampa Bay, Florida (Gentileza SV Photography)


Tras el turbulento 2021 que se generó en el Kentucky Derby, cuando se conoció que el ganador de la carrera, Medina Spirit (Protonico), había actuado bajo los efectos de un tratamiento no autorizado (el antiinfamatorio betametasona), en la versión que se correrá este sábado 7 saldrá a la pista un caballo que remite a aquel infortunado defensor del Zedan Racing Stable, cuyo nombre es Pioneer of Medina (Pioneer of the Nile).

La historia del caballo que cruzó primero el disco de la etapa inicial de la Triple Corona de los Estados Unidos dio una vuelta al mundo: luego de conocerse la infracción, Medina Spirit fue desclasificado (Mandaloun pasó al primer puesto), el entrenador Bob Baffert fue suspendido por dos años y Medina Spirit corrió el Preakness (3°), ganó dos clásicos y finalmente fue segundo en la Breeders’ Cup Classic (G 1) en Del Mar, que resultó su última salida a la pista. Medina Spirit murió en diciembre de 2021 por un síncope tras hacer un ensayo.




El árabe Amr Zedan, su propietario, lo había bautizado así en honor a la segunda ciudad en importancia para el Islam después de la Meca.

Pioneer of Medina, en tanto, debe su nombre a la combinación de los de Pioneer of the Nile, su padre, y Lights of Medina, su madre, una hija de Eskendereya cuya abuela es la chilena Medina Sidonia (Winning), ganadora de las Mil Guineas (G 1-1600 m) y el Tanteo de Potrancas (G 1-1500 m) para su propietario y criador, Haras Sumaya, un establecimiento que pertenece a Oussama Aboughazale, productor y exportador de cítricos de origen israelí radicado en Santiago, Chile. Sumaya es el nombre de la madre del empresario.

Aboughazale comenzó su operación hípica en los Estados Unidos en 2003, adonde llevó a la yegua Wild Spirit (Hussonet), por caso, ganadora del Ruffian Handicap (G 1). El intercambio de vientres estadounidenses y ejemplares trasandinos de nota es frecuente en Sumaya. 

Estos mismos colores defenderá el sábado Pioneer of Medina, que al cuidado de Todd Pletcher fue 3° en el Louisiana Derby (G 2-1900 m) y 4° en el Risen Star (G 2-1800 m), con lo que sumó 25 puntos en la clasificación para el Derby. En Churchill Downs lo montará Joe Bravo y después de cuatro actuaciones correrá sin anteojeras.













 


miércoles, 4 de mayo de 2022

Subsanador y Blue Stripe, dos alegrías de Grupo en 24 horas para Nicolás Martín Ferro, que recibió un elogio desde Santa Anita

 

Francisco Leandro Gonçalves empieza a sonreir con Subsanador / Gza. Hapsa



El ganador del GP Montevideo y la yegua que conquistó el Santa Margarita Stakes, en Estados Unidos y fue pupila de Nico hasta noviembre, coincidieron en un fin de semana especial; Marcelo Polanco aseguró que "le fue fácil trabajar" tras recibir pautas de su colega argentino  


Dos grandes satisfacciones vivió Nicolás Martín Ferro el último fin de semana. Una, el domingo 1°, como entrenador de Subsanador (Fortify), en el Gran Premio Montevideo – Copa Revista Palermo (G 1-1500 m), la restante el sábado 30, con la victoria de Blue Stripe (Equal Stripe), su ex pupila, que se impuso en Santa Anita Park, California, en el Santa Margarita Stakes (G 2-1800 m).

  El potrillo tenía una misión durísima ante El Musical (Il Campione), que en su debut coincidió con el de Subsanador, donde quedaron 2° y 3° de Lawson (Le Blues), separados por dos cuerpos y medio entre sí. Después, El Musical salió de perdedor por 10 cuerpos y Subsanador, por tres, para responder por fin a las expectativas que despertaron desde que pisaron una cancha de entrenamientos.

  Subsanador ganó el Montevideo por un cuerpo ante Niño Guapo, y El Musical fue 5°, mortificado seguramente por el clavo de una herradura que penetró el vaso.




  “Yo sabía que la dábamos vuelta”, comentó Martín Ferro. “A mí me gustaba mucho, el potrillo es muy bueno. Obviamente era una carrera durísima con muchos caballos de muy buen concepto en un año de tremendos potrillos. La línea de Subsanador era muy buena: ayer (el sábado 30) Natan (Señor Candy), que había entrado detrás de él en la de perdedores, ganó por varios cuerpos. El día del debut extrañó mucho, no corrió como andaba. Ahora creíamos que lo podíamos dar vuelta”. 

  Se mostró diferente desde el primer día, siempre supimos que era para este tipo de carreras, los Grupo 1 de acá.

-¿Y para la distancia cómo lo ves?

-Creo que no va a tener problemas porque es relajado corriendo; esta vez Leandro lo dejó tercero lejos, después se apuró un poquito porque vio que el rival estaba adelante, pero el caballo corre donde uno quiere y donde domina se serena, le falta un poquito más, creo que tiene cosas para mejorar, pero le veo un futuro enorme.

Fue inevitable mencionar la carrera que Blue Stripe (Equal Stripes) ganó el día anterior en su reaparición luego de la Breeders’ Cup Distaff (G 1) de noviembre último, la última carrera en que la presentó Nico, en Del Mar, California. “Fue una sensación tremenda; vi en vivo la carrera, me puso muy contento. El día que corrió la Breeders’ Cup les dije a José Cerrilllo [el propietario de Pozo de Luna], a Fernando Fantini [manager de la caballeriza] que se quedaran tranquilos, que esta yegua es buena de verdad, que había llegado al Distaff con problemas y así y todo había hecho un carrerón -7ª de Marche Lorraine-. Ahora se le dio tiempo, Marcelo hizo un trabajo muy bueno y ganó reprisando una carrera dura, así que soñado”. Marcelo es Polanco, el entrenador chileno que tiene Pozo de Luna en la Costa Oeste de los Estados Unidos.

-¿Seguís en contacto con Polanco?

-Sí, ayer lo llamé para felicitarlo, se lo merece. La yegua la entrena él, pero hemos conversado mucho cuando estuvimos, cuando la recibió ya la conocía por todo lo que le había contado y él hizo un gran trabajo. A toda la hípica argentina le hace bien esto; me alegro por Pozo de Luna y José Cerrillo [el propietario], que se anima a estas aventuras con una yegua muy valiosa y que tenga estos premios siempre es reconfortante.

  

"ME DIO PAUTAS, ENTONCES FUE FÁCIL"

  En la entrevista posterior al triunfo de Blue Stripe, la TV de Santa Anita le recordaba al entrenador chileno que siempre había tenido confianza en la yegua por lo que hacía en las mañanas y Polanco dijo que sus allegados a Pozo de Luna le dieron libertad para reprisarla donde a él le pareciera: “Cuando llegó la yegua a mi stud, seis meses antes de la Breeders’ Cup, me mantuve en contacto con su entrenador, que me puso al tanto de todas las pautas, entonces fue fácil trabajar. La yegua hizo todo bien, es asombrosa. Es un sueño ganar estas carreras y en Santa Anita”, expresó a miles de kilómetros de Palermo, donde Nicolás tuvo el mismo gesto.












martes, 3 de mayo de 2022

Chanta Joy, el 1-2 de Firmamento y un par de revelaciones, el día en que los palos le cerraron la puerta a Hugo Miguel Pérez


El ganador del Gran Premio de las Américas-OSAF tuvo una inédito golpe de velocidad, para darle el primer triunfo clásico con Firmamento a Dany Etchechoury y postergar a Royal Rimout, que no pudo pasar a tiempo por dentro y perdió por 3/4 de cuerpo 

 


Celebra Rodrigo Blanco, mientras Cristian Velázquez queda 2° con Royal Rimout (Gza. Hapsa) 

Fue un clásico que develó un par de cuestiones desconocidas el Gran Premio de las Américas-OSAF-Copa Eduardo S. Blousson (G 1-1600 m), en Palermo. Por ejemplo, el poder de la atropellada de Chanta Joy (Fortify), que sorprendió a propios y extraños, tan firme como eficaz para contener sin luz a Royal Rimout (Remote) y completar un gran 1-2 de Firmamento en el rol de criador. El escolta, obligado en la recta final a dejar los palos, no pudo terminar bien esa especie de credo del entrenador Hugo Miguel Pérez, que dice que por dentro se abrevia el camino. Al cuidador uruguayo le sucedió lo mismo con Dreaman (Galicado), en el República Argentina.

El otro punto lo contará Carlos Daniel Etchechoury , entrenador del ganador, en el final de una charla que empezó por el principio, como corresponde. “Es la primera vez que corremos a Chanta Joy de atrás, de menor a mayor, y tuvo un golpe de velocidad tremendo. Después Rodrigo [Blanco, su jockey] vio que se le hacía un poquito largo el final –seguro que por haber sido tan explosivo ese arranque-; con este caballo se trabajó mucho porque era muy ligero, muy apurado; debutó en 1200, había que amansarlo, tranquilizarlo. Ya en la última carrera Rodrigo nos dijo que se podía hacer lo que hicimos y esta era la carrera para probarlo. Mentalmente el caballo se fue relajando también”.

-En el final se acercó Royal Rimout.

-Son carreras muy parejas, difíciles. Rodrigo armó una estrategia que calculó hasta ese disco; a lo mejor seguís 100 metros más y le ganan, pero eran 1600.

-¿Hay carreras para Chanta Joy en Palermo en adelante?

-La idea es llevarlo a San Isidro y probar. Va a seguir la programación en la milla, que es buena, y donde haya un clásico estará. Alguna vez le va a tocar ir al pasto.

Las siete actuaciones de Chanta Joy hasta ahora fueron en la arena porteña, pero el desafío del césped es algo demasiado tentador como para que dos enormes nombres hípicos como Carlos Daniel Etchechoury y el equipo de Firmamento anden esquivando el bulto por quedarse con lo que está probado.

Y de paso, uno interroga sobre si el entrenador ya había ganado un clásico con la divisa de Juan Carlos Bagó, en la que debe llevar trabajando más de un año. Casi retórica, la pregunta. “Es el primero”, confirma Etchechoury. 
















lunes, 2 de mayo de 2022

El increíble estreno clásico del batallador Nievre y la gran actuación de Dreaman, que quedó a una cabeza de su consagración


Las lesiones mantuvieron al defensor del stud Rodolfo Pedro alejado de las carreras que señalaban su potencial; Esteban Torres, el jockey; Edgardo Martucci, entrenador, y el propietario Rodolfo Pedro Bor, le dieron la chance y el hijo de Catcher in the Rye respondió en el República Argentina 


 

Al cruzar el disco, Esteban Torres empezaba a celebrar ante la desazón Cristian Velázquez


El bautismo clásico de Nievre (Catcher in the Rye) fue en el Gran Premio República Argentina (G 1-2000 m). Nunca había corrido uno y la del domingo 1° de mayo, además, fue apenas su quinta actuación. No hay más motivos que esos para celebrar como un desahogo semejante conquista, cuando todos los esfuerzos y toda la bronca contenida por meses de trabajo para curar al caballo del stud Rodolfo Pedro se cristalizaron en el puño apretado por un final de cabeza en la carrera emblema de Palermo para los fondistas.

Esfuerzos para poner a punto a Nievre y bronca porque se sabe que uno tiene un buen caballo al que los problemas físicos le impiden demostrarlo. Será por eso que, puesto a sufrir, doblegó a Dreaman (Galicado), uno de los indicados, que lo obligó a poner el resto de energía y las agallas para reaccionar. El escolta quedó en desventaja en el final ante un rival acostumbrado a salir de momentos difíciles.

Edgardo Martucci empieza hablando de Esteban Torres, el jockey, vital en el triunfo y también conocedor de lo que es conseguir algo con trabajo y paciencia. “Es un animal cómo labura; había que darle la oportunidad de correr un Grupo 1. Cuando buscábamos jockey lo hablamos con Rodolfo Pedro Bor (el propietario) y le dimos la chance. Estoy contento. Es un buen caballo ¿eh?, está entre los buenos que cuidé. No miento cuando digo que me gustaba en fija.

-¿Por qué recién ahora corre su primer clásico?

-Siempre tuvo cositas. Una pata me volvió loco, pero le di tiempo. Este caballo lo merecía, es un fenómeno, bueno de verdad.

-¿Cuándo decidieron correr el República?

-Lo había anotado en el Gran Premio de Honor, que ganó Dreaman, y lo iba a dejar si se anulaba la de ganadores de una y dos, en la que también estaba anotado. Le pedí a Rodolfo que me dejara correr el Grupo 1 si se anulaba la condicional; se hizo la de ganadores de una y dos –ganó por seis cuerpos Nievre- y lo borré del clásico.

A la pregunta sobre qué viene para su caballo, Gardy respondió con otra: “¿Dónde se corren las Estrellas?” En ese instante exacto no se sabía aún que la serie de la Fundación Equina Argentina seguirá en Palermo. “Que se corra acá, tendría que ser acá”, rogó Martucci, y cuando alguien acercó el dato fresco, suspiró: “Aaaah, me dan una alegría”. Y se fue celebrando, porque esto fue más allá de la plata del premio, aunque a la pasada se interesó por cuánto dio un Pick 4, del que participaron varios socios que ya estaban en la ventanilla.













“Estamos iluminados; después de Belleza de Arteaga, todos los que trajimos han ganado”, dijo Cacho Valenzuela, luego del gran triunfo de Fletcher en el Cané

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