domingo, 10 de julio de 2022

Sin despeinarse pero corriendo como un profesional, Ivar reapareció tras ocho meses en los que no compitió y ganó un clásico en Indiana

 

El defensor de RdI y Bonne Chance se impuso cómodamente dirigido por el jockey Joe Talamo, que no necesitó usar la fusta, y consiguió su segunda victoria en los Estados Unidos con tiempo récord para los 1700 m de césped en Horseshoe Indianapolis 



Siempre en postura, Joseph Talamo no debió exigir a Ivar en su regreso triunfal (Twitter-RdI)


Sin mayor esfuerzo, pero superando cualquier eventualidad que pudiera surgir de una inactividad de más de ocho meses, Ivar (BRZ-Agnes Gold) volvió a competir y lo hizo ganando el Jonathan B. Schuster Memorial Stakes (1700 m), en la pista de césped de Horseshoe Indianapolis. La última actuación del defensor de RdI y Bonne Chance en los Estados Unidos había ocurrido en la Breeders’ Cup Mile (G 1-1600 m-césped), en Del Mar, donde se había clasificado 3°, en una excelente entrega.

  Ese dato lo hizo amplio favorito este sábado en la reunión del hipódromo ubicado en el estado de Indiana, al norte de Lexington, la ciudad donde está el centro de entrenamientos del establecimiento brasileño. Corrido a la expectativa por Joe Talamo, mientras en la punta marcaban 22.39 y 45.50 para los 400 m y los 800, Ivar transcurrió el codo abierto y descontó las diferencias con los líderes con tanta suficiencia que el jinete nunca utilizó el látigo.

Video: @TVG


 

  Un cuerpo estableció Ivar sobre Cavalry Charge (Honor Code) y tercero al pescuezo finalizó Somelikeithotbrown (Big Brown) para alcanzar su segunda victoria en Norteamérica; la anterior fue en el Shadwell Turf Mile Stakes (G 1-1600 m), en 2020, seguida a dos arrimes en la Breeders’ Cup Mile: 4° en 2020 y el mencionado 3° del año pasado.

  El entrenador del que fue Campeón 2 Años de 2019 de la mano de Dany Etchechoury en la Argentina, es el brasileño Paulo Lobo, que señaló ayer, según TDN: “No era una carrera fácil. Estaba preocupado”. Una declaración que está en línea con lo que Beto Figueirido, manager de RdI y Bonne Chance, había apuntado en Turf Class en la semana, referido a las dificultades que pueden presentarse en una reprise.

  “Lo teníamos listo para correr en Churchill Downs el día del Kentucky Derby (el 1° de mayo), pero Ivar tuvo un problema menor en la mano izquierda y necesitamos pararlo un poco”, agregó Lobo, que prosiguió con otro dato que había contado Figueirido: “Estaba inscripto en el Wise Dan (G 2), que fue cancelado a último momento por problemas en la pista de césped. Y por otro lado me alegré porque hubo algo de lluvia el viernes”. El agua le sacó dureza al piso de Horseshoe Indianapolis. “Ivar es un muy buen caballo, superó muchas situaciones (adversas) este año. Merecía el triunfo”, completó el cuidador.















sábado, 9 de julio de 2022

Chanta Joy, el caballo de Firmamento que cambió todas sus costumbres y sigue ganando; ahora el Clásico 9 de Julio

 

Más sereno y corriendo de atrás, como sugirió su jockey, Rodrigo Blanco, el pupilo de Dany Etchechoury también cambió de superficie y en su debut en la pista de césped saltó del último puesto al primero para llevarse un triunfo sensacional


El hijo de Fortify nunca bajó del 2° puesto en sus ocho actuaciones (Gza. San Isidro) 


“Alguna vez tendrá que ir al pasto”, decía Carlos Daniel Etchechoury sobre Chanta Joy, después de ganar el 1° de mayo el Gran Premio de las Américas-OSAF (G 1-1600 m), en Palermo, el escenario de sus tres victorias y las cinco veces que terminó 2°, en ocho actuaciones en la arena porteña. Y bien, esa opción dio pronto, en el Clásico 9 de Julio (G 2-1600 m), donde el zaino de Firmamento cumplió con el mandato de su entrenador con un triunfo por tres cuerpos que, además, fue espectacular, porque salió desde el fondo del lote al entrar en la recta y ¡por dentro!, comenzó un avance demoledor, que terminó más afuera para esquivar adversarios.

Rodrigo Blanco, el notable jockey del que siempre se puede esperar una acción así, aunque venga comprometido, en la pista y fuera de ella, fue fundamental en la decisión de correrlo de atrás y el cuidador trabajó para serenar a un caballo “apurado, que debutó en 1200, y hubo que tranquilizarlo, amansarlo; mejoró mentalmente también”. En el OSAF, Chanta Joy vino de menor a mayor por primera vez y tuvo un gran golpe de velocidad.




“¡Venía último!”, dijo en la fecha patria un sorprendido y emocionado Juan Carlos Bagó, criador y propietario, en la premiación. Sorprendido pero maravillado por la arremetida de su caballo y emocionado porque es un estado de ánimo suyo de siempre en las carreras. “No me canso de emocionarme, a pesar de los años”, aseguró, antes de subir al podio.

Para Rodrigo Blanco, Chanta Joy hizo “un carrerón”, aunque tuvo un instante de duda cuando vio que tenía que gambetear a varios rivales al iniciar su carga. “En un momento me asusté porque venía lejos. Últimamente está corriendo así”, confirmó lo que había contado Etchechoury.



Firmamento dio el 1-2 como criador en el clásico. Royal Rimout (Remote), del stud Castañón y con Cristian Velazquez en la montura, fue una vez más escolta de Chanta Joy, como en el Gran Premio de las Américas, esta vez un poco más lejos, a tres cuerpos, por una largada problemática. Incluso, los dos caballos que nacieron en Sierra de los Padres corrieron cerca el uno del otro, en el fondo del grupo, con la diferencia de que Royal Rimout lo hizo siempre pegado a los palos. Eso, con todo, no influyó en el resultado.












"Llevar a Miriñaque al exterior nos valió algunas críticas", comentó Rafa Pascual tras la gran victoria del tordillo en el Clásico Chacabuco



De regreso de su segunda excursión por Arabia y Dubai sin resultados destacables, el Caballo del Año 2019 dio otra muestra de sus agallas y su clase en una carrera que no tenía desarrollo y que resolvió ganando por cuatro cuerpos ante el generoso Special Dubai



Merecidas palmadas de Francisco Leandro al gran Miriñaque (Hapsa)

 


 

“Acertó uno solo”, dice Rafael Pascual antes de comentar sobre Miriñaque (Hurricane Cat) y su triunfo en el Clásico Chacabuco (G 2-2400 m-césped). Es uno de los propietarios del tordillo, fue presidente de la Cámara de Diputados de la Nación cuando había que contener los embates de la oposición durante la gestión del Presidente Fernando de la Rúa. Pero antes de todo eso, Pascual ya era burrero. Desde el origen en Parque Patricios.

Entonces le prestó el oído a los parlantes de Palermo que anunciaron que un vale dio con los seis ganadores en el 5 y 6, que finalizó en el clásico. Los $ 3.783.955 del pozo fueron a parar a un solo bolsillo “y eso que ganó Miriñaque”, agrega Rafa, como lo conocemos todos. Su caballo volvió de Arabia y Dubai con un triunfo que para cualquier otro podría ser calificado como burocrático, pero que en su caso es el de un competidor notable, que no se guarda un gramo de energía en carrera y de regreso luego de una inactividad prolongada -estuvo cerrado el hipódromo de Meydan después de la Dubai World Cup- hasta el traslado a Buenos Aires, por la cuarentena.

-¿Tenías miedo hoy?

-Los propietarios siempre tenemos miedo. Las carreras son una cuestión muy difícil. Miedo a que le pase algo, a que no corra bien, pero los caballos son así, hace mucho que tenemos, hemos perdido y ganado todo tipo de carreras así que estamos acostumbrados.

-Pero es Miriñaque…

-Claro, es una cosa distinta. No solo por su condición de sangre pura, de atleta, que corrió en todos los sitios del mundo al que lo llevamos, lo que nos valió algunas críticas. Esto es prueba y error; abrimos algunos escenarios para la Argentina llevando a nuestro caballo y a veces nos fue un poco bien y a veces nos fue mal. Hay que recordar que en el primer viaje no había carreras acá y había que buscar algo.

-También pudo ser vendido y nosotros, los que lo vemos de afuera, nos lo habríamos perdido.

-Tuvimos algunas ofertas pero la verdad es que nosotros no queremos ganar plata con los caballos. Es un berretín, una pasión como le dicen algunos, y los disfrutamos. Miriñaque es distinto por el cariño que despierta. Hoy vino un matrimonio de Tucumán, nos escriben de todas partes. Cuando fuimos a Maroñas corría el favorito uruguayo y frente al box de Miriñaque estaba lleno de gente. Había un señor peruano y otro colombiano que sabían más de él que yo, me relataron toda su campaña. Eso es lo especial que despierta.


Pascual menciona “la peor performance” cuando se remonta al inicio de todo, cuando se unió a Alberto Iglesias, Tatino, en la sociedad del stud Parque Patricios: “Si en  marzo de 2019 me decían que Miriñaque iba a terminar 4° en el Jockey Club firmaba sin dudas, le decía siempre a Tatino”. Y sobre ese físico que no es del tamaño ideal pero ya no es objeto de prevenciones, repite, “que le pesen el corazón” y se ríe.

  

Gonçalves, la nutria que se cruzó y la clase de Miriñaque

 Miriñaque ganó por cuatro cuerpos ante el valiente Special Dubai (E Dubai), al que su propietario, Héctor “Tuchi” Liguori y el entrenador Robertito Pallegatta, mandaron a correr en la punta sin vocación pero asumiendo que se podía ganar, sin especular. Francisco Fernández Gonçalves, que se reencontró con el tordillo después del periplo asiático, relató. “María [Muñoz, la entrenadora] me dio libertad para correr y la verdad es que asusté y me dio más responsabilidad saber que no corría Gran Peten. Hubo que venir más cerca, marcando a Special Dubai, pero Miriñaque vino siempre fácil, es un caballo que supera todo, tiene un gran corazón, corrió en una cancha y un trazado que no conocía y pasando los 1600 se le cruzó una nutria ni saltó. Va seguir dando batalla todo el año”.

Miriñaque continuará en el Campeonato Palermo de Oro Verde, que comenzó con el Chacabuco. Y por ahora, el jockey brasileño prefiere no especular si se diera el momento de optar entre Miriñaque y otro grande, Durazzo (Fortify). “Todavía falta, uno no sabe qué pueda pasar mañana y hay que disfrutar a los dos mientras los tenemos en la Argentina”.












jueves, 7 de julio de 2022

"El público lo tiene en el corazón", dice María Muñoz, entrenadora de Miriñaque, que reaparece en Palermo tras su último periplo

 

El Caballo del Año 2019, todo un ídolo más allá de sus resultados en el exterior, será el favorito del Clásico Chacabuco (G 2), sobre el césped porteño, poco más de dos meses después de su última actuación en Dubai


El defensor de Parque Patricios, en un ejercicio en Meydan (Dubai Racing Club)



Miriñaque (Hurricane Cat) llegó el 29 de abril de regreso de su excursión por Arabia y Dubai, que incluyó las actuaciones en el Red Sea Turf Handicap (G 3-3000 m-césped), en Riad, donde finalizó 6° a nueve cuerpos del japonés Stay Foolish (Stay Gold), y en la Dubai Gold Cup (G 2-3200 m-césped), en la que resultó último, en Meydan. Fue su última carrera. Este viernes, en Palermo, su figura volverá a verse para competir en el Clásico Chacabuco (G 2-2400 m-césped) y la expectativa de siempre se renueva.

No importa que haya mediado un viaje larguísimo y dos clasificaciones muy flojas, inesperadas quizá, para que esa electricidad que hace vibrar como tantas veces, a partir de una atropellada en la que entrega todo, esté sobrevolando ahora. Como en el Carlos Pellegrini (G 1-2400 m), donde escoltó al sensacional Village King (Campanologist), y se despidió para ir a Medio Oriente, en diciembre pasado.  

“Estuvo cinco días en el campo nuestro haciendo la cuarentena y después empezó a trotar, con Rudy Trigger (Cosmic Trigger). Desde que corrió por última vez en Dubai, a fines de marzo, cerraron la pista y debió esperar un mes para embarcarse porque venía de Arabia y tenía que completar la cuarentena, que es de sesenta días, antes de viajar a la Argentina”, cuenta María Cristina Muñoz, entrenadora de Miriñaque. Y de Rudy Trigger, que reprisó hace unas horas en La Plata y se impuso en el Clásico General Manuel Belgrano (G 3-1200 m). El mejor augurio para el tordillo campeón.


María, con tantas millas recorridas, se puso seria con las cuestiones aduaneras y, sobre todo, las restricciones que impone la cuarentena. “Es un trámite que estamos en tratativas para hacerlo más breve, con una exportación temporaria, y hacer la cuarentena entrenando, sin que los caballos tengan que estar parados tanto tiempo”, explicó. En las conversaciones para iniciar esas gestiones participó Guillermo Nielsen, el embajador argentino en Arabia.

Luego de la cuarentena aquí, la puesta a punto de ambos caballos “fue tranco, trote, tranco, trote, hasta que estuvo listo; la partida, un trabajo con Leandro [Gonçalves], floreo, y acá estamos, esperando el clásico. Miriñaque no necesita mucho. Nunca le pedí porque sé que lo tiene. Cumple 6 años el 20 de agosto y está impecable, nunca tuvo una lesión. Adonde va come la comida, toma el agua”, afirma la entrenadora sobre la nobleza del defensor del stud Parque Patricios. “Nunca se le encontró algo en una placa –continúa-, y le hicimos muchas para estar tranquilos, sobre todo en los viajes. En Arabia le hicieron un scanner completo y después de cada trabajo le ponen el fibroscopio”.

Sobre el Clásico Chacabuco, María Cristina Muñoz admite: “Me preocupé porque Miri estuviera bien, ojalá hubiera habido más anotados. El público lo tiene en el corazón, lo veo en los mensajes en Instagram, que es la única red social que uso. Cuando corrimos el Pellegrini y yo iba llevando la montura para ensillar y la gente me pedía fotos  contando que venía de Catamarca, de Santiago del Estero, para verlo. Toda mi familia en Concepción del Uruguay va al Jockey Club a ver sus carreras. Todo eso lo hizo él. Lo demás es un trabajo en equipo”.

 

Rudy Trigger volvió para ganar en una pista que ya es suya

 Como se dijo más arriba, este caballo de 4 años acompañó a Miriñaque a Arabia y Dubai y en tres actuaciones apenas cosechó un 4° puesto en el hipódromo de Meydan. Tan juntos estuvieron en los últimos meses que el hijo de Cosmic Trigger reapareció tras aquella travesía apenas 24 horas antes que el tordillo, en el hipódromo de su mejor triunfo, el del Clásico Ciudad de La Plata (G 2-1200 m).

Con suficiencia y de la mano de Francisco Leandro Gonçalves, Rudy Trigger dominó a su voluntad al ingresar en el derecho, tras correr expectante, y se afirmó para doblegar a Rigoni (Cityscape) por tres cuerpos. Una reprise inmejorable.












miércoles, 6 de julio de 2022

Ivar reaparecerá el sábado en los Estados Unidos: "Lo importante es pagar la reprise", dice Beto Figueirido, manager del stud RdI


El notable millero, ganador de Grupo 1 en los Estados Unidos luego de una campaña invicta en Palermo y San Isidro, volverá a competir en un clásico non grade en Horshoe Indianapolis el sábado; en su última actuación, fue 3° en la Breeders Cup Mile (G 1), en noviembre 




El caballo brasileño, cuando se preparaba para la BC Mile del año pasado (Breeders' Cup-Eclipse sportswire)



El caballo brasileño con campaña en la Argentina, Ivar (Agnes Gold) volverá a la competencia el sábado próximo en los Estados unidos, donde correrá un clásico sin graduación en Horseshoe Indianapolis, un hipódromo de alternativa en especial para los caballos radicados en Kentucky, que está ubicado cerca de la capital de Indiana y a tiro de piedra de Louisville y Lexington. Ivar, que se fue invicto de nuestro país con victorias en las Estrellas Juvenile (G 1) y el Gran Criterium (G 1) de 2019, es ganador de la Turf Mile (G 1) en Keeneland, y arrimó muy bien dos veces en la Breeders’ Cup Mile (G 1-1600 m-césped).

¿Con tamaños antecedentes debe ir a un escenario secundario para reaparecer?, es la incógnita cantada, que despeja Beto Figueirido, manager de RdI, el stud cuyos colores defiende Ivar, y titular de la asociada Bonne Chance: “La idea de la reprise de Ivar en Indiana se da por dos temas: el primero es que Churchill Downs anuló todas las carreras de pasto que se corrían el 2 de julio, entonces el Wise Dan Stakes (G 2-1600 m) que era una opción, se pospuso”.

Beto se refiere a que Churchill Downs suspendió por dos semanas las carreras de césped debido a que introdujo modificaciones por algunos accidentes que se produjeron. Sin embargo, el proceso que incluía ensanchar el trazado y mejorar el pasto se vio demorado para dejar crecer las raíces y fortalecer la hierba, y tampoco se habilitó esa pista el sábado último.

“Pero también teníamos en vista esta carrera de 1700 m en el pasto de Indiana –prosigue-, que no es una carrera de Grupo pero se corre en una cancha mucho más segura que la de Churchill. Con lo que pasó allí no quedaba otra opción que reprisar en este Jonathan B. Shuster Memorial Stakes. Por supuesto, es un nivel más abajo que una de Grupo pero el caballo no corre desde la Breeders’ Cup, ya lleva casi ocho meses sin competir”. El zaino entrenado por el brasileño Paulo Lobo, con la monta de Joe Talamo, volverá en el 10° turno de la reunión.

“Nos tocó una largada de afuera, como nos viene sucediendo –en la Mile largó 14 entre 15- pero confiamos en que va a correr bien. Lo más importante es pagar la reprise; siempre es mejor pagarla con victoria pero el objetivo va mucho más allá que ganar en Indiana y es que corra muy bien, que adelante y que siga sano, porque de ahí en más tenemos muchas opciones para llegar a la Breeders’ Cup”, se entusiasma Figueirido. 

Sería la tercera Breeders’ Cup para Ivar, que fue 4° en 2020, en Keeneland, y 3° en 2021, en Del Mar, siempre en la Mile. Se está trabajando para que sea la vencida. 












martes, 5 de julio de 2022

"Ahora estoy en una etapa distinta y lo registré", afirmó Coco Bullrich tras volver a ganar un clásico de Grupo con Walnut Grove

 

El entrenador vivió con serenidad el triunfo de la yegua de La Manija en el sensacional final del Clásico Inés Victorica Roca, en Palermo, dos años después de su última victoria en el primer nivel 



Gana Walnut Grove (5), sobre el disco ante Super Cachorra y American Charity (4) Foto: Hapsa



Un final espectacular el del Clásico Inés Victorica Roca (G 3-1600 m), en el que la yegua de 4 años Walnut Grove (Orpen) consiguió el triunfo más importante de su campaña ante Super Cachorra (Super Saver) y American Charity (Roman Ruler), que la escoltaron a cabeza y pescuezo. Había esperanzas para todas las competidoras antes de largar y las tres que definieron las mantuvieron en los últimos 200 metros y hasta el mismo disco, cuando se juntaron para el desenlace que podía anticiparse desde que entraron en la recta final.

Comentó Juan Carlos Noriega, su jockey, de fenomenal entrega: “Ganó guapeando. Es una yegua que por lo general repite, siempre corre bien. La idea que teníamos con Coco era esconderla en la primera parte, no mostrarle la cancha, porque siempre corrió 1400 m y por suerte el 2 vino adelante y yo pude ir atrás marcando a las rivales”. Coco es Roberto Bullrich, el entrenador de la defensora de La Manija.

La de este lunes fue la segunda actuación de Walnut Grove fuera del césped: “Corrió poquito en la arena, pero es una yegua con mucha calidad, puede correr en cualquier pista”. Ese dato lo completó el cuidador: “En una condicional en Palermo había perdido cerquita de una de Pellegatta [Sol y Boss le ganó por medio pescuezo], por eso yo sabía que podía correr bien en la arena”.


Y sobre la victoria de ayer, movilizadora, oportuna, dijo: “Walnut Grove es una yegua muybuena, muy macanuda, que ganó debutando y después corrió siempre bien, arrimó en carreras selectivas. Y esto fue un lance, porque estábamos esperando una carrera de 1400 m, que para mí es el tiro de ella; nos quedamos en este clásico porque para nosotros –incluye a Nacho Pavlovsky, criador y propietario- era accesible y Chupino corrió a gran altura, justito la puso en el disco. La yegua cumplió con las expectativas. Sabía que iba a correr bien, no sabía si iba a ganar, pero finalmente se dio”.

Cuando uno –todos- entra en un cono de sombra en lo suyo, un camino menos luminoso que el acostumbrado, se suele decir con cierta indulgencia que está en una “transición”. Puede pasarle también a un equipo de cualquier deporte, a un gobierno, que descansan en una tierra inanimada donde justifican mejor sus excusas. Pero el que conoce a Coco de años lo sabe sensible hasta el punto de ser duro consigo mismo. El final de La Biznaga, el turf que no resuelve sus problemas como querría, su stud con los trabajadores, esa Pyme que lo desvela siempre, son tragos que hay que asimilar.

El último triunfo de Roberto Bullrich en un clásico de Grupo había sido hace casi dos años, en el Estrellas Juvenile (G 1), con Seteado Joy (Fortify): “Claro que hace rato que no ganaba un clásico, lo que me pasó a mí es que estaba acostumbrado a los premios con los Blaquier, con todos sus caballos que corrían como locos. Ahora estoy en una etapa distinta y lo registré. Me dio una enorme alegría subirme de nuevo a este podio. Ver la copa y además que fuera en homenaje a Inés Victorica Roca, nada menos, que es donde todo empezó”.

Walnut Grove resultó un buen emergente de la nueva etapa de Coco, que ya sabía que se puede ganar sin ser candidato y con un lace, como la califica, y ahora lo disfruta.















domingo, 3 de julio de 2022

El triunfo de Sea Wolf: la carrera estudiada, el jockey que "no es un crack" y un potrillo que apunta a la Triple Corona


El hijo de Fortify, propiedad del ex futbolista de River Nacho Fernández, ganó en Palermo el Clásico Old Man (G 3) en una sólida actuación, en la que funcionó la simbiosis del jinete Wilson Moreyra y el entrenador Jorge Mayansky Neer


 

En los últimos 100 m, Sea Woolf se pudo poner cómodo (Gentileza Hapsa)



Los potrillos empiezan a hacer méritos –vocablo que una parte de la política intenta devaluar-, en busca de la vertiginosa pendiente que lleva a la Triple Corona, a partir de septiembre. Sea Wolf (Fortify) es la última perla, a la que todavía le queda mucho margen para ser pulida, pero que en el Clásico Old Man (G 3-1400 m), en Palermo, dio un paso importante, alentador, al superar por dos cuerpos a Es de Temer (Il Campione).

¿Su mérito? Ser sólido, lo que demostró en el cierre de la carrera, cuando Wilson Moreyra le pidió que soltara el rollo después de despegarse de un rival de casi toda la recta final. Hasta allí, Había merodeado la punta que disputaban The Best Hit (Hit It a Bomb) y el propio Es de Temer.


Lo describe Moreyra: “Era una carrera bravísima, pero el caballo respondió a lo que andaba a la mañana, cuando es muy pero muy bueno, hace unos trabajos espectaculares. En estas carreras de potrillos algunos adelantan, otros atrasan y el nuestro pegó el salto que tenía que pegar, como todos los caballos buenos. Arriba se despegó muy bien”.

Agregó detalles Wilson: “Para el desarrollo Jorge no me dio instrucciones pero lo veníamos hablando durante la semana, viendo los rivales, entonces ya vamos a la carrera con una idea. Sé cómo está el caballo, no es que no me da instrucciones porque yo soy un crack, sino que a la mañana trabajamos mucho juntos”, dijo con un poco de humor.

El jockey relativizó la dura derrota del estreno, en San Isidro. “Nos gustaba mucho cuando debutó pero fue en el pasto –terminó 8°-, lo golpearon mucho y no corrió tan bien. Los debuts se pagan, les ha pasado a los mejores caballos; además, los Fortify ganan en todos lados. Después vino a Palermo, en 1400 m, y ahí sí respondió a lo que andaba”, opina y no descarta que Jorge Mayansky Neer, su entrenador, lo vuelva a llevar al césped.

De todas maneras, ahora el derrotero está claro: “Supongo que va a saltar a la milla, conociéndolo a Jorge intuyo que va a querer correr la Polla de Potrillos”, y comentó sobre la chaquetilla que lució: “Son los colores de Jorge, y es doble satisfacción porque Nacho Fernández es muy amigo y es lindo ganar para los amigos”. Se sabe que el ex futbolista de River es un amante del turf, al que conoció a partir de su amistad con Juan Carlos Noriega.










Keeneland: las ventas doradas, las temporadas de carreras “boutique”, y ahora la subasta de Castleton Farm

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