sábado, 30 de mayo de 2026

Luchador, laborioso, veloz, El Resero Con Capa afirma su clase en la distancia que mejor le sienta, donde no deja ninguna duda

 


 El hijo de Angiolo controló a Azúcar Negro por un cuerpo / Prensa Hipódromo de La Plata



 

El defensor de Tres Jotas ganó el Clásico Propietarios (G 3) y sumó su sexta victoria en l tiro que mejor le cabe y en La Plata, donde es entrenado, aunque ya demostró que compite en alto nivel en los tres hipódromos centrales     
 

  

La vida de el Resero Con Capa es la de un caballo esforzado, luchador, que busca correr sus límites porque sus dueños y criadores, su jockey y sus entrenadores lo saben bueno, y lo ponen a probar qu sus condiciones lo van a dejar dar el paso de los clásicos de velocidad a los de media distancia.

Y el hijo de Angiolo responde como lo hizo en el Clásico Asociación de Propietarios de Caballos de Carrera (G -1200 metros), ganando de punta a punta –casi– y dejando en claro “lo que pretende”, siempre con su clase y su entrega. Se lo explicó en detalle Adrián Giannetti a Daniel Sinegub, el muy buen comunicador que tiene la televisión del hipódromo de La Plata, que no omitió preguntarle al jockey sobre su gran jornada del 25 de Mayo en San Isidro, en la que dio doblete con Magnum Fifth, en el clásico grande, y Roi du Monde, en el GP Gran Criterium (G 1).

“El Resero Con Capa me ilusiona desde que lo empe a montar, en esta pista que le sienta muy bien”, confesó Adrián. “Para ganarle va a tener que venir un caballo de otro planeta”, agregó, serio. “En un momento, en el stud todos decidimos probar en mayor distancia, pero eso no nos convenció mucho; es ligero por naturaleza entonces volvimos a la distancia suya y a su pista, donde se siente cómodo”.  

Luego, el jinete marcó una cuestión quizás inesperada para el. “Esta vez quizá no dejó una impresión tan grande porque salió muy ligero [22.98 los 400 y 46.68 los 800] y a lo mejor le costó un poquito arriba, pero saca de ritmo a los demás, que no lo pueden seguir, y hace mucha diferencia”.

Eso se puso de manifiesto con la forma en que Azúcar Negro, un hermano paterno mayor, redujo desventajas en el cierre. “Es que no hace falta pedirle, lo hace todo solo. En la anterior que ganó acá vino menos rápido y ganó más cómodo”, explicó Giannetti, que de paso calificó la reunión del 25 de mayo en San Isidro como “inolvidable”. “Fueron dos triunfos de Grupo 1... Me dejó asombrado Magnum Fifth. Me sorprendió muchísimo la forma en que ganó y cuando el propietario me dijo antes de largar ‘yo confío en vos’, fue lo mejor que uno podía escuchar”.

Ayer, Adrián Giannetti, uno de los mejores jockeys del momento, volvió a festejar, pero con un caballo que ya no lo asombra y que sabe dirigir como nadie.  




































































No hay comentarios:

Publicar un comentario

Luchador, laborioso, veloz, El Resero Con Capa afirma su clase en la distancia que mejor le sienta, donde no deja ninguna duda

    El hijo de Angiolo controló a Azúcar Negro por un cuerpo / Prensa Hipódromo de La Plata   El defensor de Tres Jotas ganó el Clásico...