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| Celebra el gran Luis Torres, jockey del brillante ganador del Latino / Julio Villanueva - JCP |
El triunfo del chileno Teao en
el Gran Premio Latinoamericano (G 1) quebró la serie
invicta de seis conquistas de los caballos peruanos
en Monterrico, que por primera vez organizó
la carrera en su pista de césped, lo que
causó el disgusto de los locales por el cambio de
terreno; The Gladiator’s Hat fue un laborioso tercero
tras correr por dentro
“El error que tuvo la directiva esta vez fue hacerla en el
pasto; nunca habíamos perdido en casa, porque la arena era nuestro fuerte. Se
perdió porque fue en pasto y vinieron los mejores caballos de todos los países”.
Las palabras de Carlos Trujillo, el jockey de Padre Roberto, favorito en el
Gran Premio Latinoamericano (G 1-
“No respondimos”, expresó el jinete a Global Media Turf, y marcó una diferencia en cuanto a nacimientos entre los alrededor de 500 anuales en su país respecto de los miles que se registran en Argentina, Brasil y Chile como para justificar la defensa de la posición de correr el Latino en la pista de arena de Monterrico y no ceder ante las presiones de los que pedían competir en el césped.
Y de eso se trata. ¿Hay que organizar el gran premio sólo para ganar o también para competir? ¿Se trata de ganarles a los mejores o ganarles a los regulares, esos que hacen cantidad pero no calidad y viajan de relleno? Carlos Trujillo viene a competir seguido a la Argentina. Incluso ganó el Latinoamericano de 2011 con Bradock, aquel defensor del stud Myrna, en San Isidro. Fue una de las siete derrotas de caballos argentinos en San Isidro, Palermo y La Plata en 42 versiones del Latino.
En 2024 no hubo representación argentina en Lima porque todos los propietarios desestimaron la nominación para correr en la arena de Monterrico. Hasta allí llegó el espíritu deportivo y se corrió en el terreno que disponía la OSAF, que debió dar marcha atrás dos años más tarde, para que el Latino no vaya en declive.
Trujillo y gran parte de la opinión del turf peruano se quedaron ayer con la sensación de que se concedió un triunfo.
The Gladiator’s Hat,
un tercer puesto con agallas
Se ganaron el tercer puesto tanto el caballo del Ángel de Venecia como su jockey, Eduardo Ortega Pavón, que, obligado, a venir por dentro desde su largada 2 tuvo un camino zigzagueante y en el final quedó tercero del chileno Teao, ganador por dos cuerpos ante el uruguayo Galikovic (Goldikovic), de notable actuación, ya que animó el desarrollo desde el vamos, sin bajar del segundo puesto en todo el desarrollo.
Teao produjo el hecho extraordinario de ser el primer caballo que emula a su padre, Ya Primo en su caso, ganador del Gran Premio Latinoamericano de 2019, en el césped del Club Hípico de Santiago.
La velocidad que traía The Gladiator’s Hat en los
Galikovic tenía la confianza de la prensa uruguaya. Héctor “Puchi” García, de “Ovación”, había revelado que era el mejor caballo que hubiera llevado la hípica oriental a este clásico. Y cumplió. La yegua Boudica (8ª), resultó el ejemplar peruano que terminó más alto.
Un rato antes, la yegua Se Va Colando, del stud Jet Set, le
dio la satisfacción al público de la victoria en el Clásico Pamplona (G 1-










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