martes, 18 de agosto de 2026

Palermo pretende correr un Nacional descafeinado, sin metas ambiciosas ni consensos

 


Great Escape ganó el Derby 2020


 

El hipódromo porteño presentó ante la OSAF una propuesta para bajar la distancia del gran premio que cierra la Triple Corona de 2500 metros a 2100; una idea que fue rechazada por la Asociación de Propietarios de Caballos de Carrera
 

  

El hipódromo de Palermo no es de HAPSA, la firma consignataria. La Triple Corona mucho menos. Su dirigencia piensa que puede seguir los arbitrios de algún directivo que no quiere ver clásicos más allá de 2 kilómetros n pista de arena, sin distinción. Es el  mismo funcionario que una vez, mientras se terminaba de construir la pista de césped porteña, le aseguró a un diario que en ella no se iba a correr ningún clásico de Grado, en una muestra de altruismo, desprendimiento y amplitud de oferta a los propietarios, hacia el Jockey Club y hacia el hipódromo de San Isidro.

Allí están el Gran Premio General San Martín (G 1), que se correrá el 5 de septiembre en césped y en 2400 metros, desde los 1800 originales en la arena, por mencionar uno de máximo nivel y que lleva años en esa nueva distancia y superficie, para desmentirlo. En ese caso no hubo objeciones, quizá porque se siguió una tendencia del mundo, válida, entendible, por la que las carreras de fondo más importantes se hacen en pasto.

Tampoco las hubo con el Gran Premio República Argentina (G 1), mucho más joven –se corre desde 1979- cuando fue llevado a los dos kilómetros y resistió su destino nómade en un calendario que no terminaba de ubicarlo.  

Pero ¿había que tocar el Gran Premio Nacional? Bajarlo de 2500 metros a 2100 no atenta contra una costumbre, como se pretende acusar a los que defienden la medida a implementar el año próximo. Tal vez sea para acomodar los sistemas de entrenamiento sin mucho rigor por superpoblar los programas con pruebas de 1400 metros para abajo. Uruguay acaba de tomar una determinación igual con su Nacional.




Y no se trata de ser retrógrado, arcaico o tradicionalista. Ni reaccionario. Ni de pensar en “el peoncito que le habla al crack”, pidiéndole que no se manque para el clásico emblema de Palermo, como cantan los versos de Bajo Belgrano. No es nostalgia.

El último peldaño de la Triple Corona retrocedería hasta tocar el tiro de la instancia previa, el Jockey Club (2000 metros). Nuestro Derby no debe estar en la secuencia ilustre para darles una chance en la arena a los que vengan de intentarlo en el césped o para los que no llegaron a tiempo. Ganarlo es premiar al potrillo de 3 años integral, casi un arquetipo de la raza. El mejor, el más fuerte, el mejor preparado. Un elegido.

Por otro lado, esgrimir a los ratings como parámetro en carreras de la Triple Corona es dejar en manos de los puros números un discernimiento que aleja los criterios que ofrece la competencia.  

En los Estados Unidos (ya que miramos ese turf para hacer estos cambios), el Belmont Stakes (G 1), final de la serie, fue acortado sólo por los cambios de calendario y escenario por la pandemia y las obras de remodelación de Belmont Park. Nada más.

Aquí, la Asociación de Propietarios de Caballos de Carrera critica en una nota dirigida a Lotería de la Ciudad de Buenos Aires (LOTBA) la medida que Palermo presentó ante Comité Fiscalizador de Calidad del Calendario Clásico por “inconsulta”, pues “la propuesta fue elevada sin escuchar previamente la voz que representa a Propietarios y Criadores, que somos quienes financiamos la producción del caballo argentino y asumimos el riesgo económico de la actividad”, reza un fragmento del documento firmado por Mariano Fragueiro Frías, presidente de la organización.

Pasado mañana, jueves 20, el Consejo Directivo de la OSAF (que Palermo integra, además de ser parte del comité) evaluará esta modificación propuesta por Hipódromo Palermo junto con el resto de los cambios presentados por hipódromos de la región, para su aprobación.





















































sábado, 15 de agosto de 2026

Invicto en los 1400 metros de pasto, Talented Hit volvió a hacerlo en San Isidro

 

 

 El cómodo remate de Talented Hit 

 

El defensor de Haras El Ángel de Venecia ganó por segunda vez, fácilmente, el Clásico Reconquista (L) y alcanzó la media docena de victorias en total, siempre en la superficie verde –una de esas conquistas en Palermo- y sobre 14 cuadras con codo

  

 

Talented Hit ganó en seis de sus onces actuaciones, todas en 1400 metros y una sola en el césped de Palermo; las demás, en el verde de San Isidro, con codo, distancia en la que está  invicto, por lo demás, a sus 5 años. Los tres intentos en la milla, lógicos, en los Grupo 1 Anchorena, Estrellas Mile y San Isidro, no estuvieron a la misma altura que aquellos, sin rozar las chapas nunca.

Ahora, esta reseña estadística del zaino de Haras El Ángel de Venecia, stud que sigue animando ventas, además de criar, y pesó 466 kilos – el justo medio que pregonaba el escribano Ceriani Cernadas- se detiene en el segundo triunfo al hilo de Talented Hit, que sólo una vez no llevó en su montura a Eduardo Ortega Pavón.




Apretado entre Stormy River –involuntariamente- y los palos, por largar 1, el jockey paraguayo apretó los tacos para no pasar al otro lado de la empalizada y pudo ubicarse en pos de Buclette Rim y Río New, puntero y escolta. En la recta cambió de mando la punta por un rato, hasta que Talented Hit, ya abierto casi a media cancha pasó al frente para imponerse a Capital Boss por tres cuerpos, con The Great Jazz tercero a otros cinco.

Sobre una pista blanda, el pupilo de Carlos Daniel Etchechoury dio otro paso en una distancia y terreno en los que será duro de batir.


 
































































jueves, 13 de agosto de 2026

Ted Noffey: de la pena por su lesión a la esperanza del regreso

 


En su ejercicio de Saratoga, Ted Noffey mostró ganas de correr / Susie Raisher-Coglainese


 

Invicto, ganador de tres clásicos de Grupo 1 y elegido Mejor 2 Años de 2025 en los Estados Unidos, el defensor de Spendthrift Farm sufrió una lesión en enero que frustró la posibilidad de verlo competir por la Triple Corona y esta semana volvió a hacer ejercicios para reprisar en breve

  

 

Impiadosas, las lesiones en los caballos de carrera parecen doler el doble cuando alcanzan  a los buenos, los cracks sobre los que se amontonan expectativas. Ni qué hablar cuando se trata de un campeón ya validado que entra en la temporada que puede consagrarlo con el máximo triunfo. 

Ted Noffey, Campeón 2 Años de 2025, fue diagnosticado con un golpe de carácter óseo y Todd Pletcher, su entrenador, suspendió la preparación en enero para un regreso que tomó un tiempo más que prudencial, hasta el punto de que lo obligó a dejar atrás la chance de competir en la Triple Corona.




Esta semana, el invicto ganador de la Breeders’ Cup Juvenile (G 1), en Del Mar, el Hopeful Stakes (G1), en Saratoga, y el Breeders’ Cup Futurity (G 1), en Keeneland, volvió los ensayos en el hipódromo de Nueva York (hizo 600 metros en 36 y monedas) y dejó satisfecho al cuidador, que ahora evalúa dónde podría reaparecer el caballo que pertenece a Spendthirft Farm.

Pasado el momento que todos esperaban para verlo, en el Kentucky Derby, el Preakness y el Belmont, se abre un abanico que podría comenzar en Churchill Downs, y luego dar pasos más firmes con el hijo de Into Mishief, si los resultados son satisfactorios. Pero primero, Ted Noffey deberá responder a las exigencias físicas, antes de meterse en las que le opondrán los rivales en la pista. Sus propietarios tienen espalda (y sabiduría) para no adelantar los plazos.
































































   









Palermo pretende correr un Nacional descafeinado, sin metas ambiciosas ni consensos

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