Fue cómoda la victoria de Look At To Me en la Polla
Primera y segunda en la Polla de Potrancas, donde se
revirtió el resultado del Luis María Campos, van a dirimir un pleito que tendrá
lugar en el mismo escenario con la incertidumbre de una pista que podría
recibir lluvias desde mañana, miércoles, hasta el fin de semana, y una
distancia más extensa
Lo mínimo que se podía pedir como expectativa para el Gran
Premio Selección (G 1-2000
metros), en medio de la incertidumbre de lesiones,
ventas al exterior e incluso sanciones, en el proceso selectivo, era que fuera
ratificada la ganadora de la Polla de Polla de Potrancas (G 1). Entonces se
hace lógico agradecer que no sólo estará Look At To Me sino que también se
alistará en la breve nómina de siete potrancas que quedaron su escolta en aquel
clásico, Robate Un Beso. Habrá que lamentar, sí, la ausencia de Keratea,
ganadora del Francisco Beazley (G 2-1800 metros), que no fue confirmada ayer tras
su inscripción.
Look At To Me batió por cuatro cuerpos a Robate Un Beso en
la milla de Palermo, un margen tan condundente que vuelve más pedregoso el
camino del desquite para la defensora de Bonne Chance, ganadora del Clásico
Luis María Campos (G 2) en arena pesada, donde a su turno dejó atrás por medio
cuerpo a Look At To Me. Sin dudas, en el primer paso de la corona de hembras
hubo una contundencia insoslayable en favor de esta última, pero nada está
dicho y los condimentos que le dan sabor a este Selección son bienvenidos.
Y lejos de advertir que haya aventuras en la lista de la
carrera del sábado, vendrá a Palermo Derry, tercera de Personal Filly en el
Gran Premio Selección de Potrancas (G 1) de La Plata, donde descontó en el final,
quizás alentando a que irá mejor en 2000 metros. Otra ganadora clásica, Candy
Única, reclama un lugar en la línea de largada, aún cuando su triunfo más
destacado fue en los 1400
metros del Clásico Güiraldes (G 3) y ahora afronta un
tiro mucho más exigente. Luego, la yegua entrenada por Pedro Armada había
resultado quinta en la Polla, con lo que fogueo no le falta.
La jornada del sábado próximo en el hipódromo porteño
contará también con el Clásico Eduardo Casey (G 2-2200 metros), la
tradicional antesala del Nacional cuyo listado de ratificados se conocerá esta
tarde.
Iván Monasterolo festeja la victoria en que el zaino menos trabajo le dio
Néstor Funes, el propietario que manejó su trailer durante
más de dos años los 700
kilómetros desde Villa Mercedes, San Luis, para traer al
notable hijo de Lenovo a competir a Buenos Aires, prefirió dejarlo 30 días tras
su última actuación para un relax que le abrió la puerta a su triunfo más
sobresaliente, en el Gran Premio San Isidro – Copa Melchor Posse (G 1)
Muchos de los que el sábado observaban el Gran Premio San
Isidro – Copa Melchor Posse (G 1-1600 metros) hacían fuerza para que Colifato
Novo ganara, como siempre. Que aguantara en la punta hasta el final para
conseguir otra victoria de Grupo 1, la tercera, en el césped, esta vez húmedo o
pesado, del hipódromo del Jockey Club.
Otros sólo veían cómo el caballo del stud El Ranquel corría
cómodo, con ventajas amplias, “mejor que nunca”, se oyó entre la gente del
tablón. Los dos grupos admiran a un millero que compró a la afición con esa
entrega que ya se vio mil veces pero que no aburre, ahora con Iván Monasterolo
en las riendas, hace rato disfrutando del gesto de Joaquín Cano, que prefirió
no manejar la fusta con el hijo de Lenovo y “limitarse” a entrenarlo y
varearlo, en la cancha de tierra puntana.
Colifato Novo le volvió a ganar a Vundu, pero por un margen
más amplio que el de media cabeza que los separó en el Clásico Ecuador (G 2-1600 metros). El
defensor del stud Gran Ascochinga fue cotizado favorito y lo corrió desde más
cerca, pero en el disco quedó a cuatro cuerpos. El estado de la pista tampoco
alteró el resultado.
Néstor Funes, propietario del ganador, quizá dio la clave
por la que el triunfo fue así de holgado: “El caballo se quedó 30 días acá, en
San Isidro, en el sector Tránsito. Monasterolo lo entendió rápido desde el
primer día (a mediados de 2025). Con el descanso fue otro caballo; no es lo
mismo que venga a una maratón corriendo desde Luján. Si este caballo hubiera
estado acá habría hecho otra campaña”. ¿Mejor todavía? ¿Habría ampliado la
capacidad de asombro o la admiración, ganando clásicos como lo hizo siempre?
“Va a continuar su campaña en la Argentina”, dice con
naturalidad el propietario, alejando acaso la posibilidad de una venta al
exterior. “Y seguramente con actuaciones más espaciadas, por el desgaste, para
cuidarlo”. Funes destaca el hecho de que Colifato Novo haya entrado en el
corazón de la gente del turf. Basta con asistir a al paseo o en el trote camino
de las gateras, con el palafrenero, para observarlo. “Es muy lindo compartirlo
con la gente; cada vez se siente más y nos alegra”.
Colifato Novo superó todas las vivencias de Néstor Funes en
las carreras, incluso la que le dio Subir Salarios, su primer caballo, al que
el propietario también traía conduciendo su trailer desde Villa Mercedes, San
Luis, para competir en Buenos Aires. “Lo cuidaban Pellegatta y Saldivia, pero
Colifato Novo tiene otro corazón, otra máquina”, compara.
Y con su voz calma y pausada, después de los festejos por el
gran triunfo, agrega, como desprendiéndose de su rol y agradeciendo al gran
escenario que lo recibe (¡pero si es al revés!): “Colifato Novo hizo la campaña
acá, con ustedes”.
Sonríe Tati Velazquez en el final; fue la primera vez que montó a Stay Tune
El caballo del stud Las Monjitas arrasó desde la última
posición al entrar en la recta final del césped húmedo de San Isidro y doblegó
con luz al excelente Hi Pocho, para engancharse en el tren de la Tiple Corona
Como suele suceder, actuaciones como las de Stay Tune en el
Jockey Club (G 1-2000 metros-160 millones de pesos en premios) “se ven mejor”
cuando se aprecian los detalles en el video que repite el desarrollo, donde el
potrillo de Las Monjitas corría último, desconectado, con lo que se valora el
triple su conquista de la segunda etapa de la Triple Corona por un cuerpo y
medio ante Hi Pocho, un luchador que no resigna su clase de puntero pero no
pudo controlar la atropellada del caballo conducido por Tati Velazquez y
entrenado por Dany Etchechoury.
Pablo Zavaleta, dueño del haras Vacación junto con su
esposa, Damasia Lottero, dejó un manojo de títulos al cronista, después de la
victoria de Stay Tune en el Jockey Club. Y la mayoría excedió el marco de la
gran conquista. “Esto es lindísimo, el caballo es lindísimo, con una madre que
tiene estos dos hijos, el otro es Speedmaster, un caballo de una calidad
bárbara”, dice. Ese defensor de Doña Pancha acaba de ganar un handicap en 1600 metros, en el
césped pesado de San Isidro.
Sigue Pablo: “Cuando vi a Stay Tune en la redonda me quedé
muy tranquilo, porque tiene una gran calidad, y la carrera me asustó un poco
porque venía muy lejos ¿no? No creo que la idea haya sido que viniera tan lejos,
pero en el codo se armó y empezó a descontar. Ya le había pasado en un par de
Grupo 1 de potrillo que no había podido soltarse y acá sí, estaba cómodo. Dany
ya había dicho que estaba muy bien”.
Zavaleta mencionó una nota de color en el resultado. “Bueno,
le ganamos a un caballo criado por mi hermano en el haras Embrujo, así que lo
festejé con cuidado”, dijo sonriendo. Es así. Diego, ex directivo de la
Comisión de Carreras de San Isidro, esempresario de la hípica se diría, con
fuertes lazos en Europa, donde trabajó con el gran André Fabre, y Pablo
demuestra ese respeto comentando que Hi Pocho hizo una gran carrera. “Corrió en
todos lados (muy cierto). Yo sé que esta carrera significaba mucho para Diego.
-¿En qué etapa encuentra a Vacación un triunfo como este?
-Estamos bien, ganando muchas carreras. Estamos un poco más
ajustados en la cantidad de yeguas. El año pasado ganamos dos Grupo 1 en Perú; se derrama por todos lados. Estamos corriendo Grupo 1 en Uruguay, este domingo
dos clásicos en Maroñas… Es difícil tener consistencia en la Argentina cuando
tenés que vender para seguir adelante.
-Y están vendiendo hembras.
-Eso es lo que resiente un poquito al stud, pero el año que
viene vamos a volver. Me dieron más ganas de competir. Tenemos potrancas que
nos dan mucha expectativa para 2027.
La escición de Vacación, que dio origen al haras La
Esperanza hace años, de Raúl Lottero, y redujo el plantel de madres, es para
tener en cuenta en el devenir de la cabaña, según Zavaleta, con “130 yeguas
madre y caballos ganando, lo que es muy importante para nuestra organización y
la gente que trabaja; Juan Cruz Alonso, de la familia que hizo la campaña de
Candy Ride, es el jefe veterinario”.
La incorporación de Fortify fue otro hito de los últimos
años, dice Zavaleta. La llegada del padrillo al campo de San Antonio de Areco
fue fruto de una charla “maravillosa” con Charlie Blaquier, revela, poco antes
de la liquidación de La Biznaga. “O sea que la calidad de Vacación está
vigente”, completa.
Pablo recuerda a Raúl Lottero padre, el fundador, dirigente
y uno de los pilares de la Fundación Equina Argentina (“Yo creo que tengo el
haras por él”, evoca). Entonces es inevitable traer de la memoria a Roy, Pepenador,
Mariache, algunas de las piedras basales del establecimiento productor de Stay
Tune.
Colifato Novo, en uno de muchos festejos en San Isidro
Hoy, nada podrá aguar la fiesta del clásico más antiguo del
historial del turf argentino y el hipódromo de San Isidro, empeñado en remozar
sus formas con mejoras imprescindibles y algo demoradas está listo para recibir
a Linguado, y su posibilidad de Triple Corona; Colifato Novo y Le Cornette, la
pierna de figuras de los tres grandes premios de la fecha
En octubre de 1988, el Gran Buenos Aires estaba castigada por
un diluvio interminable, acaso contenido por meses. Después de un invierno
inusualmente seco, el Gran Premio Jockey Club (G 1) se iba a correr en un
fangal inédito. Imposible buscar antecedentes barreros en los potrillos de ese
año. No había. Y Ultrasonido, un hijo de Noble Quillo del stud Don Henry, que
venía de ganar la Polla de Potrillos (G 1), emergió del agua de la recta que
inundaba San Isidro y conservó su invicto cómodamente ante Savage Toss, un
fenómeno de La Biznaga que luego sería Caballo del Año 1989, temporada en la
que se convirtió en el primer caballo argentino en ganar el Gran Premio
Latinoamericano, en La Plata. (Ver el video al final del texto).
La historia de Ultrasonido sería mucho más infausta luego.
Sin Vilmar Sanguinetti, el jockey que lo guió siempre y sufrió un accidente de
secuelas que aún perduran, el caballo de físico menudo y corazón enorme perdió
el Nacional ante Indalecio, conducido por Oscar Zapata, que no influyó en ese
resultado. Más tarde, Ultrasonido reanudó la senda de los grandes triunfos,
incluso en los Estados Unidos.
Hoy, a las 18.35, en el 13er turno, el Jockey Club no ofrece
un muestrario de especialistas en barro, pero Redemption Song, un potrillo
brasileño hijo de Outstrip, de Rdi, ganó en su debut en césped pesado por cinco
cuerpos y después fue 5° a dos cuerpos y monedas de Colorado del Monte en las
Dos Mil Guineas (G 1) y 4° a ocho largos de Hi Pocho en el Ensayo (G 3), como
para enfrentar a Linguado, 1° en la Polla por distanciamiento de Fletcher, en
arena pesada, con cierta expectativa.
Antes, la sensacional reunión de San Isidro tendrá, en el 9°
turno (16.05), el Gran Premio Suipacha (G 1- 1000 metros), donde Le
Cornette defiende el título frente a Bailarín de Venecia, y la 11ª (17.15) es
el Gran Premio San Isidro (G 1-1600 metros), en el que el notable Colifato
Novo se topará con los no menos ilustres What a Man y Vundu, entre otros
destacados.
La primera carrera del día se largará a las 12 y habrá un
aperitivo de clásicos con el Yatasto (G 3-2400 metros), la 7ª, a
las 15, para ir calentando motores con una prueba de primer cartel.
Una gran concurrencia se espera mañana en el hipódromo de San Isidro
Oficialmente clasificado 1° en la Polla de Potrillos (G 1),
por el distanciamiento de Fletcher, el defensor del stud 11 de Noviembre
correrá por tercera vez en el pasto mañana, en el Gran Premio Jockey Club (G 1-2000 metros) y Edgardo
Martucci, su entrenador, que lo había anotado antes de que se conociera ese
fallo, confía en que competirá en muy buen nivel
El Gran Premio Jockey Club (G 1-2000 metros-160 millones de
pesos en premios, 80 millones al 1°) debería llegar a su 145ª versión despejado
del polvo que tantas veces opaca al turf nuestro. Pero estamos acostumbrados a
sacudir la pilcha y volverlo una fiesta aunque flote por momentos el recuerdo
de que venimos del distanciamiento del ganador de la Polla de Potrillos (G 1)
por tratamiento prohibido, que de todas formas no iba a pisar este sábado el
césped de San Isidro.
Aquella primera página de la Triple Corona terminó con la
suspensión por seis meses a Fletcher y al entrenador Roberto Pellegatta, y la
clasificación de Linguado como 1°, tras haber finalizado segundo a seis cuerpos
y medio en la pista. Mañana, Linguado correrá el Jockey Club como ganador de dos
y Edgardo Martucci, su entrenador se mostró dolido por la circunstancia en que
su caballo fue declarado ganador.
“No está bueno ganar así, nos vemos todos los días. Vivo en
la misma cuadra que Juan (Saldivia) y Roberto (Pellegatta). Me tocó a mí, nos
tocó a nuestro equipo y hay que aprovecharlo; fue una pena porque Fletcher
estaba por ser vendido…”, comentó el cuidador en el programa radial SoloXDeporte,
en Splendid 990, entrevistado por Pablo e Ignacio Díaz.
Para despejar dudas sobre su posible desempeño en el césped,
Martucci contestó sobre las chances de su potrillo en ese terreno, donde fue 3°
y 5° en dos pruebas para perdedores: “Linguado en el pasto no corrió mal, pero
desde que Linguado salió de perdedor es otro caballo; entró segundo en el Cané y
segundo en La Polla, y ese segundo puesto lo defendió muy bien, por eso creo
que tiene que correr muy bien. De ahí a que sea triplecoronado está lejos, pero
las carreras hay que correrlas”.
Y fue más allá: “El pasto pesado o húmedo en San Isidro es
muy traicionero y hay pocos caballos que lo agarran, salvo los que son bien
barreros. Me das una buena noticia”, le dice a Nacho Díaz, que le recuerda que
en 1400 metros
de césped húmedo Linguado había corrido bien, en relación con la posibilidad de
que llueva el sábado.
“No veo un desarrollo muy violento en la punta” -opina el
cuidador-; en el Ensayo todos corrieron tranquilos y Borda se fue (con Hi
Pocho), que se floreó. No quiero que Linguado venga muy lejos”. Hi Pocho será
un enemigo ya conocido en el Jockey Club, y de mucho cuidado, claro. Es una de
las luchas que acaso se vean en el clásico más antiguo de un país burrero que
no le escapa a las discusiones, pero que rechaza las polémicas.