El defensor de Firmamento ganó por el hocico el Clásico Perú (G 2), en el que salió por primera vez del amparo de la milla y le sacó fuerza para contener por el hocico a Hop On, un veterano que no se rinde y le planteó pelea toda la recta final
Las emociones fuertes en clásicos de máximo nivel es un rasgo al que la personalidad de Drive Joy parece no poder escapar. Lo sufrió en el final de la última Polla de Potrillos (G 1-1600 metros), cuando Gardel Pass lo alcanzó y lo obligó a una lucha titánica que transcurrió en media recta de Palermo, hasta quebrarlo por el pescuezo, con el tenaz Gonzalo Borda adelantándose al notable Martín Valle.
Ayer, en el Clásico Perú (G 2-1800 metros), Drive Joy volvió a contener el aliento en los últimos 30 metros para no distraerse con Hop On, que no aflojaba abierto, al lado de Speedmaster. En el disco, muchos tuvieron la sensación de que había ganado Hop On, un veterano de 6 años que llegaba con cuatro victorias al hilo – una en Rosario – y sólo terminó 3° a dos cuerpos, demostrando que no le quedaba grande este clásico con ganadores de Grupo 1, como Earth God (6°) y el valiente Drive Joy.
El Mejor 2 Años de 2025 pasó seis meses de convelecencia y reacondicionamiento por una lesión, regresó con un 4° en el América (G 2), ganó el OSAF (G 1) y fue 4° en el Estrellas Mile (G 1). Y por primera vez, en este lunes de Palermo, Drive Joy compitió por arriba de los 1600 metros.
“Siempre ha corrido la milla y al no haber carreras decidimos probarlo en 1800 metros”, explica Carlos Daniel Etchechoury, su entrenador. “Es un caballo al que se puede administrar, no es un desbocado. Pepe [Valle ]estuvo muy hábil, tenía el 1 de largada y se quedó quietito; después se le hizo lugar siempre por dentro y llegó, justito pero llegó".
-Justo y bien. Demostró que esta bien, sin problemas físicos.
-Era una carrera brava, y no, no tiene problemas ahora. La última vez (el Estrellas Mile {G 1}) corrimos muy a destajo a buscar al puntero (Colifato Novo, nada menos). La idea era no dejarlo tomar vuelo, entonces lo sacamos de ritmo y al final lo sentimos los dos. Eso lo sufren los caballos. Dany reflexiona sobre aquello que a veces ocurre y saca conclusiones. “Drive Joy es muy macanudo, muy corredor, sano, pero siempre hay que administrarlo. A veces uno planifica una manera de correr la carrera y se complica, se siente arriba. Hoy salió todo bien”.
Incluso, el cuidador tiene analizada la diferencia para encarar las pruebas en césped: “Después de darnos contra la pared un par de veces, concluimos que es mejor correrlo de atrás en el pasto. De menor a mayor va a llegar bien también”.
Ahora, la planificación en Firmamento incluye las opciones de intentar en el medio fondo o seguir en la milla, con la muy buena oferta de la segunda mitad del año. “Si la idea es correr el Anchorena (G 1-1600 metros) en diciembre se apuntarán dos carreras más y ver que le queda en Palermo también”.
Temprano, en uno de los ascensores de Palermo, César Valle, Coco, director de Firmamento, le manifestaba a Turf Class su confianza en que Drive Joy volvería a ganar. Se lo veía seguro, como sonriente se lo vio luego en la premiación. “¡Te dije!”, soltó, minutos después de ese final con la impronta de Drive Joy.
















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