La crisis del
país y sobre todo la de la clase media, redujo la concurrencia a las salas de
juego, lo que trajo como consecuencia despidos y la desinstalación de máquinas
tragamonedas en la Oficial; ayer, se realizó el sorteo y elección de gateras
para los seis Grupo del viernes 1° de mayo
Mientras el
hipódromo Argentino de Palermo se apresta para vivir una de sus máximas reuniones,
la del Gran Premio República Argentina (G 1-2500 metros), puertas
adentro, en esas entrañas que tantas veces fueron objeto de las crónicas hípicas
por el contraste de su crecimiento y sus luces respecto de las carreras, la
crisis de la clase media argentina se siente.
Si los
gastos empezaron a racionalizarse en salidas y entretenimientos, y se sintieron
en deudas de créditos y cuotas en general, el rubro lúdico se había anticipado:
el casino del hipódromo porteño había bajado en la concurrencia y la recaudación
y en la planta baja de la tribuna Oficial ya no hay máquinas tragamonedas.
Alrededor de
mil slots fueron retiradas por Hipódromo Argentino de Palermo Sociedad Anónima (HAPSA), y la firma o sus distintos anexos,
despidió a 300 empleados. Lo cierto es que el negocio del casino continuará, con
otras dimensiones, en el resto de las instalaciones, bajo la tribuna especial,
al igual que la actividad gastronómica.
En las carreras,
los cambios se empezarían a ver con la decisión de Palermo de no organizarlas
los domingos a partir de junio.
Ayer por la tarde, se concretaron
las ratificaciones para los seis grandes premios de Grupo 1 del viernes próximo,
1° d mayo, cuando además del República Argentina se correrán el Criadores (yeguas,
2000 metros),
el OSAF (1600 metros),
el Ciudad de Buenos Aires (1000
metros), el Montevideo (potrillos, 1500 metros) y el Jorge
de Atucha (potrancas, 1500
metros).
Celebra el gran Luis Torres, jockey del brillante ganador del Latino /Julio Villanueva - JCP
El triunfo del chileno Teao en
el Gran Premio Latinoamericano (G 1) quebró la serie
invicta de seis conquistas de los caballos peruanos
en Monterrico, que por primera vez organizó
la carrera en su pista de césped, lo que
causó el disgusto de los locales por el cambio de
terreno; The Gladiator’s Hat fue un laborioso tercero
tras correr por dentro
“El error que tuvo la directiva esta vez fue hacerla en el
pasto; nunca habíamos perdido en casa, porque la arena era nuestro fuerte. Se
perdió porque fue en pasto y vinieron los mejores caballos de todos los países”.
Las palabras de Carlos Trujillo, el jockey de Padre Roberto, favorito en el
Gran Premio Latinoamericano (G 1-2000 metros) y clasificado 12° en el final,
acaso resuman el pensamiento y la desazón de los medios y el público de
Monterrico, tras la decepción por el resultado que determinó la primera derrota
del turf peruano como local en la carrera.
“No respondimos”, expresó el jinete a Global Media Turf, y marcó una diferencia en cuanto a nacimientos
entre los alrededor de 500 anuales en su país respecto de los miles que se
registran en Argentina, Brasil y Chile como para justificar la defensa de la
posición de correr el Latino en la pista de arena de Monterrico y no ceder ante
las presiones de los que pedían competir en el césped.
Y de eso se trata. ¿Hay que organizar el gran premio sólo para
ganar o también para competir? ¿Se trata de ganarles a los mejores o ganarles a
los regulares, esos que hacen cantidad pero no calidad y viajan de relleno?
Carlos Trujillo viene a competir seguido a la Argentina. Incluso ganó el
Latinoamericano de 2011 con Bradock, aquel defensor del stud Myrna, en San
Isidro. Fue una de las siete derrotas de caballos argentinos en San Isidro,
Palermo y La Plata en 42 versiones del Latino.
En 2024 no hubo representación argentina en Lima porque
todos los propietarios desestimaron la nominación para correr en la arena de
Monterrico. Hasta allí llegó el espíritu deportivo y se corrió en el terreno
que disponía la OSAF, que debió dar marcha atrás dos años más tarde, para que
el Latino no vaya en declive.
Trujillo y gran parte de la opinión del
turf peruano se quedaron ayer con la sensación
de que se concedió un triunfo.
The Gladiator’s Hat,
un tercer puesto con agallas
Se ganaron el tercer puesto tanto el caballo del Ángel de
Venecia como su jockey, Eduardo Ortega Pavón, que, obligado, a venir por dentro
desde su largada 2 tuvo un camino zigzagueante y en el final quedó tercero del
chileno Teao, ganador por dos cuerpos ante el uruguayo Galikovic (Goldikovic),
de notable actuación, ya que animó el desarrollo desde el vamos, sin bajar del
segundo puesto en todo el desarrollo.
Teao produjo el hecho extraordinario de
ser el primer caballo que emula a su padre,
Ya Primo en su caso, ganador del Gran Premio Latinoamericano
de 2019, en el césped del Club Hípico de
Santiago.
La velocidad que traía The Gladiator’s Hat en los 200 metros finales al
pasar hacia adentro para descontar varios cuerpos y quedar al pescuezo del escolta
el dio la razón a Carlos Felice, su propietario, que en la previa prevenía sobre
la verdadera condición de fondista del hijo de Hat Ninja. Por su parte,
Thor Medina el otro argentino que viajó a Perú,
tuvo un buen desempeño en el inicio pero
decayó en los 400 finales y terminó antepenúltimo.
Galikovic tenía la confianza de la prensa uruguaya. Héctor
“Puchi” García, de “Ovación”, había revelado que era el mejor caballo que hubiera
llevado la hípica oriental a este clásico. Y cumplió. La yegua Boudica (8ª),
resultó el ejemplar peruano que terminó más alto.
Un rato antes, la yegua Se Va Colando, del stud Jet Set, le
dio la satisfacción al público de la victoria en el Clásico Pamplona (G 1-2000 metros - césped),
donde venció por dos cuerpos a Super Sienna (Mendelssohn), y obtuvo el
derecho a una gatera para correr en noviembre en la Breeders’ Cup Filly &
Mare Turf (G 1), por el programa Win and You’re In.
Padre Roberto, el candidato de los medios peruanos /Jockey Club del Perú
Por primera vez se correrá en la pista de césped del hipódromo limeño, el escenario donde nunca pudo ganar un caballo extranjero, la carrera de los 300.000 dólares de bolsa; Eduardo Ortega Pavón y Osvaldo Alderete serán los jockeys de los caballos de nuestro país en el gran premio que ocupará el 13er. turno de la reunión de hoy en Palermo
El Gran Premio Latinoamericano (G 1-2000 metros) va a cumplir esta tarde un hito histórico en el hipódromo de Monterrico, en Lima, porque por primera vez se correrá en pista de césped allí. Luego de seis versiones en las que “la casa se respetó” sobre la terrosa y honda pista de arena del Rimac, y de que, por ejemplo, los responsables de los caballos argentinos decidieran no concurrir a la carrera de 2024 ante una pista que no ofrecía igualdad de condiciones desde hacía décadas, las autoridades hípicas, encabezadas por Danilo Chávez, presidente del Jockey Club del Perú, determinaron el cambio al trazado verde, inaugurado en 1981.
El Latino será la 13ª prueba del programa de hoy en Palermo, a las 19.30, y The Gladiator’s Hat estará en las gateras, designado por el propio hipódromo porteño, mientras que Thor Medina estará en nombre del Jockey Club, que había designado a Full Keynote por su triunfo en el Gran Premio Miguel Alfredo Martínez de Hoz (G 1) pero su desclasificación por tratamiento no autorizado derivó en que su escolta tomara su lugar.
Habrá 15 caballos de distintos orígenes en las gateras, 3 de ellos locales; 4 nacidos en la Argentina, 3 en Brasil (con dos representantes entrenados en su país) y 5 en Chile; Uruguay tiene un caballo, Galikovic, que completa el grupo de criados en Brasil.
Carlos Daniel Etchecoury, entrenador de The Gladiator’s Hat, comentó ante Turf Class: “Se adaptó muy bien desde el primer día, está todo tranquilo aquí”. Respecto de la pista de césped, que a uno le pareció algo irregular, el cuidador aseguró: “Sí, la reconocieron el viernes, y está un poco despareja pero después la caminamos y es bien mullida, tiene buen césped, no muy largo. Hay manchones, pero será para todos lo mismo”.
Sobre el estado de The Gladiator’s Hat, que no compíte desde febrero, afirmó: “Se lo ve bien, vareó bien, estos días se vio en forma, así que esperamos que todo sea normal”. El defensor de El Ángel de Venecia largará desde el partidor 2, algo que esperaba todo el equipo y que definió Daniel Bordón, asistente de Etchechoury, en el sorteo de gateras: “Sí, elegimos salir por dentro porque la idea es no ‘viajar’ y tratar de llevarlo tapado, si es posible 4° o 5°, pienso que sería lo ideal”.
No le falta confianza a Dany, y lo mismo habrá que decir de Eduardo Accosano, su colega a cargo de Thor Medina, de acuerdo a cómo se lo escuchó en una entrevista de Alma de Turf. “Por lo que demuestra el caballo está sano, bien, le tenemos fe. No estábamos en la lista para correr el Latino, pero bueno, ojalá hagamos un buen papel”, dijo Palito, que es consciente de una situación que, por lo demás, le puede quitar algo de presión al momento de competir.
Thor Medina no podrá contar hoy con Ivan Monasterolo, su jockey de siempre, como se saabe accidentado hace unos días, pero lo reemplazará Osvaldo Alderete, experimentado y confiable jinete que sabrá sacarle lo mejor al caballo de 3 años del stud El Marne.
Los pronósticos de los medios peruanos se inclinan por Padre Roberto, un hijo de Hurricane Cat de 4 años que ganó tres de cuatro y fue segundo en la restante, nacido en la Argentina. El chileno Medjool (Constitution), segundo de Obataye el año pasado en Gavea, Rio de Janeiro, va por el desquite, y hay que tener el ojo atento como siempre en el pasto a los brasileños: Pivot Central (4 años, por Salto), el caballo que venció a Obatayeen la clasificatoria de Cidade Jardim y conducirá de nuevo la jocketa Jeane Alves, y Olympic Oman (4 años, Camelot Kitten), éste con el gran Altair Domingos en las riendas.
Los aficionados argentinos en Palermo, seguramente no escatimarán el aliento para Gustavo Calvente, que dirigirá a Khamal (Mendelssohn), defensor de la chaquetilla local de Doña Licha y nacido en Chile, al que conoce muy bien por haber ganado dos clásicos con su conducción en el mismo Monterrico.
El turf de nuestro país recibió una buena noticia ayer: el Consejo Directivo de la OSAF designó al hipódromo de Palermo para el Gran Premio Latinoamericano de 2027, cuya fecha en el calendario de conocerá en agosto próximo. Además, se eligó al Valparaíso Sporting Club (Chile, 2028), Club Hípico Santiago (Chile, 2029) e Hipódromo Nacional de Maroñas (Uruguay, 2030) como las sedes de lo que resta de la década.