![]() |
| Alice con su padre, Hal Price Headley, primer presidente de Keeneland / Foto: Keeneland |
La criadora
estadounidense fue pionera con la apertura del mercado con Europa,
cuando Sir Ivor salió de su haras y de Keeneland para obtener la
Triple Corona británica, una hazaña que no se volvió a producir
desde 1970 pero atrajo a Coolmore y los jeques árabes a Norteamérica
Alice heredó de su padre, Hal Price Headley, un campo de 115 hectáreas. Lo bautizó Mill Ridge y ahora tiene 445 ha cerca de Lexington, Kentucky. Hal Price Headley fue uno de los fundadores y el primer presidente de Keeneland. Alice fue pionera en tiempos difíciles.
En Mill Ridge nació Barbaro (Dynaformer), el potrillo que murió por una múltiple fractura corriendo el Preakness Stakes (G 1) de 2006, luego de ganar el Kentucky Derby (G 1). La fortaleza del caballo y la lucha de los veterinarios por salvarle la vida escribió una épica inolvidable, que duró más de seis meses.
En las mismas tierras de Mill Ridge nació y fue criado otro ganador del Derby, Giacomo, un hijo de Holy Bull que un año antes había dado una sorpresa de 50 a 1 en el inicio de la Triple Corona. Jerry y Ann Moss, los dueños de Zenyatta, figuraron como criadores de Giacomo. Este tordillo vino a la Argentina en un emprendimiento del haras Firmamento, donde produjo su mejor cría en Giacom (con la yegua norteamericana Kascha, por Awesome Again), ganador del Gran Premio General San Martín (G 1) y del Clásico Pueyrredón (G 2).
Pero ninguno como Sir Ivor...
Cuando Alice Headley murió, en 2021, uno escribió unas pocas líneas – poquísimas - en Facebook. Rendido ante la noticia de que había desaparecido, a los 95 años, la propietaria de Mill Ridge, la estación de montas donde conocimos unos meses antes al enorme Gone West, ya retirado como padrillo, esas palabras salieron solas.Pero la leyenda de Sir Ivor superó todo, por lo que produjo en la pista este hijo de Sir Gaylord nacido en 1965 y por lo que dejó como legado. Fue más que las victorias en el Derby y en la Breeders’Cup. Una noche de aquel año, Gene Bergman, el sereno del haras, no podía sacar un potrillo del vientre de la yegua Attica, entonces Alice fue a buscar a Reynolds, su hijo de 13 años, para que ayudara. “Gene me pidió que tomara una pata del potro y salió de golpe. No sabíamos que era Sir Ivor”.
Vendido en Keeneland por 42.000 dólares, fue llevado al Reino Unido y resultó el primer potrillo vendido en subasta pública en ganar el Epsom Derby y las Dos Mil Guineas, con lo que fue elegido Mejor 3 Años Macho y Caballo del Año en las islas. Su propietario fue Raymond Guest. El gran Vincent O’Brien, su entrenador, viajó al año siguiente a los Estados Unidos para comprar potrillos y eligió un yearling hijo de Northern Dancer, por el que pagó 84.000 dólares.
Que se sepa, ese caballo no tuvo dificultades para que su madre, Flaming Page (Bull Page), lo diera a luz en 1965. Lo nombraron Nijinsky y es el último dueño de la Triple Corona inglesa, que conquistó en 1970, con Lester Piggott en la montura.
Sir Ivor, Nijinsky y Roberto impactaron en el mercado europeo, en un movimiento que siguieron desde irlanda John Magnier, de Coolmore; la familia Maktoum, de Dubai; el recordado Príncipe Khalid Abdullah, con Juddmonte; el Aga Khan Studs, entre otros. La mayoría instalados con satélites de sus establecimientos en Norteamérica.
Reynolds Bell, uno de los cuatro hijos de Alice Headly Chandler, le dijo en 2012 a Evan Hammonds, periodista de The Blood-Horse, en referencia a Sir Ivor: “Es una de esas cosas maravillosas que le han pasado a mi madre, en el momento justo”.













.jpeg)

















