Adrián Giannetti y El Resero Con Capa, una dupla clásica /Prensa Hip. de La Plata
El defensor de Tres Jotas ganó el Clásico General Manuel Belgrano (G 3) y pasó la prueba de un piso blando que no le impidió afirmarse desde la salida con velocidad para ganar sin exigencias
Mucho más cómoda que lo que sugiere el margen de un cuerpo y medio que sacó en el disco, la tercera victoria al hilo de El Resero Con Capa permitió dar a conocer a todos en el stud Tres Jotas que el domingo la pista blanda de La Plata no representaba un riesgo en el Clásico General Manuel Belgrano (G 3-1200 metros) .
Lo decía Adrián Giannetti, jockey ganador, a Daniel Sinegub, del streaming del hipódromo, tras la premiación: “Está brava la pista, pero los caballos buenos superan todo”. Y destacó Adrián el hecho de que salió a correr como siempre, aún en esas condiciones: “Podía haber corrido más a la expectativa, pero está acostumbrado a darlo todo y se puso adelante. En esta pista se siente muy cómodo; es donde se lo entrena, y es muy fácil de llevar. Hay que seguir disfrutándolo”.
Eso que cuenta Giannetti se vio apenas abiertas las gateras. El Resero Con Capa se hizo de la punta naturalmente y Redentor Cat y la yegua Let Me Dance redujeron diferencias en la recta final pero ya con el hijo de Angiolo y la gran Marlotte tomando aire para ganar por un cuerpo y medio y cabeza ante esos dos rivales. El resto, muy lejos.
Fue la séptima conquista de El Resero Con Capa, que obtuvo las dos primeras en Palermo al iniciar su campaña como 2 años, hasta que una lesión lo marginó unos meses hasta que reapareció en la Polla de Potrillos (G 1), sin responder. Sus siguientes triunfos ocurrieron en el Bosque, donde su campaña se circunscribió a las pruebas de velocidad, para coronar 2025 con el éxito en el Clásico Ciudad de La Plata (G 2-1200 metros).
Sono Perfetto mantuvo siempre controlado a Nassau, en la recta /Prensa Palermo
El caballo del stud El Carcara ganó el Clásico General Belgrano (G 2) de punta a punta, con lo que se recuperó de la decepción en el GP 25 de Mayo, donde no se afirmó al césped, y su entrenador piensa en que la campaña lo proyecte al gran premio de La Plata, en el que el año pasado resultó cuarto
Se vio una euforia grande en el pesaje de Sono Perfetto, ganador del Clásico General Belgrano (G 2-2500 metros), quizá desacostumbrada para el observador de afuera, porque al fin y al cabo se trató de la cuarta victoria de grado del defensor de El Carcara, la tercera de Grupo 2. Pero el buen hábito no baja las emociones y el caballo que gasta las herraduras jugándose desde el vamos adelante ganó por un cuerpo ante el bravo Nassau, al que manuvo a raya bien, a pesar de que el caballo de El Basti lo amenazó en serio en algún tramo de la recta final.
-¡Qué festejo!, le dice uno a Omar Labanca, entrenador de Sono Perfetto.
-A mí me pasaron dos cosas. Primero, este es un caballo macanudo, que el año pasado me había dado muchas satisfacciones, después la desilusión del 25 de Mayo, cuando nos convencimos de que había ido mal por el pasto, pero había que demostrarlo.
-Y se vio que aquello fue por la pista.
-Sí, verlo ahora salir adelante con esa fuerza que lo caracteriza, con parciales normales pero de la milla, en un desarrollo muy intenso y con el caballo de El Basti siguiéndolo, con lo que significa un caballo de Juan Carlos [Maldotti], temí que no se lo bancara, pero verlo guapear tanto fue una satisfacción.
Así fue. La carrera se hizo en 1.39.02 los 1600 metros y 2.4.21 los 2000, después de parcales razonables sobre la arena pesada de Palermo. Nassau se ubicó segundo definitivamente tras dejar el primer codo y su jockey, Rodrigo Blanco, lo afirmó hasta transcurrir la recta final a un cuerpo o menos, pero Lautaro Balmaceda, que dirigió a Sono Perfetto en 13 de sus 14 actuaciones, sabía desde que se abrieron las gateras que tenía al fondista que conocía y supo conservar la ventaja.
Lautaro sólo no montó al hijo de Tetaze en el estreno, hace un año y medio, porque ahí llevó las riendas de Amuni, un hermano paterno, pupilo de Labanca, que entró allí 2° de Drive Joy, con Sono Perfetto en la 5a posición. Amuni, justamente, acaba de ganar el Clásico Antonio Cané (G 3-2100 metros), en La Plata, entonces se piensa en que se crucen de nuevo, con un objetivo grande para los dos caballos.
“Me gustaría soñar con desquitar en el Dardo Rocha”, dice el cuidador. Sono Perfetto resultó 4° de The Gladiator’s Hat el año pasado, después de correr en la punta como es su estilo y mostrando fuerza para mantener una muy buena colocación final. “También tenemos a Amuni (de la caballeriza Doble S. S.), que anda muy bien en la distancia y en la anterior al Cané había entrado 2° de Sono Perfetto en el Comparación de La Plata”.
Omar Labanca podría llevar una yunta valiosa a la carrera cumbre del hipódromo de La Plata el 19 de noviembre. Tiene tiempo para afilarla junto con su eficaz equipo.
Precise gana; Touleen (gorra azul y blanca) aún lejos, tras el bloqueo de True Love (izq.) / Foto: Megan Rose Photography
En el Coronation Stakes (G 1) se impuso Precise, con Ryan Moore, luego de que su compañera de techo, True Love, dirigida por Wayne Lordan, hiciera una pared con la que impidió que una rival, Touleen, ganara una línea externa para atropellar en la recta final, y así quedara segunda con la jocketa Saffie Osborne en las riendas
El final del Coronation Stakes (G 1-1600 metros-yeguas de 3 años) dejó un sabor agridulce, en la penúltima jornada del festival de Royal Ascot. Ganó Precise, la favorita, una de las dos yeguas del grupo Coolmore en las gateras, entrenada por el gran Aidan O’Brien. Casi nunca hay rostros adustos cuando se da un hecho como este, con una de las caballerizas más importantes del mundo, que conserva la nobleza de su crianza, además, a través de décadas y nombres que se suceden como en una cinta transportadora, pero con productos originales, insuperables en su origen y en el manejo.
En el Coronation había otra yegua del grupo que tiene su base en Country Kildare, Irlanda, donde se asienta el centro de entrenamientos, Ballydole. Y está claro que True Love, que de ella se trata, no estaba en las gateras para ver si podía pescar lo que dejara su compañera, si se daba el caso. Con otra chaquetilla de los mismos propietarios (la colorada y azul) ella había ganado las 1000 Guineas (G 1) de Newmarket y después escoltó a la misma Precise en la prueba gemela irlandesa, en The Curragh.
Las yeguas de O’Brien eran favoritas y corrieron expectantes. Precise, con Ryan Moore, abierta, salió del codo a la derecha de Touleen – venía de resultar 6a en las 1000 Guineas de Newmarket - y al entrar en la recta, su jockey, Wayne Lordan, la ajustó hacia adentro – innecesariamente – y le impidió atropellar, obturado su camino adelante.
Con esfuerzo, Precise dominó en los 400 y True Love (chaquetilla naranja y azul) la siguió, pero su compañera de techo ya le había ganado el tirón y cuando Touleen (con los colores de Shadwell, los mismos de Invasor) encontró el camino libre arremetió, pero sólo pudo quedar segunda a un cuerpo y medio, un pescuezo antes que Touleen. El relator de Ascot calificó el movimiento de True Love como “legal”. Luego, no hubo reclamos.
Dijo Saffie Osborne, jocketa de Touleen: “Meterse entre las dos ganadoras de las Guineas era maravilloso en los papeles pero frustrante la forma en que sucedió”, comentó. Y detalló: “Doblando el codo quise seguir a Ryan [Moore] y después True Love se me vino por afuera y me empujó de nuevo hacia adentro”.
Finalmente, la jocketa opinó: “Lo frustrante fue ver cómo descontaba Touleen en el final, y la manera en que ocurrió. Creo que Wayne [Lordan, el jockey de True Love] pudo verme viniendo bien y me mandó de vuelta adentro. Touleen es guapa, pero no es muy grandota y True Love probablemente la duplique en tamaño, por lo que no fue tan difícil para Wayne mandarme para atrás”.
Fuera de estos menesteres, que no fueron más allá de los testimonios, en la jornada del viernes, un nombre que suena familiar en nuestras latitudes, Libertango, surgió en el Albany Stakes (G 3 – 1200 metros), para potrancas de 2 años. Invicta en dos acuaciones, la hija de No Hay Never, que recuerda una de las grandes composiciones de Astor Piazzolla, superó por un cuerpo a la favorita Sun Goddess, de la dupla Moore/O’Brien, y le dio al binomio formado por el jockey Billy Loughnane y el entrenador George Boughey, los mismos detrás del notable 3 años Bow Echo, que el martes había triunfado en el St James’s Palace Stakes (G 1) y también se mantiene invencible, con la medalla de las 2000 Guineas incluida.