domingo, 19 de abril de 2026

“Honest Boy es un stayer y The Gladiator’s Hat es un obrero del turf”





A la izquierda, Ortega Pavón finaliza la maniobra de paso con Honest Boy ante Pecado Original (3°)




Luego del triunfo del hijo de Heliostatic en el Clásico Porteño (G 3) y en vísperas de la actuación de The Gladiator’s Hat en el Gran Premio Latinoamericano, en Monterrico, Carlos Felice destacó una excelente reaparición tras casi nueve meses y el estado del ganador del Dardo Rocha, sobre el cual lamenta que ya no tenga revancha del brasileño Obataye, su verdugo en el Carlos Pellegrini




Carlos Felice, titular de Haras El Ángel de Venecia, reconoce que la victoria de Honest Boy en el Clásico Porteño (G 3-2400 metros), en el césped de San Isidro, llegó en un buen momento, a ocho días de que otro caballo de la divisa afronte un desafío internacional, en el hipódormo de Monterrico, de Lima.

“Qué bueno porque estamos ilusionadísimos con el caballo en el Latinoamericano, que anda muy bien. ‘El Gladiador’ tiene un muy buen rating, de 115, uno de los tres más altos de Sudamérica, pero a Honest Boy siempre lo consideramos nuestro mejor representante, el mejor de El Ángel de Venecia”, dice el dirigente sindical, mezclando a The Gladiator’s Hat en el comentario.

“Con Honest Boy nos pasó en 2025. Habíamos ganado el 25 de Mayo y tuvimos que correr 7 puntos una clasificatoria en agosto, donde entró 3° (ganó Vundu y viajó a Río para el Latino) y eso le costó la campaña para la reprise. Honest Boy no volvió a competir tras aquel episodio y sólo ayer reapareció. “Es una lección que hay que aprender: te apurás y la pagás, das ventaja. Como siempre digo, la campaña define un caballo, no una carrera”.

De paso, el dirigente hace una comparación: “Lo mismo para las distinciones Carlos Pellegrini. No entiendo mucho la idea de que sólo una carrera decida un premio”.

De regreso al Clásico Porteño, que acaba de ganar, Carlos detalla: “Ortega lo dejó encerrado en la recta, no tenía paso, pero este caballo es puro corazón y cuando se pone palmo a palmo corre mucho”.

-¿Cómo describís a Honest Boy?

-Como un stayer. Es hermano de grandes milleros, como Hole in One, de físico mediano, fuerte, no tiene el físico de un stayer pero se siente emuy cómodo en la distancia; pesa 456 kilos, exactamente como cuando debutó. Se hizo adulto sin hacer kilos, es muy ágil – ayer se vio -. Dany Etchechoury hizo un gran trabajo en llevarlo de 1600 metros a 2400. Es un entrenador Hall of Fame; yo entrené con monstruos como Ernesto Romero, Juan Esteban Bianchi, y Dany está con ellos.


El Latino siempre es una meta


Calos Felice es de los propietarios que compiten, que no especulan en general con las dificultades que ofrece un clásico, aunque haya un viaje que para los caballos argentinos tiene obstáculos a veces increíbles y trámites laberínticos para destinos cercanos, entre países fronterizos o casi.

“The Gladiator’s Hat es un caballo muy noble, que está en su mejor momento, es un obrero de la hípica; ya con 5 años no deja de responder, está maduro, ha evolucionado mucho. Tuvo un segundo semestre fantástico, ganó el Dardo Rocha muy bien y a los 18 días corrió el Pellegrini. Por eso ahora yo quería la revancha con Obataye, porque me ganó el Pellegrini 18 días después del Dardo Rocha, y echando para adentro. Quería correrle a Obataye. Gladiador había hecho un carrerón y después tuvo que ir a correr el Martínez de Hoz para clasificarse y él había corrido 6000 metros en dos meses”. Por supuesto, “Gladiador” es el sobrenombre del caballo.

Carlos Felice no es de los turfmen que le escapan al desafío del Gran Premio Latinoamericano (G 1) y como volverá a correrlo en una semana se impone que, de movida, haga historia, al menos con los que defendieron sus colores: “Corrimos Con Village King en Uruguay, entró 4°, se olvidaron de sacarle los tapones de las orejas (sonríe con ironía); Bogeyman se nos rompió en la pista de arena, era un pastero excepcional, lo cuidaba Juan Bianchi, y con Papa Inc (10°, en Palermo) dimos la vuelta al mundo para correr, así que esta será nuestra cuarta experiencia (con el stud Keyser Soze algunas). Así el grupo humano adquiere la dinámica de grupo; estas vivencias unen. Osvaldo Avilés Salas va a hacer un poco de anfitrión y estamos muy orgullosos de representar a nuestra hípica”.

The Gladiator’s Hat, al igual que Thor Medina, el otro representante del turf argentino, están en Lima desde hace un par de días, aclimatándose en el hipódromo de Monterrico. Pronto irá llegando el grupo del stud Haras El Ángel de Venecia, con Daniel Bordón, asistente de Dany Etchechoury, como avanzada por estas horas.




















































































   




sábado, 18 de abril de 2026

El Pellegrini del Año, un premio que Juan Carlos Bagó tenía desde hace mucho tiempo

 



Juan Carlos, junto a Miriam, hijos y la plana mayor de Firmamento / Prensa HSI

 

El notable criador y propietario recibió del presidente del Jockey Club, durante la XLVII ceremonia de las distinciones, un reconocimiento que es unánime en el turf, en los rincones donde no se vota pero se habla y se discute algo más que una carrera de caballos


 

La figura de Juan Carlos Bagó como un factor aglutinante, único en el turf; como ese empresario que enseñó que se puede extender su éxito en un flanco científico y comercial a otro tan aleatorio como los caballos de carrera y todos sus contornos, no sin luchar. Antes, hace unos años, el bioquímico, farmacéutico y empresario agradecía en público con un “Al maestro con cariño”, un homenaje a Hernán Ceriani Cernadas, y lo seguirá haciendo más íntimamente, quizá, para quien lo aconsejó en sus comienzos, incluso con aquella memorable mención en un video sobre Southern Halo, cuando el titular de La Quebrada le había ofrecido a Bagó asociarse en el padrillo y Juan Carlos, junto con el gran Coco Valle, recordó años después que se excusó por aquella famosa mano chueca del hijo de Halo, “como grandes conocedores que somos”, se reía JCB de sí mismo y divertía a todos con su franqueza.  





El jueves pasado a la noche, en cambio, su rezo fue para “unirnos”. Justo en “su” fiesta, el propietario de Firmamento se despojó (otra vez) para hablar del conjunto, preocupado por una actividad en la que el mismo Bagó emplea cientos de trabajadores y cuyos números desalientan. Pero en la que nunca piensa dejar de avanzar.

Juan Mariano Villar Urquiza, presidente del Jockey Club, le entregó un trofeo que Juan Carlos recibe a cada rato por otra vía. No un Pellegrini, claro, que honra a un prócer que se animó  a sentar bases como el Hipódromo Argentino de Palermo, en el último cuarto del siglo XIX. No. Villar, aunque finja protestar por la responsabilidad de otorgar la máxima orden hípica, agasaja a un hombre que por gusto, por pasión, por filosofía de vida, se embarca en un emprendimiento sin fondo.  

Firmamento se llevó las distinciones a Caballeriza y a Mejor 2 Años Macho por Drive Joy; Charm fue elegida Yegua del Año, Mejor Dos Años Hembra y Mejor Tres Años Hembra, con lo que arrastró a Roman Princess al galardón de Madre del Año. Obataye es Caballo del Año y Mejor Fondista de 2025; Kevin Banegas, Jockey, y Lucas González, Aprendiz.

Un párrafo para Nicolás Martín Ferro: cuando subió al estrado a recibir la bandeja por Entrenador del Año, mencionó a José Cristóbal Blanco, que “merecía integrar la terna”; otro fue para el batallador Need You Tonight, Mejor Caballo Adulto de 2025, y José Ibarra, recibió una Mención Especial como peón de El Sembrador, Malacostumbrada y hoy lo es de El Éxito.





















































































   


jueves, 16 de abril de 2026

Las distinciones Carlos Pellegrini, en una noche para premiar a los mejores

 


El brasileño Obataye está en la terna por Caballo del Año 2025 / Hip. de San Isidro

 


La XLVII versión de los reconocimientos que el Jockey Club instituyó en 1980 tiene previstos los 19 rubros más importantes del turf, que abarcan la cría, el entrenamiento y la competencia, y como siempre, reserva la selección del Pellegrini del Año, máximo trofeo hípico, al presidente del Jockey Club, Juan Mariano Villar Urquiza   
 

 

Las distinciones Carlos Pellegrini nacieron en 1980 y como toda innovación, sobre todo en el turf, tuvieron alguna resistencia, comentarios agoreros sobre su futuro y críticas por el método de votación, claro. Se entregaron en 1981 por iniciativa del Jockey Club que presidía el arquitecto Roberto Vasquez Mansilla.




Y como el dirigente había capeado otros vendavales unos meses antes, como los que le vinieron cuando impuso la informática a las apuestas, el totalizador con las exactas, imperfectas y trifectas ante la pizarra y las llaves, sin talonarios (¡todo en la misma ventanilla!); los cierres del sport sobre la largada – esto fue más difícil -, para sumarse a la modernidad avasallante, sin tocar la Triple Corona, los clásicos ilustres, y sumando nuevos a la pista esmeralda que brillaba, renovada, en el hipódromo de San Isidro.  

Aquella comisión de carreras que tuvo a Cesar Iraola, Ignacio Pavlovsky padre, Clemente Zavaleta, Ignacio Correas, Miguel Lagos Mármol, entre muchos otros laderos innovadores, en diferentes etapas, hizo que aquel germen siguiera floreciendo, aún luego de la muerte de Vasquez Mansilla, ocurrida de manera súbita, precisamente  durante la entrega de los Pellegrini de 1990.  

Esta 47ª edición de hoy creció hasta 19 rubros, de los que saldrán elegidos los mejores de 2025 a criterio de las entidades hípicas y los medios de prensa especializados.

Hay una distinción más, la más valiosa, que es el Pellegrini del Año, una responsabilidad exclusiva del presidente del Jockey Club cada año. Así, Juan Mariano Villar Urquiza cerrará la fiesta de esta noche anunciando un nuevo galardonado y con un discurso sobre el estado de la actividad.


































































“Honest Boy es un stayer y The Gladiator’s Hat es un obrero del turf”

A la izqui e rda, Ort e ga Pavón finaliza la maniobra d e  paso con Hon e st Boy ant e  P e cado Original ( 3 °) Luego del triunfo del hijo ...