Acento Final ganó la Copa de Oro del año pasado con Gustavo Calvente, su mismo jockey hoy
La potranca Look At To Me en su estreno en el pasto, el
generoso Honest Boy y un grupo de potrillos “emergentes” buscando sus límites
en 2400 metros,
son las atracciones principales de la triple oferta clásica de esta tarde
Una jornada de gran nivel promete el hipódromo de San Isidro
con tres clásicos fuertes, con tradición. Por orden de importancia, el Enrique
Acebal (G 1-2000 metros),
que será el último en la cronología, fue ubicado como la 9a carrera, a las
18.25. Look At To Me, la ganadora de la Polla de Potrancas, tendrá el peso del
resultado por su campaña de dos victorias, más su segundo de Robate Un Beso en
el Luis María Campos (G 2). Dos primeros y tres segundos en cinco actuaciones.
Como contrapeso, será su primera experiencia en el césped, lo cual no debe
suponer un riesgo para una yegua de su altura, sino un desafío.
La Santa Cándida, tercera en la Polla a casi cinco cuerpos,
ganó el Clásico Marina Lezcano (1400
m) en el pasto húmedo del Jockey Club y su atropellada
es un arma de temer en esta distancia, y Gunakali, aunque viene de salir de
perdedora (por 10 cuerpos en césped húmedo, eso sí), tiene largo fogueo clásico
con podios en el GP de Potrancas del Norte y el Francisco J. Beazley (G 2),
donde escoltó a Keratea.
Un rato antes, en el 8° turno, a las 17.55, se largará la
Copa de Oro (G 1-2400 m),
con el notable Honest Boy, el incansable defensor de Haras El Ángel de Venecia
que reapareció ganando el Clásico Yatasto (G 3-2400 m) con una atropellada
demoledora, por la cabeza sobre Cazador de Areco. Así, demostró que está en
carrera para reverdecer laureles como los del 25 de Mayo (G 1), o el 2° puesto
en el Jockey Club (G 1). Acento Final está en la misma sintonía para repetir la
conquista del año pasado, por ejemplo, y agregar sumar para la torre de Grupo 1
de su enorme trayectoria.
El Clásico de la Provincia de Buenos Aires (G 3-2400 m), la 7a del día, a
las 17.25, sólo cinco potrillos de 3 años aparecen para reconocer propio su
nivel y proyectarlo hacia el Carlos Pellegrini (G 1-2400 m), en especial su
adaptación a la distancia. Otis Blue, un hijo de Uncle Chuck del equipo Martín
Ferro y ganador en su única actuación, en la milla de césped húmedo, por seis
cuerpos es una promesa para tener en cuenta.
El arrollador avance de Sovereignty ante Knightsbridge (7) y TO Password /Carlos J. Calo-eclipsesportswire
La notable eficacia del irlandés Aidan O’Brien, que desplazó
a Bob Baffert en el ranking de cuidadores; los triunfos del jockey francés
Flavien Prat, local en Lexington, y una marca con pedigree argentino, son algunos
datos detrás de las muchas emociones que hubo en los 14 clásicos de Grupo 1 de
la serie
Las carreras de la Breeders’ Cup dejan marcas. Siempre,
desde 1984, cuando se corrieron por primera vez en el ya desaparecido Hollywood
Park, con solo seis clásicos. Son marcas reconocibles, que en su mayoría no
quedan registradas más que en las mentes burreras, porque quedan a flor de piel
en la pista, donde los profesionales y los caballos se entregan por el triunfo
imborrable, o la actuación épica, que supera obstáculos.
El informe de Prensa que envían durante octubre Claire
Crosby y Jim Guckson – eficaz encargado de Medios y Relaciones Públicas desde
los 80-90 – culminó con un resumen que para algunos no sea completo, pero que
cumple con los detalles indicados arriba, en especial los que merecen ser
incluidos en la estadística.
Aidan O’Brien: el entrenador irlandés rompió el
empate que tenía con Bob Baffert al conseguir tres victorias de Grupo 1 en el
fin de semana de Keeneland, con lo que además se consolidó como el más ganador
de la serie en total, con 24 triunfos. O’Brien sumó su 28° clásico de Grupo 1
del año, igualando su propio récord de 2017. En el hipódromo de Kentucky, el
cuidador retiró ganadores a la potranca Sun Goddess del Juvenile Fillies Turf
(G 1-1600 metros),
al potrillo Haffner en la Juvenile Turf (G 1-1600 metros) y al
irlandés Benvenuto Cellini (Frankel), en la Turf (G 1-2400 metros). Baffert,
con 22 éxitos, tiene más ganancias: 46.425.000 dólares contra 40.525.590 de
O’Brien.
Flavien Prat: El jockey francés, pero local en
Kentucky, se impuso en tres clásicos: Hughes, en la Juvenile (G 1-1600 metros), Ways And
Means, en la Filly and Mare Sprint (G 1-1400 m) y culminó con Further Ado en el Dirt
Mille (G 1-1600 m).
El irlandés Ryan Moore también obtuvo tres victorias pero le fue adjuducado el
premio Bill Shoemaker al sumársele colocaciones del segundo al cuarto puesto.
En la historia de las 43 versiones de la Breeders’ Cup, John
Velazquez es el jockey con más ganancias, con US$ 43.030.275, seguido de Mike
Smith, con 38.694.605. Justamente Smith se mantiene como líder en triunfos, al
sumar 27, Irad Ortiz Jr tiene 23 y Velazquez, 22.
Yeguas ganadoras, madres ganadoras: el selecto grupo
de yeguas ganadoras en la Breeders’ Cup que dan descendientes ganadores en la
serie agregó el quinto nombre a su lista. Newspaperofrecord es la madre de
Benvenuto Cellini, vencedor de la Turf. Seguramente la más ilustre madre de
esta nómina sea Personal Ensign, que se retiró invicta tras haber ganado el
Distaff de 1988 y luego, en Claiborne Farm, produjo a My Flag (Easy Goer),
ganadora del Juvenile Fillies y cuya hija Storm Flag Flying (Storm Cat), a su
vez, se impuso en el Juvenile Fillies de 2002. Las argentinas Dorine y Doria,
abuela y 3ª madre de la gran Personal Ensign, esparcieron sus genes en la
genealogía luego de que fueran exportadas desde el rico manantial de Ojo de
Agua al campo de Claiborne, donde continuron una profunda senda clásica.
Further Ado y Owen Almighty (careta) definen; el 3 es Full Serrano /Jetta Vaughns/Eclipse Sportswire
A los 7 años, el hijo de Full Mast fue 3° en el maravilloso
festival que por 43ª vez coronó la cita internacional por excelencia, que suma cuatro versions en Keeneland, el hipódromo boutique de Lexington, Kentucky
La tercera posición que cosechó Full Serrano en la Breeders’
Cup Dirt Mile (G 1-1600 metros-1 millón de dólares en premios) será más
valorada seguramente en nuestro medio que en el exterior, algo que suele
ocurrir con las conquistas sudamericanas en el hesmisferio norte y es lógico.
En especial cuando se da un final como el que mostró a Further Ado y Owen
Almighty peleando hasta el disco sin que la meta pudiera dirimir a simple vista
cuál había ganado. Si hasta al photochart le costaba marcar el hocico que
indicó el resultado oficial.
Full Serrano luchó cabeza a cabeza casi desde el vamos con
Owen Almighty, que finalizó segundo de Further Ado, aquel que recordamos esta
semana en este espacio por su gran victoria en el Toyota Blue Grass (G 1) en el
mismo Keeneland de ayer, la conquista que lo hizo favorito del Kentucky Derby
(G 1) y lo ubicó en el mismo pedestal de las apuestas ahora, en un escenario en
el que está invicto en tres actuaciones.
Con el corazón argentino y el antecedente de su triunfo en
el Dirt Mile en 2024, uno se preguntó por qué Owen Almighty, un hijo de
Speightstown de 4 años, que ganó un Grupo 3 en Tampa Bay y no siempre compitió
como puntero, le daba batalla a un pacemaker como Full Serrano. Un pensamiento muy
argentino. Pero Owen Almighty, con Luis Saez en las riendas, no sólo buscó ir
adelante al principio sino que se mantuvo ante Further Ado cuando lo toreó.
La lucha fue durísima, claro, como puede esperarse en las
carreras de Estados Unidos Pasaron los 800 en 46.14 y los 1200 en 1.10. Luego,
Saez pegó de zurda para que Owen Almighty no se despegara de Further Ado y usó
la rienda hacia su diestra con el mismo objetivo. Flavien Prat y el favorito
bancaron todo, firmes, y para todos no estuvo claro el ganador. Ni Eric
Gustavsson, propietario del ganador, ni su entrenador Brad Cox. Tampoco Prat.
Full Serrano terminó 3° a dos cuerpos, sin haber dejado los
palos. Hernán Gasibe que dirige el Haras Gran Muñeca, donde fue su criado el
hijo de Full Mast y Serra do Mar (Jump Start), comentó a Turf Class sobre su
satisfacción: “Esto nos llena de orgullo. Hizo una gran carrera; mostró esa
calidad y ese corazón que tanto nos emocionan. Y para los que lo vimos nacer y
crecer, obervarlo cómo compite al máximo nivel tiene un significado muy
especial”.
-Ayer pudo quedar la sensación de que se cansó por la
exigencia del comienzo.
-No sé si se cansó, son carreras de altísimo ritmo, los
parciales son infernales y arriba se paga. Perdió sin querer perder, llegó
corriendo y poniendo todo en la cancha.
-Es para resaltar que aquí se produce este tipo de caballos
y no precisamente con ventajas respecto del resto del mundo.
-Sucede que detrás de un caballo hay años de trabajo, de
decisiones y mucha gente que lo cuida todos los día. En el haras cada etapa la
vivimos con mucha dedicación, desde la elección de los cruces hasta la crianza,
la doma y el stud. Hay que felicihtar a todos los que aportan en cada uno de
esos pasos. Full Serrano representa una enorme alegría para todo el equipo y
nos entusiasma para seguir criando.